Hay negocios que pierden ventas no porque tengan una mala oferta, sino porque cuando aparece una persona interesada se apuran a venderle.
Empiezan a explicar, justificar, insistir, tirar beneficios, hablar del precio o empujar el cierre antes de entender qué necesita esa persona, qué duda tiene y qué la está frenando.
En este episodio vamos a ver por qué vender mejor no siempre empieza hablando más, sino conversando mejor.