Te dicen que busques equilibrio, que no te obsesiones, que no trabajes tanto y que no hace falta matarte para lograr resultados.
Pero si estás emprendiendo, querés crecer o querés destacar en algo, la realidad es otra: los resultados importantes no aparecen haciendo un poquito cuando tenés ganas. Aparecen cuando durante un tiempo ponés muchas horas, mucha cabeza y mucha energía en un objetivo concreto.