Nos enseñaron que la energía femenina es fluir, recibir, manifestar, confiar… pero nadie nos dijo que a veces esa narrativa se convierte en una cárcel disfrazada de espiritualidad. En este episodio hablamos de cómo se usan ideas como “manifestar” o “lo femenino” para disfrazar violencia, perpetuar roles de género y minimizar todo lo que nos gusta como si fuera “básico”Porque no, no estás desconectada si no meditas. No eres “poco femenina” por poner límites.Y sí, está bien querer más sin pedirle permiso al universo.✨ ¿Te ha pasado? Cuéntamelo en los comentarios.🎧 Suscríbete al canal para más episodios incómodamente necesarios.📲 Sígueme en redes: @therobertawoodworth