Vivimos rodeados de opiniones, estímulos, expectativas y voces externas que opinan sobre quién deberíamos ser, qué deberíamos querer y cuándo deberíamos decidir.
En medio de todo ese ruido, existe una voz más baja, más sutil, pero profundamente honesta: la intuición.
En este capítulo hablo de presentir antes de entender, de sentir antes de explicar, de esa certeza que no siempre grita pero insiste.
De cómo volver al cuerpo, al silencio interno, y aprender a distinguir entre el miedo, el deseo y la verdad.
Una invitación a escucharte cuando el mundo habla demasiado.