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Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Misioneros Digitales Católicos
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
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  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Juan 6, 44-51

    23/04/2026 | 5 min
    El Padre que envió

    1) Venir: Cuando trabajaba en una empresa escuché esta frase que me hizo mucho ruido: “Siempre contratamos a la gente por lo que sabe y la despedimos por quienes son”. Capaz que contratas a la persona por ser súper eficaz en el trabajo, pero lo terminas despidiendo por una mala actitud, por chismosa, etc. Hasta una vez me tocó despedir a una secretaria porque era súper eficaz en su trabajo, pero lamentablemente trataba mal a la gente. La clave es tomar a la persona por lo que es y no por lo que dice saber hacer. Con esto del despido aprendí que hay que contratar lentamente y despedir rápidamente. Esto lo aprendí bastante con la experiencia, porque si uno se rodea de gente que va lastimando, estás alimentando una bomba de tiempo. Yo era al revés, contrataba gente rápidamente y despedía lentamente, llevándome a tener grandes dolores estomacales y demasiadas presiones. Porque, quieras o no, una parroquia se maneja como una empresa que tiene empleados y servicios a pagar. Aprendí que es mejor tener una vacante que tener una mala ayuda, hasta aprendí que contratar es por su capacidad y personalidad más que por necesidad. Esto me lleva a plantearte por qué toleramos gente incompetente en nuestras vidas (ya no te lo digo en el ámbito de negocio, trabajo, sino también de tu vida en sí). Separo lo que es de relaciones de la vida espiritual, porque también podemos confundir, una cosa es lo profesional laboral y otra lo espiritual. Si no sería como mis alumnos que me dicen: “¿Por qué me desaprobó si usted es sacerdote?”. No dejes que nadie infecte por meses tu paz interior y tu trabajo, por eso la parte laboral yo la delego, porque como cura no somos buenos administradores porque mezclamos lo terrenal con lo celestial: “No padre, no me cobre este mes”. Hay veces que decimos a Dios: “Sácame esta persona de encima”, y Dios te dice: “Sácatelo vos”. Dios nos regala el discernimiento para ver a qué personas somos enviadas y a qué personas dejamos entrar. El problema es que muchas veces ignoramos las alarmas que Dios nos pone: “Fíjate en esto, mira aquello otro”. Jesús es el enviado y no el bombero de nuestras vidas. Por lo tanto, ser enviados es ser decididos y discernidos.

    2) Instruidos: Siempre tenemos que ser honestos con Dios. Dicen que Benedicto XVI oraba muy simple y natural sin tantas flores en el habla. Decile al Señor: “Este soy yo”, y luego dile “Aquí estoy”. Porque esto es lo que me pasa, Dios sabe dónde buscarte, pero también déjate encontrar. Gracia es el perdón inmerecido y eso es lo que te lleva a ser una persona agradecida. Por tanto, instrúyete en el mundo espiritual y busca esa intimidad con Dios desde tu honestidad y desde la simplicidad, capaz que con un momento de silencio o un simple decir “aquí estoy”, basta.

    3) Comieron: Cuando leo la bíblia profesionalmente y no devocionalmente puedo caer en la tentación de ser un erudito más que un testigo de Jesús vivo. Pasa mucho con biblistas. El mayor peligro de la gente es cuando no lee la palabra de Dios o cuando no va a vivir la eucaristía por sí mismo, sino que lo hace por cumplir o aparentar. Hasta incluso muchos de nosotros leemos la palabra de Dios para ver qué es lo que Dios dice a los demás, y comprendí con el tiempo que es Dios quien me habla a mí y ante mi situación, para que luego enriquezca a los demás. Muchos de los curas y monjas sufrimos de anemia espiritual, porque damos de comer a los demás, pero nosotros no nos alimentamos de Dios. Por eso, mientras vivas aliméntate de Dios, busca la eucaristía y su palabra, que es el pan de los ángeles. Algo bueno está por venir.
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    Juan 6, 35-40

    22/04/2026 | 5 min
    Pan de vida

    1) Dicho: La vida se nos va pasando y no se reduce a tener hijos o estar casados. No se reduce la vida a títulos que tengas en la pared o vehículos en la cochera. Pueden ser cosas importantes, pero no elementales. La vida es levantarte todas las mañanas y tratar de disfrutar lo que te toque, ser agradecido o agradecida, sin ver tantos detalles. La vida implica saber los límites que uno tiene en la misma vida. Aceptar que hay cosas que podés y cosas que no podés. También es fundamental fortalecer las relaciones sanas, de gente que te aporte y ayude a ser mejor persona. La vida también implica el grado de responsabilidad. Es clave que seas responsable con tus cosas, es eso de “santificarse en lo cotidiano y ordinario de cada día”, como decía San José María Escrivá, y que la gente te extrañe cuando no estés, porque dejes una huella en la vida de los otros con tu responsabilidad de hacer bien lo que te toque hacer. La vida es Jesús y cuando uno vive en Jesús la vida es bien vivida.

