Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
Misioneros Digitales Católicos

Último episodio
2423 episodios
- 1) Milagros: La humildad nada tiene que ver con la pobreza. Yo conozco mucha gente pobre que es totalmente orgullosa, pedante y hasta me animo a decir “insoportable”. Son personas que no tienen casi nada, pero se presentan como que el mundo les debe todo. Así también conozco gente que tiene mucho dinero que es muy sencilla, muy simple, porque, si siempre tuvo dinero, nadie se da cuenta. También están esas personas que de un día para el otro tienen dinero, que antes no tenían que ponerse y ahora tienen anillos de oro en sus dedos para que todo el mundo les vea. El problema es que pensamos que no amamos las riquezas. La avaricia y el materialismo, que son los pecados unidos al dinero, nos hacen comparar con las personas de un mismo nivel. No dejes que el orgullo te tome. No dejes que la humildad sea medida por los que te envidian.
2) Conviértanse: Para herir a un narcisista no le grites, no le rogués, no intentes que entienda tu lado, porque no le interesa. Hacé lo único que puede dolerle a un narcisista: el silencio. Por eso, no lo persigas ni le ruegues, mucho menos le pidas un “cierre”, porque no te lo va a dar. Simplemente deja de darle acceso a vos y a tu atención, menos a tus reacciones. Porque el narcisista se alimenta de tu reacción y, mientras reaccionas, tiene poder sobre vos, pero cuando te volvés indiferente y dejas de pelear y justificar o esperar algo de él, entonces ahí se queda sin nada para manejar. Con un narcisista “el silencio es tu poder” y el desapego es tu mejor revancha, porque nada le duele más al ego que ser ignorado por alguien que creía controlar.
3) Sodoma: A veces la vida se puede dar tan oscura, que parece que estuviéramos encerrados y perdidos como Sodoma y, quizás sí, quizás somos esa semilla que está ahí en la tierra bien enterrado o enterrada, pero a punto de emerger a lo nuevo. Algo que esté pariéndose dentro nuestro para ese cambio que está viniendo y que necesita que sigamos empujando, porque más allá de la tierra hay florecimiento. Por eso, el tema es seguir adelante y confiar, buscar en dónde apoyarse y buscar lo que te nutre y no quedarte ahí estancado, porque te aseguro que este no es el último paso de tu vida. Algo bueno está por venir. - 1) Piensen: Nos esforzamos por arreglar las circunstancias de la vida para descubrir que no podemos vencer muchas cosas que nos pasan. No podemos cambiar un cáncer, un cónyuge infiel. No podemos cambiar un mal carácter de un hijo o de un padre. Siempre digo que hay gente que vive para el fin de semana; incluso gente que vive para que sea sábado y encontrar maneras de escapar, de bailar, de irse a algún lado, a jugar al fútbol o esperar a que lleguen los nietos, o hasta incluso tirarse al alcohol o la droga o la pornografia, porque viven pequeños ratitos de felicidad. Hay veces que obtenemos lo que quisimos, pero tampoco eso nos hace sentir bien. Hay gente que tiene la cuenta del banco llena, pero aún sigue sintiéndose vacío. Ahí es donde uno se pregunta por la razón de seguir viviendo.
2) Hombre: El nivel de crecimiento personal que sos capaz de alcanzar está atado al nivel de verdad que sos capaz de aceptar de vos mismo.
3) Partió: Hay un amigo que dice: “Siempre me falta cinco para el peso”. Y yo le digo: “Es que la clave es aprender a vivir con 95”. El desafío es ese, porque a todos nos falta algo para llegar a ese supuesto punto de felicidad plena. Conozco gente grosa grosa que vienen a mi parroquia a misa e incluso son personas que son capaces de dar conferencias en estadios, pero cuando vienen a hablar conmigo las veo sufrir y angustiarse. Ahí comprendo que nadie lo tiene todo y todos somos humanos. Soportamos la presión. Hay momentos de vacío donde esa soledad existencial te agarra y en esos momentos lo peor que te puede pasar es creer que van a desaparecer. Porque cuando tengas una pareja, hijos y dinero en el banco y te des cuenta que la angustia y el vacío siguen, no sé qué vas a pensar. En algún momento hay que asumir y aprender a vivir incluso con ausencias. Algo bueno está por venir. - Semillas que cayeron
1) Orilla: Si vos me traicionaste y yo te traiciono, mi traición no habla de tu actitud, sino de la mía. Trata de no perder nunca de vista eso, porque hasta justifican diciendo “Se lo merecía” y hasta usan el famoso “Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón” y no, quien roba a un ladrón es un ladrón. Capaz que vos te mereces que te traicione, pero ¿yo merezco ser un traidor? ¿Quiero vivir siendo un traidor? ¿Yo quiero ser eso solo porque vos lo fuiste? Cruzar a la otra orilla es aprender a ver más allá de mi vida y no hacer lo que otros me hagan.
