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Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Misioneros Digitales Católicos
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
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  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 11, 28-30: Aliviados en Él

    16/07/2026 | 3 min
    1) Vengan: Una pregunta importante que tenemos que hacernos es “¿Soy quien quiero ser?” En esto Víctor Frankl les hacía la pregunta a sus pacientes. Les decía: “¿Qué pasa si te mueres hoy?”, y eso a la gente la interrogaba… porque ayudaba a ver que cada uno tenía un motivo diferente de vivir. No siempre el sentido de la vida es algo de trabajo o en una sociedad empresarial. Muchas veces el sentido es poder reírte más o simplemente estar cerca de quien amas. Cuando leo el libro “El hombre en búsqueda de sentido” da cuenta de algo aterrador: de la crueldad a la que es capaz de llegar el hombre. Los seres humanos tenemos la capacidad de llegar a una crueldad inexistente y nos muestra que somos capaz de hacer sufrir a alguien solo por hacerlo sufrir. La especie humana inventó la tortura, los campos de concentración, la desigualdad, etc. Por eso, ser buena persona es resistir a la especie a la que pertenecemos.

    2) Agobiados: La inseguridad, y el ser una persona insegura en la vida y en las relaciones con los demás, te va convirtiendo en una persona difícil, porque vas arrastrando situaciones en cada relación. Hay veces que somos buscadores delirantes, porque constantemente buscamos un error en los otros o en el otro, para generarme más inseguridad en mí mismo y eso nos lleva a un agobio. Existe “el delirio de interpretación”, cuando vos mismo te agobias con tu cabeza y das interpretación a cosas que no existen y que no van. Cuando solo alimentas tu agobio con un mal interpretar, sumado a la imaginación. También se suma meterte en la intimidad del otro. Es como que todos somos veedores de la vida del otro y hasta nos creemos opinólogos de lo que los otros hacen o no. Estamos en un mundo donde opinamos de todo lo que pasa en las redes sociales. Hay veces que el agobio es por buscar controlar lo que otros hacen. Controlarlo todo y saberlo todo te lleva a un grado de inseguridad que hace que vivas agobiado o agobiada en cada relación con los demás, de novio, novia, esposo, esposa, amigo, amiga, incluso de feligrés y cura. Todo no se puede. No se puede saberlo y controlarlo todo.

    3) Corazón: Tenemos tendencia a atribuir nuestros propios fracasos a causas externas. Pero los fracasos de las demás personas son evidencia de defectos de su carácter. Uno se juzga por sí mismo, por las motivaciones, y juzga a los demás por sus acciones. Nadie reconoce su propio error, pero el tema de fondo es que evitamos el encuentro con nosotros mismos. Ese encuentro conmigo lo evitamos, siempre nos comparamos con quien creemos que está peor que nosotros, para no tener que mirar hacia nosotros. Hoy la tarea capaz que sea mirar tu corazón. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 11, 25-27: Te alabo, Padre

    15/07/2026 | 1 min
    1) Ocultado: Dicen que querer es poder, a lo que Einstein decía: “Pero uno no hace lo que quiere, sino lo que puede”. Ahí afirmé que uno no hace siempre lo que quiere, sino lo que puede. Claro que,, si uno todos los días hace lo que puede va a lograr más y mejorar más… Detrás del querer está el poder y detrás del poder hay mucho esfuerzo y perfeccionar horas y horas la habilidad. No siempre vamos a ser los mejores, pero podemos aspirar a nuestra mejor versión.

    2) Prudentes: La vida es demasiado corta para pasarla enojados, creo que me tocó ver mucha gente morir enojada y cuando veo eso me digo que no quiero eso para mí. Pero si uno no se siente amado no puede amar. ¿Alguna vez dejaste que Dios te ame? Pensá con prudencia la respuesta… porque así como una persona herida hiere, así también una persona que sabe amar es porque se supo amada.

    3) Revelar: Hay gente que me cuenta y dice: “Tal es un tóxica. Tal otra persona es tóxica”, pero lo tóxico no es esa persona, sino más bien lo tóxico es que vos sigas pegado a esa relación o a esa persona. Esa situación y relación es la que tenés que sanar. Por tanto, revela con la luz tu relación y que tus relaciones revelen quien verdaderamente eres vos. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 11, 20-24: ¡Ay de ti!

    14/07/2026 | 3 min
    1) Milagros: La humildad nada tiene que ver con la pobreza. Yo conozco mucha gente pobre que es totalmente orgullosa, pedante y hasta me animo a decir “insoportable”. Son personas que no tienen casi nada, pero se presentan como que el mundo les debe todo. Así también conozco gente que tiene mucho dinero que es muy sencilla, muy simple, porque, si siempre tuvo dinero, nadie se da cuenta. También están esas personas que de un día para el otro tienen dinero, que antes no tenían que ponerse y ahora tienen anillos de oro en sus dedos para que todo el mundo les vea. El problema es que pensamos que no amamos las riquezas. La avaricia y el materialismo, que son los pecados unidos al dinero, nos hacen comparar con las personas de un mismo nivel. No dejes que el orgullo te tome. No dejes que la humildad sea medida por los que te envidian.

