En el episodio de hoy del devocional "Un día a la vez", titulado "El censo de una generación que sí entrará", abrimos Números 26, un capítulo que parece una simple lista de tribus y cifras. Pero al llegar al versículo 64-65, el texto revela su peso: de aquella primera generación contada en Sinaí, no quedó ninguno, excepto Caleb y Josué. Dios había dicho que morirían en el desierto, y así fue. Este nuevo censo no es un registro frío; es la preparación de los hijos, la generación que sí va a entrar a la tierra prometida. A pesar de plagas y rebeliones, el pueblo no se extinguió, y esa cifra es un testimonio de que Dios sostuvo a los suyos. Recordamos que después del peor desastre, Dios cuenta, no destruye, y que su fidelidad se cumple tanto en juicio como en promesa. Esta es una producción de la Iglesia Bíblica Soberana Gracia en Santa Marta, Colombia.