2) Multitud: Aunque mucho nos cueste entenderlo, no podemos sanar en el mismo ambiente donde nos enfermamos. Por eso hay que aprender de Jesús que sabe alejarse de esa multitud enfermiza, la multitud de cosas que haces o la multitud de gente con que te juntas. No sigas en la multitud que te enferma, porque esa multitud no te va a sanar, porque lo que te enferma no te sana. Llama a esa multitud como quieras: nombre de persona, gente, trabajo, tiempo, etc.
3) Espinas: Las actitudes no deben estar a la altura del que las recibe, sino más bien de quien las da. Se cuenta una anécdota de Alejandro Magno, quien, yendo en uno de sus grandes viajes, se estaba muriendo de hambre. Fue recibido por una familia muy pobre, muy humilde, que lo alimentó y dio algo de tomar. Él les terminó agradeciendo regalándoles un imperio. El hombre de la casa le agradeció, pero le dijo “Es un regalo muy grande para nosotros” a lo cual Alejandro contestó “Pero yo no quiero agradecer de una manera más chica que esa, porque las actitudes hablan más de quien las da que de quien las recibe”. Así que los frutos son producto de nuestro corazón y no podemos conseguir grandes frutos de la vida y en la vida si no dejamos que la semilla de Dios entre en lo que le da sentido a nuestras vidas. Algo bueno está por venir. - El discípulo no es más que el maestro
1) Dueño: Si cualquier pequeño problema te amarga el día, el problema no es el mundo, sino más bien tu forma de gestionarlo. Las personas maduras no reaccionan a pequeños contratiempos: que si te traen mal tu pedido de comida o se retrasa el vuelo o hay una fila larga. Si hay algo que voy aprendiendo estos últimos años por lo menos es que, cuando uno vive en “modo supervivencia”, tu margen de tolerancia se reduce. Uno aprende que el problema es pequeño, pero no grave, pero las reacciones hay veces que se hacen gigantes. Las emociones son como el dinero, me decía un amigo mío: “Si las gastas todas, acabas en bancarrota”. Las personas emocionalmente abundantes no luchan todas las batallas, sino que eligen dónde pondrán toda su energía. Hay una regla que sigo y me ayuda mucho: “Si está en tu poder solucionarlo hazlo, si no depende de ti… déjalo ir”. La verdadera riqueza de la salud mental es dejar pasar las pequeñas cosas sin que te alteren.
2) Alto: La vergüenza y el ego siempre te van a llevar a fingir. El estar ocupado hoy parece que te hace decir que sos una persona importante. Es algo que pasa incluso también dentro del catolicismo y esto es un gran error que creo que nos pasa a todos, pero especialmente podemos alimentar curas y hasta obispos, porque tenemos cristianos que están todo el día haciendo actividades parroquiales o de movimiento, casi entrando a un fanatismo, más que a un activismo; que es como rendir cuentas todo el tiempo y, en lugar de rendir cuentas a Jesús, se terminan alejando, porque sienten que la institución, en lugar de enviarlos a Jesús, los asfixia. Mucha gente que estaba súper involucrada con la fe se alejó, no por falta de testimonio o por las circunstancias de la vida, sino por el hartazgo, por el cansancio de un activismo sin espacio a lo espiritual y al silencio, en donde verdaderamente uno ahí encuentra a Jesús.
