En este episodio del devocional "Un día a la vez", titulado "No acudas a la adivinación", se examina Deuteronomio 18:15: «Un profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará el Señor tu Dios; a él oiréis». Moisés contrasta las prácticas ocultas de las naciones, que Dios llama abominación, con la provisión de profetas que hablan su Palabra. La pregunta central es cómo escucha el pueblo de Dios su voz, y la respuesta marca la diferencia entre la fe y la superstición. Se recuerda que el creyente no necesita adivinar el futuro porque tiene la Escritura, y que el Profeta prometido, Cristo, es la Palabra hecha carne a quien debemos oír. Una producción de la Iglesia Bíblica Soberana Gracia en Santa Marta, Colombia.