    2) Voluntad: Cuenta la historia de que en un pueblo había un niño que lo llamaban “El Tonto del Pueblo”, porque cada vez que le daban a elegir entre una moneda de 50 centavos y otra de 2 pesos, siempre elegía la de 50 centavos. Pasado un buen tiempo se le acercó un señor y le dijo: “No te das cuenta de que la de 2 pesos vale más que la de 50 centavos”. El niño dijo: “Sí, pero prefiero seguirles el circo que se armaron”. Hay veces que es mejor parecer tonto y ser inteligente, que ser el tonto que se cree inteligente. Que Dios ilumine tu vida y te ayude a ser una persona prudente en este camino.

    3) Vida: Jesús nos muestra que el camino es confiar en Él. Creo que hay dos elementos a tener en cuenta para tu vida: sentido común y sabiduría. Hay veces que creemos que Jesús es un tipo “Aladino”, que lo froto y me da lo que quiero. Hay veces que la crisis que tenemos en la nación, en nuestra patria y en la Iglesia es la falta de sentido común. Por ello, hoy te propongo que en Jesús Eucaristía le pidas la gracia de tener siempre sentido común para decidir. Algo bueno está por venir.
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    Juan 6, 30-35

    22/04/2026 | 5 min
    Pan del cielo

    1) Signos: Vos sos signo de Dios en la vida de muchos, por eso cuídate, porque, aunque te duela, te diré que tu familia sigue con vida sin vos, tus amigos siguen sin vos, incluso tu trabajo sigue sin vos. Porque el mundo no se detiene y la vida sigue con o sin tu presencia. Pero alguien no puede seguir si vos te rendís y esa persona sos vos misma. No hay nadie más que vos que sepa el peso que cargas y solo vos sabes las batallas que enfrentas día a día. Por eso, cuídate y recordá que tenés la función de ser ese signo de Dios para muchos. Permitite descansar, fallar, decir a esto no voy, a esto no puedo y hasta aceptar que te equivocas, porque es parte de esta vida única que te dio Dios. Valórate un poco más, asumí que tenés un propósito para esta vida, respeta tus tiempos y tus límites: cuando se puede, se puede, y cuando no se puede, no se puede. Porque los que te rodean no lo van respetar. Eso lo vemos con Jesús y la gente, porque la gente siempre quiere un poco más.

    2) Hambre: En esta vida recuerda que lo material es momentáneo, pero voy un poco más. Creer que revisar el celular de tu pareja es una medida de seguridad como la medida de comer, ¿es válido? Para nada. Mira, si sentís la necesidad de convertirte en un detective privado para poder dormir tranquilo, el problema no es el teléfono de tu pareja o de quien sea, sino más bien el caos que tienes en tu propio corazón. Recuerda que muchos usan la frase “El que nada debe nada teme” de manera manipuladora para invadir al otro y romper su privacidad. Vuelvo a serte claro, la confianza no se logra controlando o vigilando, sino más bien la confianza se construye soltando. Por eso, querido amigo o amiga, el dar de comer no te hace generoso y el tener para comer no te hace una persona segura. Por eso fíjate cómo es tu confianza y tu capacidad de ser una persona aferrada a tus principios más que a la sospecha.

    3) Vida: Cuando me ordené sacerdote una persona me dijo: “Haz feliz a la gente”. Yo me puse esa camiseta y casi me morí. El único que hace feliz es Jesús. Yo puedo dar la felicidad en cada misa cuando doy la eucaristía, pero yo soy el foco no la luz, y el foco en cualquier momento puede romperse. Volviendo a este eje, yo no soy papá Noel para hacer felices a todos, mucho menos el hacer feliz a otro bajo mi infelicidad. Recordá que estamos llamados a dar de comer desde el milagro de Jesús, pero nosotros no somos los que tenemos que dar de comer desde nosotros, sino desde quien tenemos. Una vez mi guía espiritual me dijo: “Luis, sos muy sensible a la crítica”, y era verdad. Todo lo tomaba de manera personal, me esforzaba para que la gente hablara bien de mí y de mi trabajo pastoral y buscaba no quedar nunca mal con nadie, llevándome a un tremendo desgaste. Aprendí que si no soy capaz de aceptar la verdad y lidiar con ella no podré durar mucho tiempo como cura. Hay que acostumbrarse a las conversaciones difíciles, porque es parte de ir superándose y es parte de los que manejan familias o comunidades. Con este evangelio aprendemos que la vida cristiana es aprender a lidiar, gestionar y procesar los conflictos y no dar soluciones a todo conflicto, porque si no la multitud te lleva puesto. Como diría mi amigo Cristian: “En toda negociación no se gana cuando lograste tu cometido, se gana cuando se sientan a negociar”, y capaz que el saber decir: “Estamos de acuerdo de que no estamos de acuerdo” puede ser muy sano para ambos y para uno mismo. Algo bueno está por venir.
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    Lucas 24, 13-35