3) Repítanlo: El hacer las cosas “a mi manera”, sin escuchar lo que Dios propone, te puede hacer más dura la vida y llevarte a dar vueltas en cosas que no son de Dios, pero por las cuales luego le echamos la culpa a Dios. Hay cosas que son producto de nuestro capricho, de nuestra dureza en el vivir. Hoy pedí a Jesús que te de la capacidad de ver por dónde ir y no ir por donde el capricho de uno te hace sumergir, en vez de vivir. Algo bueno está por venir. - Ovejas en medio de lobos
1) Astutos: “Si alguien se afana por alguna preocupación de la vida, dese una vuelta por el cementerio” así decía algún amigo cura por ahí. Es el mejor paseo que ubica a los patitos de la cabeza. Porque cuando uno ve la lápida y gente rica, gente pobre, gente reconocida y gente que nadie sabe, uno ahí ve que la vida es un guión entre dos fechas. Ahí es donde uno dice “¿De verdad me preocupo por esta tontera?” Ahí te das cuenta que no tenés que preocuparte por el rayón que tiene tu vehículo o por qué no tenés el último TV plasma. Esto nos permite no solo soportar el viaje de nuestra vida, sino también disfrutarlo. Acordate que nuestro dolor tiene un propósito y un sentido, Dios nos regala este alerta de spoiler.
2) Azotarán: Cuando una mamá toma de rehén a su hijo y no lo deja madurar y el hijo, cada vez que quiere hacer algo, tiene que remitirse a su mamá o a su papá, y ya tiene 30 o 40 años y lo tiene como rehén mental o emocional, no es sano. Ese hombre o esa mujer nunca tendrán individualidad o personalidad. Por eso su apego no será normal, no va a ser saludable, sería que tiene que “amar a su secuestradora o secuestrador” un estilo al síndrome de Estocolmo. No hay nada más “azotante” que tener prisionero o rehén emocional a mi esposo, a mi esposa o a mis hijos y no dejarlos salir, controlar por el celular donde están y viendo hasta último horario el estado de conexión que tienen. Eso no es saludable. Dios nos separó de sí mismo para que individualmente lo eligiéramos. El objetivo de Dios es nuestro carácter, no nuestra inocencia, porque la inocencia significa que todavía no hicimos nada malo, pero el carácter es que yo decido y que yo ya sé lo que debo y lo que no debo hacer. Los bebés son inocentes y los santos tienen carácter, por eso los adultos de carácter sólido y maduro pueden generar una relación sana tanto con Dios como con los demás.
3) Persigan: Hay veces que nos permitimos cualquier licencia de murmuración y comentarios disfrazados de “celo santo” o “de corrección fraterna”, porque se nos da la regalada gana, a fin de convertir a la gente en “los otros”, “en los demás”, “en los del otro lado”, “en la secta” o hasta incluso “en los cismáticos”. Creo que en estos 14 años de cura estoy aprendido a llorar con los que piensan distinto y a ofrecer menos consejos si no me lo piden, porque no me toca convencer a los demás que están equivocados y que yo soy el que está en lo correcto. No por ser el cura del pueblo siempre tengo la razón de todo. Yo no soy el Espíritu Santo y no tengo la última palabra. A veces somos tan soberbios que creemos que “Yo voy a cambiar tu vida” o “A mí me toca convertirlo”. En eso hasta somos groseros de decir “Yo tengo que salvar su alma”. Nosotros estamos invitados a amar y mostrar la misericordia de Dios en nosotros, y desde nosotros a los demás. Lo demás lo obra Dios en su Espíritu. Algo bueno está por venir.
Más podcasts de Cristianismo
Podcasts a la moda de Cristianismo
Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
Sitio web del podcastEscucha Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano, Aviva Nuestros Corazones y muchos más podcasts de todo el mundo con la aplicación de radio.net

Descarga la app gratuita: radio.net
- Añadir radios y podcasts a favoritos
- Transmisión por Wi-Fi y Bluetooth
- Carplay & Android Auto compatible
- Muchas otras funciones de la app
Descarga la app gratuita: radio.net
- Añadir radios y podcasts a favoritos
- Transmisión por Wi-Fi y Bluetooth
- Carplay & Android Auto compatible
- Muchas otras funciones de la app


Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
Escanea el código,
Descarga la app,
Escucha.
Descarga la app,
Escucha.
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano: Podcasts del grupo























