Hay una idea de espiritualidad con la que nunca me sentí completamente identificada. Esa espiritualidad que habla solo de “confiar”, “soltar”, “dejar que el universo actúe”, pero que a veces parece desconectada de la responsabilidad personal.
Y, al mismo tiempo, tampoco me identifico con la visión completamente racional, donde sentimos que todo depende de nosotros, donde vivimos agotadas intentando controlar cada detalle de la existencia para sentirnos seguras.
Hoy quiero hablar de la espiritualidad como yo la entiendo.
No como religión.
No como perfección. Sino como una manera de relacionarme con la vida, conmigo misma y con la incertidumbre.
Y, honestamente, para mí, la espiritualidad y la salud mental están profundamente conectadas.
Porque gran parte de mi ansiedad venía de sentir que yo tenía que sostener el mundo entero.See omnystudio.com/listener for privacy information.