Si Dios fuera el productor de este programa, no lo cancelaría, sino que lo redimiría. Así como nuestra historia propia. Dios no se acuerda de que eras el villano en la historia de alguien más, Dios redime tu pasado y se enfoca en quién eres y serás en el presente y futuro. A través de conversaciones reales y el testimonio de Carlos Feria, reconocemos que tenemos un “antes”, y entendemos el poder de un encuentro personal con Jesús, y la importancia de abrazar la transformación diaria que sigue escribiéndose hoy y hasta el día en que Jesús venga, literalmente.