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Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Misioneros Digitales Católicos
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
Último episodio

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  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Lucas 12, 39-48

    21/10/2026 | 2 min
    El ladrón no sabe

    1) Dueño: Hace unos años leí un libro de un sacerdote a quien le atormentaban las dudas. Hasta dudaba de lo que predicaba. Pero lo lindo es que experimentaba seguir a Jesús a pesar de sus dudas. Se dedicaba a atender en el hospital a personas moribundas, donde ayudaba a mucha gente con su prédica y alimentaba su fe. En el libro cuenta que un día, uno de los enfermos de terapia intensiva le dijo: “Padre, espero volver de la muerte para contarle cómo es Dios y que usted tenga más fe”. El cura le dijo: “Si usted pudiera volver, no quisiera que vuelva, porque no quiero ver a Dios antes de que Él lo decida. Prefiero el don de no saber”. Me quedé pensando cuando leí eso de “el don de no saber”.

    2) Ocupado: Lo que tenemos que saber es que el período de incertidumbre es el lugar singular para crecer. Si uno es capaz de vivir con confianza y con alegría, cuando aún no se sabe si va a lograr lo que quiere, se va a forjar un carácter que no se formaría si se supiera de antemano que va a lograr o no su cometido. Existe un don de “no saber”. Como dijo el famoso Messi en un reportaje: “Si cuando juegas al fútbol buscas tener certezas, entonces estás en un deporte equivocado”. No saber no lleva a que estamos condenados a la ansiedad, sino a la confianza, y la confianza desarrolla carácter. Por eso, cuando me plantean cosas durísimas el decir “No sé” me ayuda: no sé por qué Dios se llevó a tu hijo, no sé por qué murió tu esposo, no sé por qué te quedaste sin trabajo. Hay momentos en que solo puedo abrazar e imaginarme este dolor. Pero no tengo respuestas: no sé. Dios nos hace saber el resultado de ayer, pero nunca nos hace saber el partido de mañana. Si estás buscando tener certidumbre en todo y tener explicación a todo, elegiste una mala especie, porque la especie humana es más complicada, porque el hombre hasta cuando nace viene con incertidumbres. Aquí abajo, en la tierra, hay que caminar con fe y confiar en el director de esta película, que es Dios.

    3) Servidor: La vida es una constante búsqueda de la verdad y tu lucha es vencer las mentiras que te decís o aquellas que te hacen vivir engañado. Por eso, es volver a mirar la verdad y saberte tocado por el don de Dios, el Dios de la vida. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Lucas 12, 35-38

    20/10/2026 | 4 min
    Lámparas encendidas

    1) Preparados: Hay momentos en que pasamos oscuridad y vivimos momentos difíciles. Hay momentos que pasamos entre la aflicción y el gozo, entre la oscuridad y la claridad, ese momento en que ni siquiera sabemos dónde estamos. Están esos momentos cuando uno tiene que seguir adelante, pero no sabe cómo seguir adelante. En la gramática de Dios no te atrevas a poner una coma donde Dios pone un punto final, pero tampoco pongas un punto final donde Dios pone una coma. Dios siempre pone una coma, incluso al final de la muerte. Uno no decide cómo termina su historia de vida. Uno es el actor o la actriz de esta vida, pero Dios es el guionista y, hasta incluso, el director. Por eso, no pongas un punto final donde Dios pone una coma. Prepárate para vivir como Dios quiere que vivas.

    2) Regreso: Para dar hay que abrir la mano y, para recibir, uno también la tiene que abrir. Alguien que vive con el puño cerrado no da ni recibe. Por eso, hay que aprender a vivir cada situación. Como dice san Pablo en Filipenses: “Sé vivir en la escasez y en la abundancia”, porque también hay que aprender a tener abundancia, y no todo el mundo puede manejar la abundancia. Hay que aprender en esta vida a saber manejarse con todo y en todo. Hay gente que cuando está en la abundancia se olvida de que pasó hambre y hay gente que, cuando pasa hambre, se olvida de lo que hizo cuando estaba en abundancia. Por eso, tené memoria.