    2) Conviértanse: Para herir a un narcisista no le grites, no le rogués, no intentes que entienda tu lado, porque no le interesa. Hacé lo único que puede dolerle a un narcisista: el silencio. Por eso, no lo persigas ni le ruegues, mucho menos le pidas un “cierre”, porque no te lo va a dar. Simplemente deja de darle acceso a vos y a tu atención, menos a tus reacciones. Porque el narcisista se alimenta de tu reacción y, mientras reaccionas, tiene poder sobre vos, pero cuando te volvés indiferente y dejas de pelear y justificar o esperar algo de él, entonces ahí se queda sin nada para manejar. Con un narcisista “el silencio es tu poder” y el desapego es tu mejor revancha, porque nada le duele más al ego que ser ignorado por alguien que creía controlar.

    3) Sodoma: A veces la vida se puede dar tan oscura, que parece que estuviéramos encerrados y perdidos como Sodoma y, quizás sí, quizás somos esa semilla que está ahí en la tierra bien enterrado o enterrada, pero a punto de emerger a lo nuevo. Algo que esté pariéndose dentro nuestro para ese cambio que está viniendo y que necesita que sigamos empujando, porque más allá de la tierra hay florecimiento. Por eso, el tema es seguir adelante y confiar, buscar en dónde apoyarse y buscar lo que te nutre y no quedarte ahí estancado, porque te aseguro que este no es el último paso de tu vida. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 10, 34-42. 11, 1: Traer la paz genera guerra

    13/07/2026 | 2 min
    1) Piensen: Nos esforzamos por arreglar las circunstancias de la vida para descubrir que no podemos vencer muchas cosas que nos pasan. No podemos cambiar un cáncer, un cónyuge infiel. No podemos cambiar un mal carácter de un hijo o de un padre. Siempre digo que hay gente que vive para el fin de semana; incluso gente que vive para que sea sábado y encontrar maneras de escapar, de bailar, de irse a algún lado, a jugar al fútbol o esperar a que lleguen los nietos, o hasta incluso tirarse al alcohol o la droga o la pornografia, porque viven pequeños ratitos de felicidad. Hay veces que obtenemos lo que quisimos, pero tampoco eso nos hace sentir bien. Hay gente que tiene la cuenta del banco llena, pero aún sigue sintiéndose vacío. Ahí es donde uno se pregunta por la razón de seguir viviendo.

    2) Hombre: El nivel de crecimiento personal que sos capaz de alcanzar está atado al nivel de verdad que sos capaz de aceptar de vos mismo.

    3) Partió: Hay un amigo que dice: “Siempre me falta cinco para el peso”. Y yo le digo: “Es que la clave es aprender a vivir con 95”. El desafío es ese, porque a todos nos falta algo para llegar a ese supuesto punto de felicidad plena. Conozco gente grosa grosa que vienen a mi parroquia a misa e incluso son personas que son capaces de dar conferencias en estadios, pero cuando vienen a hablar conmigo las veo sufrir y angustiarse. Ahí comprendo que nadie lo tiene todo y todos somos humanos. Soportamos la presión. Hay momentos de vacío donde esa soledad existencial te agarra y en esos momentos lo peor que te puede pasar es creer que van a desaparecer. Porque cuando tengas una pareja, hijos y dinero en el banco y te des cuenta que la angustia y el vacío siguen, no sé qué vas a pensar. En algún momento hay que asumir y aprender a vivir incluso con ausencias. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 13, 1-23

    12/07/2026 | 2 min
    Semillas que cayeron

    1) Orilla: Si vos me traicionaste y yo te traiciono, mi traición no habla de tu actitud, sino de la mía. Trata de no perder nunca de vista eso, porque hasta justifican diciendo “Se lo merecía” y hasta usan el famoso “Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón” y no, quien roba a un ladrón es un ladrón. Capaz que vos te mereces que te traicione, pero ¿yo merezco ser un traidor? ¿Quiero vivir siendo un traidor? ¿Yo quiero ser eso solo porque vos lo fuiste? Cruzar a la otra orilla es aprender a ver más allá de mi vida y no hacer lo que otros me hagan.

    2) Multitud: Aunque mucho nos cueste entenderlo, no podemos sanar en el mismo ambiente donde nos enfermamos. Por eso hay que aprender de Jesús que sabe alejarse de esa multitud enfermiza, la multitud de cosas que haces o la multitud de gente con que te juntas. No sigas en la multitud que te enferma, porque esa multitud no te va a sanar, porque lo que te enferma no te sana. Llama a esa multitud como quieras: nombre de persona, gente, trabajo, tiempo, etc.

    3) Espinas: Las actitudes no deben estar a la altura del que las recibe, sino más bien de quien las da. Se cuenta una anécdota de Alejandro Magno, quien, yendo en uno de sus grandes viajes, se estaba muriendo de hambre. Fue recibido por una familia muy pobre, muy humilde, que lo alimentó y dio algo de tomar. Él les terminó agradeciendo regalándoles un imperio. El hombre de la casa le agradeció, pero le dijo “Es un regalo muy grande para nosotros” a lo cual Alejandro contestó “Pero yo no quiero agradecer de una manera más chica que esa, porque las actitudes hablan más de quien las da que de quien las recibe”. Así que los frutos son producto de nuestro corazón y no podemos conseguir grandes frutos de la vida y en la vida si no dejamos que la semilla de Dios entre en lo que le da sentido a nuestras vidas. Algo bueno está por venir.
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Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
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