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Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Misioneros Digitales Católicos
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
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  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 16, 13-19

    29/06/2026 | 4 min
    Santos Pedro y Pablo

    1) Filipos: Alejandro Magno dijo: “No destruyas lo que otros construyeron, más bien demuestra que puedes superarlo”. Y eso lo dijo porque comprendió que destruir es fácil y cualquiera puede hacerlo. Criticar, señalar, derribar, eso no requiere talento, sino, más bien, rencor. Pero lo difícil y lo que realmente diferencia a alguien es tomar lo que existe y hacerlo más grande. Superar no significa borrar, sino más bien construir encima. Por eso hay personas que gastan toda su energía en hundir a otros y nunca llegan a ningún lado. Porque el que destruye solo demuestra que no sabe crear y el que supera, en cambio, no necesita que nadie caiga para él o ella poder subir.

    2) Dicen: Hoy tenemos un presupuesto emocional limitado y una resistencia mental para enfrentarnos a una sola fuerza enemiga. Es como que solo podemos enfrentar una cosa a la vez, pero todos venimos de situaciones difíciles y duras. Hoy podemos soportar un jefe difícil, pero cuando a eso le sumamos problemas en el matrimonio y luego problemas con los hijos o un auto que se rompe, más los problemas económicos que se van acumulando, empieza a haber más estrés en tu vida y en tu matrimonio, que te lleva a un desequilibrio que incluso afecta tu sueño y tu estómago. No puedes dormir bien, los triglicéridos se te van a las nubes. Por eso, es importante que vuelvas a tu identidad y recuerdes que los problemas siempre están y que, para volver al equilibrio, es necesario soltar y volver a centrarte en tu identidad, en quién sos vos, y no depender de otros para ser algo o alguien; de una persona o de una pastilla.

    3) Prevalecerá: Cuando entré al seminario, en el 2003, donde se estudia y prepara para ser cura, fui a un encuentro. Un sacerdote nos preguntó a los seminaristas cuál era nuestro plan. Me quedé pensando porque en mi cabeza creía que era seguir la vida con fe, dejarlo todo y esperar que desde la fe se me iluminaran las cosas, como que Dios me tenía que mostrar por dónde ir en el camino. Comprendí que esperar en la fe, para la guía de mi vida, esperar que Dios me ilumine por dónde ir, estaba disfrazando una cierta vagancia o pereza. Era depender de que alguien me dijera lo que tengo que hacer o por dónde ir (“Que mi obispo me diga por dónde tengo que ir”, “Cada cosa que hago se la voy a consultar al obispo, porque él es la voz de Dios”), pero comprendí que es uno quien debe generar un plan y un camino. Es uno quien debe seguir un armado de un horizonte en el diálogo orante con Dios. No conviertas tu “espero desde la fe” en un “depender de que Dios me haga y acomode todo”. Por eso hoy, en el día de los santos Pedro y Pablo, te propongo que pienses por dónde quieres orientar tu vida y tus días para que tus días y tu vida tengan un horizonte que alimente tu fe. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 10, 37-42: Seguirlo

    28/06/2026 | 3 min
    1) Tomar: Había una vez un hombre que se puso el objetivo de su vida: juntar un millón de euros. Era un hombre muy trabajador pero también inseguro, no quería pasar lo que pasó su papá de quedarse sin dinero. Tomó la decisión de trabajar duro para juntar un millón de euros y cada dos por tres se decía “cuando junte el millón de euros haré tal viaje, me compraré tal casa, visitaré a tal persona”. Esto claro que lo llevó a dejar de ver a sus amigos, dejó de divertirse y de disfrutar de una cena afuera; lo único que le importaba en la vida era juntar un millón de euros. Todos los viernes cuando llegaba a su casa hacía la suma de lo que tenía. Todo esto lo venía haciendo seguido. Llegó un día que logró llegar a 999.999.99 y le faltaba un euro para el millón. Se puso a buscar por todos los rincones de la casa. Al encontrar la moneda que le faltaba completó el millón. Saltó de gozo y empezó a festejar. En ese momento le golpearon la puerta de su casa. Era la muerte, le dijo: “llegó tu hora te debo llevar”. Él le dijo: "ahora no, tengo que disfrutar de mi familia y de mis amigos, debo hacer viajes y debo ir a eventos". La muerte le dijo: "no…."
    Le empezó a ofrecer trato, le dijo “te doy la mitad de mi dinero y dame un mes”, la muerte le dijo "no hay trato". Le dijo: "te doy 700.000 y dame 10 días". "Tampoco", dijo la muerte. "Dame una hora y te doy el millón". "Tampoco…." "Entonces dame un minuto", la muerte le dijo: "te doy un minuto". Entonces agarró una hoja y escribió “lector que lees esto que escribo, ten cuidado con lo que haces con el tiempo. Porque yo no pude comprar ni siquiera un día con toda mi fortuna”.

    2) Recibe: Te invito a que veas que la vida es sencilla y cada vez que me pongo a estudiar algo siento que la vida pasa por la sencillez, pero uno mismo es el que se la complica. Creo que la vida pasa por asumir las cosas como tal más que querer que sean como uno las quiere; hay cosas que suceden, e inherentemente van a suceder, pero quien le da el valor a las cosas que van a suceder es el ser humano y depende de nosotros cómo vemos ese hecho. Por eso, Jesús hoy te invita a que veas la vida desde la Cruz en camino a la Resurrección, mirar desde lo espiritual para ver las cosas con eternidad.

