En 2026, gestionar riesgos significa lidar con convergencia: de amenazas, tecnologías, agendas políticas y presiones climáticas que dejan de ser “tendencias” y pasan al día a día de quienes gobiernan empresas, cadenas productivas e infraestructuras críticas. En este Capítulo 18 de la serie Gestión de Riesgos Sin Fronteras – de la ISO 31000 a la Transformación Digital, damos un paso más: integramos los escenarios de t-Risk con los diagnósticos globales del Foro Económico Mundial (WEF) y de Eurasia Group, con foco directo en infraestructuras críticas en Brasil y en América Latina.
Se, en el Capítulo 16, el foco fue entender los riesgos convergentes en 2026 desde una mirada regional, ahora conectamos esa lectura con los grandes radares globales. Exploramos cómo la llamada “age of competition” – un mundo menos cooperativo, más fragmentado y más competitivo – descrita por WEF y Eurasia se materializa en los escenarios t-Risk. El resultado es un panel integrado para que consejos de administración, comités de riesgo y alta dirección identifiquen dónde estos movimientos globales presionan energía, telecomunicaciones, logística, finanzas, movilidad urbana, saneamiento y otros servicios esenciales.
Mostramos cómo la tecnología y la inteligencia artificial aparecen, al mismo tiempo, como palancas de transformación y vectores de riesgo. Por un lado, IA, automatización y digitalización impulsan eficiencia, monitorización en tiempo real y nuevos modelos de negocio. Por otro, amplían la superficie de ataque para el crimen organizado, redes ilícitas, fraudes avanzados, ciberataques a sistemas críticos y manipulación informativa. Discutimos cómo los consejos pueden evolucionar de la lógica de “más controles” hacia un enfoque integrado de seguridad corporativa, seguridad de la información y gestión de riesgos, en sintonía con la ISO 31000 y referencias emergentes como la ISO 31050.
El clima y los recursos naturales aparecen como multiplicadores de riesgo. Fenómenos extremos, estrés hídrico, cambios en los regímenes de lluvia y presión sobre cadenas agroindustriales y energéticas pasan a tratarse como riesgos estratégicos de continuidad, reputación y estabilidad institucional, y no solo como un tema ambiental. Con la lente de los escenarios t-Risk aplicada a Brasil y a América Latina, conectada a rankings y análisis globales, el capítulo sugiere caminos para que consejos y C-level coloquen clima, agua y energía en el centro del planeamiento, de las inversiones y de la resiliencia a largo plazo.
La geopolítica cierra la ecuación: sanciones, guerras comerciales, controles sobre tecnologías críticas, disputas por datos y minerales estratégicos y reconfiguración de alianzas impactan directamente cadenas de suministro, acceso a capital, equipos, software y talento. En lugar de escenarios genéricos, aproximamos estas dinámicas a la realidad de las infraestructuras críticas de la región y traemos preguntas que deben llegar a la mesa del consejo: ¿qué dependencias tecnológicas, logísticas y financieras pueden convertirse en cuellos de botella o instrumentos de presión en el horizonte de cinco a diez años?
Este capítulo fue diseñado para la alta dirección, con un tono más estratégico que operativo. Más que listar nuevos riesgos, muestra cómo usar t-Risk, WEF y Eurasia como fuentes complementarias para calibrar apetito de riesgo, revisar prioridades, fortalecer la resiliencia organizacional y cualificar decisiones de inversión y de seguridad integrada. Si actúas en consejos, comités de auditoría, riesgo o integridad, o lideras áreas vinculadas a infraestructuras críticas, seguridad corporativa, continuidad de negocio, tecnología o innovación, este episodio fue pensado para apoyar tus decisiones y ayudarte a conectar inteligencia global, lectura regional y profundidad sectorial para atravesar la próxima década con más resiliencia, relevancia y legitimidad.