En este episodio del devocional "Un día a la vez", titulado "La vara que floreció", exploramos Números 17:8, donde la vara seca de Aarón retoña, echa botones, flores y almendras maduras en una sola noche. Después del juicio de la rebelión de Coré, Dios responde con vida y gracia, confirmando su sacerdocio con una señal pacífica. El texto destaca que el almendro, llamado "el vigilante" en hebreo, anuncia que Dios vela sobre su palabra para cumplirla. También vemos que quejarse de sus siervos legítimos es quejarse contra Él, y que la vara florecida apunta a Cristo, el Sacerdote de vida indestructible. Al final, Dios mismo es la porción y heredad de su pueblo, una herencia que no se mide en tierras. Una producción de la Iglesia Bíblica Soberana Gracia en Santa Marta, Colombia.