    3) Servirlo: Hace un tiempo me tocó ir a un sector de mi parroquia que es campo, campo. Visité a don Juan, un hombre de campo que es muy bueno, tenía sus vacas y también su tambo. Ordeñaba todos los días y no tenía feriados ni horas libres, un hombre muy entregado al campo. Un día lo fui a visitar para bendecir sus vacas y me contó que estaba pensando en venderlo todo, porque la sequía lo había matado. No llegaba a fin de mes, no llegaba con los números. Estaba casi desesperado. Lo bendije, lo acompañé un poco, tomamos unos mates, charlamos. Al otro día me llamó y me dijo que no iba a vender nada porque esa noche, después de que charlamos, se fue a ordeñar las vacas y tuvo como una aparición divina: era su papá. Recordó como, veinte años atrás, le enseñó a poner las pezoneras y a ordeñar. Allí pensó “Esto no lo levantó él para que yo lo tire por esta sequía”. Así que al otro día siguió y empezó a ponerle más esfuerzo. No es que se le hizo todo más fácil, porque la sequía seguía estando y el cansancio seguía siendo cansancio. Lo que cambió fue que encontró, en el medio del peor momento, la razón por la que valía la pena aguantar. Esto me recuerda lo que decía el filósofo Nietzsche: “Quien tiene un por qué para su vida, puede soportar casi cualquier cómo”. Querida amiga o querido amigo, esto también se aplica a tu campo o a tu tambo o a tu propia vida en sí. Porque el cansancio no cambia al levantarte a las 4 de la mañana y tampoco cambia para ir a trabajar, pero lo que cambia es el para qué y el por qué hacés las cosas, cada cosa, y lo que estás enfrentando. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Lucas 12, 13-21

    19/10/2026 | 3 min
    La avaricia

    1) Multitud: Los cristianos tenemos fama de no poder convivir pacíficamente con alguien que no crea lo que nosotros creemos. Y creo que, a veces, hay que abrir la mente y, mientras más nos llenamos la boca de tolerar la diversidad, más descalificamos y condenamos al que piensa distinto. Hay una frase que dice un amigo: “Caminemos juntos, pero yo digo por dónde”. Para Jesús las categorías no se dividen en nosotros y ellos, evangélicos y católicos, perfectos e imperfectos, santos y pecadores. Por eso, cuando descubrimos a Jesús con ojos nuevos, nos lleva a incomodar nuestras creencias heredadas y nuestros sistemas de prejuicios. El verdadero cristianismo no es una religión. Capaz que te moleste, pero los católicos no somos el camino, los curas tampoco somos el camino, los evangélicos no son el camino, el único que es el Camino es Jesús. Jesucristo dijo “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. Los de la congregación tal no son el camino ni los del grupo tal o cual de la parroquia tampoco son el camino, solo Jesús lo es. Si no, tenemos el problema de usar las Escrituras y los dogmas como una vara de medir quién está dentro y quién está fuera. Pero Jesús nos recuerda a través de san Pablo que “Todo el que invoque el nombre del Señor será salvo”.

    2) Amigo: Hay veces que buscamos la avaricia también en el aplauso o en tener gente a nuestro alrededor. Recuerdo una vez que estábamos en un congreso y un sacerdote, en su exposición, se tomó el tiempo de criticarme mal. Encima, antes yo le había pedido una foto, porque lo admiro, pero cuando me fui al Santísimo a rezar dije: “Este hombre está en lo correcto de lo que había hablado”, porque me dije a mí mismo: “Quién me creo que soy. Yo no soy bueno para predicar: él lo sabe y yo lo sé y todo el mundo ya lo sabe”. Y creo que esa vez Dios me reafirmó que hasta ese momento yo vivía para la aprobación de los demás. Yo estaba equivocado, porque esa aprobación que no tuve de mis padres cuando era chico, ahora la estaba buscando en la gente. Lo peor de todo, es que me di cuenta en esa oración frente al sagrario, y hasta me da vergüenza manifestártelo en este audio, pero creo que es para mi sanación interior, es que buscaba solamente, como la meta de mi vida, la aprobación de todo el mundo, pero me di cuenta que debo llevar mi vida de la manera en que Dios quiere que la lleve, pero yo estaba centrado solo en la aprobación de la gente.

    3) Pensó: ¿Qué importa si no le caes bien a todo el mundo? Su gracia es más que suficiente para que contentes a Dios, su gracia es suficiente para vencer tus defectos. Porque la clave es buscar la vida eterna y la tarea es buscarla y trabajarla día a día. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 22, 15-21

    18/10/2026 | 4 min
    Eres sincero

    1) Herodianos: Una vez que uno toma la decisión de perdonar, pero por uno, no por el otro, ahí empieza el proceso de sanar los sentimientos. Puede que lleve mucho tiempo sanar cómo nos hicieron sentir, pero nunca es al revés. Nunca se sanan los sentimientos para luego estar listos para perdonar. No es que cuando yo no tenga más dolor entonces ahí puedo perdonar. No va a pasar nunca, porque la herida va a estar ahí siempre. Uno decide perdonar para que el dolor empiece a amainar e irse. Es muy necesario no ignorar las heridas y creo que es bueno saber resolver con madurez lo vivido en el pasado. Sacar el apósito y ver que hay una gracia que puede sanar la herida es fundamental, porque si uno no saca a la luz su herida de la niñez y, si uno no visita ese núcleo emocional de nuestra vida, el perdón no estará terminado. En primera instancia, hay que reconocer que la herida existe y, en segundo lugar, se debe reconocer que fue importante y, en tercer lugar, “que todavía duele”. Hay una herida, fue importante y duele. Sin esto no se puede empezar un tratamiento del perdón. Sin esto vamos a seguir hiriendo gente, cuando uno no reconoce la herida, no puede sanar nunca.

