A Jerusalén
1) Subir: Había una vez un pájaro que vivía en una jaula, cuya puerta estaba rota. Durante muchos años estuvo rota, pero el pájaro no lo sabía. Cada mañana miraba al cielo y con incertidumbre quería salir, pero se preguntaba a sí mismo “¿Y si me caigo?” Duró muchos años en esa jaula. El pájaro envejeció y un día llegó un gran viento que tiró la jaula con el pájaro incluido, el cual salió por la misma expulsión del viento. Allí se dio cuenta de que tenía alas, porque salió por la puerta rota. Así es el miedo. Porque el miedo no va a dejar que vivas, solo busca que sobrevivas y postergues las cosas constantemente. Todos tenemos miedo, y a veces es necesario por prudencia, pero no dejes que el miedo se termine convirtiendo en tu juez, porque te va a enjaular. Las peores jaulas no tienen hierro, sino pensamientos. Por algo Jesús dice: “No tengas miedo”. Eso lleva a que no caigas, pero tampoco podés volar; no pierdes, pero tampoco ganas. Las puertas de la vida están abiertas y la fe, con la esperanza, te ayuda a volar.
2) Maltratado: Una vez una persona me dijo algo que se me quedó grabado: “Tu mayor fan es alguien desconocido y tu mayor hater es un conocido”. Eso siempre me digo cuando me toca dar charlas en distintos lugares. Capaz que en Colombia soy aclamado, pero en mi parroquia, crucificado. Capaz que en mis amigos soy respetado y entre mis familiares, ignorado. Como me dice mi psicóloga “Muchos conocidos tuyos no te dan “like”, pero lo ven todo”. Se refería a mis publicaciones en IG, pero también esto sirve para la vida. Por eso, hay que seguir construyendo y aportando. Ánimo, que por más que te vean constantemente para ver una falla tuya y ser como un “VAR” de fútbol (soccer), sigue caminando que, para ganar partidos de la vida, hay que pasar por muchos golpes.
3) Paganos: Heidegger, un gran filósofo, decía que, para lograr virtudes en la vida, uno debía ser rico de corazón y terminaba con este pensamiento: “Las personas ricas compran tiempo, las personas pobres compran cosas las personas ambiciosas compran habilidades y conocimientos, las personas perezosas compran distracciones. Por eso invertí en tu vida y busca crecer y ser una gran persona, una mejor persona cada día. Algo bueno está por venir.