    3) Beber: Hay gente que daría la vida por el problema que tenés vos hoy en tu vida; el mayor problema que vos tenés ahora, alguien diría “por favor te lo cambio” y si vos, al despertarte por la mañana, agradecés a Dios te va a ubicar en tu sitio. Algo bueno está por venir.
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    Mateo 8, 5-17: Yo iré a curarlo

    27/06/2026 | 1 min
    1) Parálisis: Está bueno escuchar, reconocer y aceptar los sentimientos de los demás, pero sin olvidar reconocer, aceptar y escuchar tus propias emociones. Si no lo tienes en claro, puede que entonces entres en una parálisis en tu vida y de tu vida.

    2) Subalterno: Como diría san Ignacio de Loyola, si no te da sentido ni tampoco paz, ni mucho menos alegría o ese fuego interior, entonces no merece el tiempo, la energía y la concentración. Por eso pedí siempre a Dios que te guíe hacia aquello que te da paz interior.

    3) Hace: Hay cosas y situaciones que nos generan llanto, hay cosas y situaciones que nos hacen llorar como adulto porque eso revela para qué fuimos creados. Uno tiene que trabajar en para qué nos eligió el Señor y una forma del para qué fuimos gestados es saber qué nos conmueve, que nos toca, y Dios nos da una carga para que la llevemos y no para que la arrastremos. Algo bueno está por venir.
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    Mateo 8, 1-4: Lo quiero

    26/06/2026 | 4 min
    1) Montaña: Hace unos años tuve un gran amigo que se llamaba Lalo. Lalo es un tipo que siempre cae bien, con una sonrisa siempre en la boca, siempre simpático y con algún chiste por contar. Creo que ninguna fiesta o asado es lo mismo con él que sin él. Contaba sus historias y nos descostillábamos de la risa, era una máquina de hacer chistes. Es de esas personas que en primera instancia las necesitamos siempre, pero nunca imaginé el infierno que vivía. Comprendí con el tiempo que Lalo cada mañana hace un esfuerzo sobrehumano para salir de la cama, le cuesta un horror tener que vivir un día más. Por fuera, a la vista de todos, parece un tipo feliz y superado con las cosas que le tocó vivir, pero en su interior se siente desesperanzado, agotado y hasta dolido. Asustado y solo, me animo a decirte que sufre de una depresión crónica que lo paraliza y le va cortando ese espíritu alegre en cuotas, mientras pasa el tiempo, pero, no hay prótesis para un espíritu amputado. El famoso Robbie Williams, antes de quitarse la vida, puso la frase “ Todo lo que se necesita para esconder un alma herida, es una sonrisa falsa, y nunca se darán cuenta de lo lastimado que estás”. Él también dijo en otra ocasión: “Pensé que lo peor en la vida era terminar solo, y no lo era, lo peor en la vida es terminar con gente que te hace sentir solo”. También, como mi amigo Lalo, vivía un infierno, por eso para sanar hay que ver el todo.

    2) Leproso: Hay gente que tiene la lepra de vivir aparentando y buscando agradar, pero vos no sos como los demás. Por eso ponete las pilas, amigo, amiga. Pasas el día intentando parecerte a ellos, y eso es agotador. Hay veces que uno se hace el interesante, pero, más que interesante, uno parece perdido. Eso ocurre cuando uno pasa demasiado tiempo mirando a los demás y muy poco tiempo mirándose a sí mismo. Esa es la lepra que te quita lo hermoso del rostro de tu vida. Hay veces que empiezas a construirte, en vez de descubrirte. Aprendí en estos años que no tengo que querer ser el mejor, tengo que aprender a ser único. Dios y yo creemos en ti.

    3) Digas: Una vez me tocó predicar a sacerdotes. Era lo más duro para mí, porque son gente sabia y medio que “difícil de entrar”. Entonces, mi guía espiritual, me contó una historia: Había una vez un hombre muy inteligente. Había estudiado muchísimo, se había formado con los mejores, había leído millones de libros, sabía muchos idiomas y hasta se licenció en Biblia. Él sabía que era muy inteligente. Un día decidió ir a visitar a un sabio del cual muchas personas hablaban. Llegó a la casa, era muy simple, no había libros a la vista, el sabio lo invitó a pasar y le empezó a servir té. El hombre se sentó y aceptó el té, mientras le contaba al sabio todo lo que él sabía, con quién había estudiado, todo lo que había leído. El sabio mientras servía la taza de té lo escuchaba, pero algo pasó… el té rebasó la taza y empezó a caer todo el té al piso y ensució todo. El hombre lo miraba y no entendía, pero le gritó al sabio diciéndole “Espere, ¿no ve que la taza está llena? Sigue cayendo té”. El sabio dejó la tetera, dejó de servir y le dijo “Igual que esta taza, vos llegaste lleno. Cómo voy a enseñarte algo si no hay espacio adentro tuyo para recibir algo nuevo.” El hombre se quedó en silencio. Era la primera vez en años que no tenía nada que decir. La moraleja del cuento es que el mayor obstáculo para aprender no es la ignorancia, es creer que ya lo sabemos todo. Así que, para aprender algo nuevo, hay que soltar algo viejo. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 7, 21-29: Entrarán en el Reino

    25/06/2026 | 5 min
    1) Cumplen:

    2) Manifestaré:

    3) Enseñanza:
    Algo bueno está por venir.
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Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
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