    2) Categoría: La otra vez me hicieron esta pregunta “¿Dios es bueno cuando el resultado de nuestra vida no es tan bueno?” Es una tremenda pregunta, porque el cáncer a veces desaparece, la metástasis retrocede y claro, ahí uno dice “Dios es muy bueno”. Pero, ahora bien, ¿decimos lo mismo cuando las circunstancias son difíciles?. Muchas veces decimos Dios es bueno en la sala de maternidad, pero puede que nos cueste decirlo en el panteón del cementerio. Dios es bueno en días de recesión, como en días de provisión “¿Dios siempre es bueno o a veces es bueno?” Creo que la mayoría de nosotros creemos tener firmado un acuerdo contractual con Dios, en donde le prometemos cosas a Dios y como que Dios nos tiene que cumplir ese contrato con lo que uno le pide “Iré a misa los domingos, pero vos cuida de mis hijos”. Por eso, es aprender que hay un Dios cercano, incluso cuando no nos vaya bien en la vida.

    3) Personas: Solo podemos ayudar a los demás y escucharlos sin juzgarlos en los aspectos que hemos sufrido. Si no la pasamos, creo que es mejor quedarnos callados. Si vivís un matrimonio al estilo Disney, entonces no des consejos a una pareja rota. Si, como cura, no pasaste nunca una crisis sacerdotal, entonces no des consejos a un cura que no sabe si seguir o no. Hay gente que suena desalmado o desalmada o torpe y hasta ridícula por dar consejos de cosas que no sabe. El hecho de que Jesús haya venido al mundo no elimina el dolor de nuestras vidas, pero sí muestra que Dios no se sentó de brazos cruzados a observarnos cómo sufrimos, porque se transformó en uno de nosotros: lloró la muerte de su amigo Lázaro, tocó la piel del leproso, ayudó a levantar a una mujer que la estaban por apedrear y tuvo un trabajo para atender las necesidades de su Mamá. Él no retrocedió ni se aisló de la realidad, no era como un personaje de Marvel ni era como Batman. Jesús hasta reaccionó al sufrimiento y, como nosotros, trató de esquivarlo. Hasta sintió la sensación del abandono (“Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”). Jesús no nos dio doctrinas sobre el dolor, sino que lo padeció en sí mismo. Dios entiende perfectamente nuestro dolor, es empático, Jesús comprende nuestro dolor, y nuestras lágrimas se transforman en sus lágrimas. Creo que ahí está la clave: Jesús no viene con doctrinas, a imponernos; viene a acompañarnos y desde allí sacamos enseñanzas. Es un problema que tenemos muchas veces los que estamos en la Iglesia: primero queremos enseñarles doctrinas, pero nos cuesta mostrar lo que hemos vivido y sufrido en la vida. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Lucas 12, 8-12

    17/10/2026 | 2 min
    Reconocerá

    1) Delante: Cuando alguien no quiere conversar, no lo podés obligar; lo que sí le podés decir es “Cuando termines, avísame que quiero hablar con vos”. Pero no se puede forzar al otro y sacarlo de los pelos, porque ahí ya entras en una pelea. En la vida no es mejor persona quien tiene la razón. Borges decía que tener la razón era una falta de cortesía. A veces hay que admitir y dar la razón al otro, para poder facilitar un nuevo diálogo, al diálogo. Podés tener razón o no, pero siempre tenés que estar abierto al diálogo.

    2) Reconocido: Todos necesitamos que alguien nos diga la verdad, porque hay puntos ciegos que no vemos. Necesitamos que nos digan la verdad sobre nuestro corazón y sobre nuestra realidad. Un punto ciego es un lugar muy importante para un conductor. Cuando vas a la escuela de manejo siempre te enseñan que hay un punto ciego: es el lugar donde el objeto o el auto que se aproxima está tan cerca de vos que no puedes verlo, porque ninguno de los espejos te lo muestra. Hay un punto en donde ninguno de los espejos logra identificar el auto que está tan cerca y todos los que están a tu alrededor lo ven, excepto el conductor, ya que su posición afecta su percepción y muchos se han estrellado por no prever el punto ciego. Es una pequeña área en donde tu posición no está identificada por tu percepción y uno tiene dificultades para ver lo que tiene encima.

    3) Decir: Dice un dicho “Muéstrame un corazón desagradecido y te diré alguien que no es sencillo”. Es la decisión de decir “Mi casa es suficiente”, “Mis posesiones son lo suficiente”, “Esto es lo mío y ya es suficiente para mi vida”. La sencillez va en dirección opuesta. No es que somos libres y felices recién cuando renovamos la cocina o compremos el auto tal o la moto cual. La vida pasa por aprender a ser agradecidos y, por sobre todo, ser sencillos y vivir simplemente. Algo bueno está por venir.
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Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
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