    19/04/2026 | 3 min
    Emaús

    1) Ocurrido: Para Jesús las categorías no se dividen en “nosotros y ellos”, “evangélicos y católicos”, “perfecto e imperfecto”, “santo o pecador”. Eso lo hacemos nosotros. Incluso muchos amigos me dicen “Ese es de otra religió, no lo invitemos” o “Ese es pecador”. Pero en este evangelio de Emaús descubrimos a Jesús con otros ojos, una mirada distinta de la vida y a la espiritualidad. Hasta incomoda a toda creencia heredada, porque esto nos hace romper prejuicios heredados. Jesús sale a caminar con estos dos que se estaban escapando. La cruz fue el fin de la religión y la cruz nos muestra que lo nuevo y distinto viene en Jesús. Yo no soy el camino ni ningún cura ni ningún pastor evangélico, lo que fuera, el que único que es el camino para llegar al cielo es Jesús y debes reconocerlo en vos.

    2) Cleofás: Para todo narcisista el deseo de ser admirado es más fuerte que el deseo de ser amado, nos enseñan eso siempre los psicólogos. Por eso Jesús nos vuelve a mostrar que nos ama y desea que lo amemos, más que lo admiremos. Pero también es decirte que hay gente que prefiere la admiración más que el amor simple y sencillo. Esto lleva a vivir simulando y estar encerrado en nuestro mundo, sin mirar lo que pasa en la realidad, porque nos ponemos nosotros como el centro de toda realidad. Hay gente que busca la admiración y por ello es capaz de endeudarse para viajar y sacarse “la” foto y publicarlo en redes. Es tanto el narcisismo que no tienen dinero nunca para ayudar a pagar la fisio de su mamá o para aportar en las necesidades de la familiar, pero pondrán en el grupo de WhatsApp familiar la foto del nuevo 0km que acaban de sacar. Es subir la foto para que lo vean o la vean. Hay veces que creamos el mundo de las apariencias, olvidando la realidad o no queriendo ver la realidad.

    3) Reconocerlo: Jesús nos invita a ser transparentes y mostrarnos como somos, saber reconocerlo y reconocernos. Claro que es difícil, especialmente los que venimos de una familia que nos llevó a reprimir todo. Nos educaron en el “no digas nada”, para cuidar el orden, pero en nuestro interior nos generó un gran desorden. Es por ello que en el Emaús de tu vida tenés que resucitar a la autenticidad. Hay gente a quien le gusta decir la verdad, pero que se irrita cuando le dicen la verdad. Jesús nos muestra que el reconocerlo es vivir en la verdad y aprender a escucharlo, como lo escucharon en el camino, para que la vida misma, tuya y mía, se nos vaya aclarando; pero hay que aprender a escuchar. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Juan 6, 16-21

    18/04/2026 | 2 min
    Al atardecer

    1) Embarcaron: Una de las cosas que dicen los psicólogos es que la depresión viene también por falta de descanso. Cuando la mente no descansa, aunque descanse el cuerpo, produce una sobre exigencia en la persona y en el cuerpo. Cuando uno no descansa es porque cree que puede resolver todo. La preocupación nunca resuelve ni resolvió un problema. Una preocupación no sana a nadie, no salda deudas y mucho menos resuelve problemas maritales. Una vez mi madre estaba en terapia intensiva y estuve toda la noche en espera. Yo tenía como unos 18 años y el médico me dijo “Vaya a descansar porque hasta mañana no habrá novedades y, si la llegara a haber, nosotros los llamamos”. Por eso, no dejes que la preocupación se ocupe de tus ocupaciones y aprende a descansar para embarcar tu vida en Jesús.

    2) Noche: Si nuestro evangelio no toca a otros es porque no nos tocó a nosotros. Hay veces que caemos en la tentación de millones de reuniones, buscando hacer más planes pastorales, pero lo esencial es anunciar el evangelio. Hay veces que tenemos la noche en nuestra iglesia, que nuestra gente es amable con los de adentro, pero que rechaza a los de afuera, y eso no es evangelio. No sé si alguna vez te pasó que te rechazaron por tu forma de vestir, tu forma de pensar. Nos olvidamos de que Jesús vino para los de afuera, los sufridos y abandonados. Jesús vino para aquellos que la religión rechazó. Uno de los problemas que siento que hoy tenemos es que la Iglesia se centra en sus miembros. Seríamos como un estilo de hospital que acepta solo a ciertos tipos de pacientes. Somos una Iglesia que está en el mundo. Es necesario que simplifiques tu vida y ayudes a que otros conozcan a Cristo. Hay veces que se nos viene la noche porque giramos en nosotros mismos sin ver a Cristo en el otro.

    3) Barca: Madre Teresa de Calcuta nos enseña con su vida que no podemos ayudar a todos, pero todos podemos ayudar a alguien. Esa es la propuesta de la Iglesia, que todos demos una mano a alguien. La barca es la Iglesia y la Iglesia es esa barca en la que todos pueden subirse para ir al cielo. Algo bueno está por venir.

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Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
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