Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
Misioneros Digitales Católicos

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- Nada oculto
1) Personas: Hay personas que vienen y dicen “Yo soy así”. ¡No, no, para! ¡Vos actúas así! Porque si alguien viene y dice “Yo soy así”, estamos perdidos, porque tenés poco margen para trabajar con esa persona y que modifique algunas cosas en su vida. Estas son actitudes que no es lo que él o ella es, sino que son actitudes que tiene y, lo que se tiene, se puede modificar o dejar de tener o incrementar, depende. Lo que se es es otra historia y las actitudes sí se pueden cambiar en una persona.
2) Cuídense: Aristóteles decía algo que también voy aprendiendo con el tiempo: “Cuanto más estudia un hombre, más sencillo se vuelve. Porque al estudiar descubre la inmensidad de su propia ignorancia”.
Por eso, cuídate de la gente complicada y vos no seas una persona complicada. Date cuenta de que es vivir el día a día y, cuanto más grande nos vamos haciendo, más simples nos debemos ir poniendo. No andes con ideas complicadas y no compliques a la gente con tus ideas. Aprende a dialogar más que imponer, aprende a escuchar más que todo el tiempo hablar. Aprende a conocer al otro antes de prejuzgar al otro.
3) Ustedes: Hace unos años le pedí algo a un amigo que era sacerdote y quien, por cosas de la vida, dejó el ministerio, pero es una persona super criteriosa, buena. Le pedí que viniera a mi parroquia para que observe y me presente lo que él veía en ella. Le dije “Vos que sos un estratega y líder, necesito que veas mi comunidad y me digas qué necesitamos mejorar” Le planteé esto para mejorar en nuestra misión evangelizadora y para ver nuestra función ante la comunidad. Me dijo: “Estás seguro de que querés que yo te diga lo que veo?” El papa Francisco decía que “Una comunidad que no se autocritica termina siendo enferma”. Por supuesto que me mandó la lista después, la cual decía: “Luis: en primer lugar nadie me recibió. Llegué y no sabía dónde era la Secretaría para anotar mis intenciones; había una señora con llaves en las manos y le dije “Buenas” y me contestó “¿Qué necesita?”. Ni si quiera me dijo hola, ni buenos días, ni buenas tardes. Capaz que se deba preparar gente para que sea más amable en la recepción y alguien que indique los lugares. En segundo lugar, cuando entré al templo a rezar los del coro estaban ensayando, por lo que hacían mucho ruido con la prueba de sonido y más al hablar fuerte. Por eso, te sugiero que ellos lleguen temprano y ensayen antes de que la gente llegue. Por otra parte, la misa comenzó 10 minutos más tarde y encima llegaste minutos antes de comenzar la misa. Cuando fue el momento de la limosna en la guía de la misa la persona que guiaba empezó a hablar de los gastos de la parroquia y la gente no quiere pagar los gastos, sino la misión, porque la gente ya sabe lo que es pagar gastos en su casa. No les hables de gastos, sino de propósitos. Cuando diste la homilía gritaste y gritaste. No es necesario gritar tanto, Luis”. En fin, la lista seguía bastante, pero la clave es vivir en la verdad y no vivir en una mentira alimentada por la subjetividad. ¿Vos sos capaz de que alguien, que puede verte desde afuera, te diga las cosas que debes cambiar desde la verdad y la objetividad? Algo bueno está por venir. - Impuesto a la menta
1) Ustedes: Este texto fue escrito por un muchacho de 15 años, después de la muerte de su padre. Kyle McCarty escribió esto en su momento de depresión:
“Dios no me ama
No me puedes obligar a creer que
Dios es bueno.
Esta es la gran verdad de la vida
Este mundo es producto del azar
Cómo puedo yo creer que
Dios va a usar mi vida.
Estoy totalmente seguro que
Dios me ha abandonado
Nunca más diré que
Cristo resucitó de los muertos
Más que nunca ahora sé que
Este mundo me puede satisfacer
Es mentira que yo diga que
Dios siempre ha estado presente
Ahora me doy cuenta que
Haga lo que haga
Lo cierto es que
Él no me ama
Cómo puedo suponer que
Dios es bueno”.
2) Descuidar: Ahora te propongo algo, si nos detenemos en lo que está diciendo esta oración primera que te presenté y la leemos de otra mirada, de abajo para arriba:
“Dios es bueno
Cómo puedo suponer que
Él no me ama
Lo cierto es que
Haga lo que haga
Ahora me doy cuenta que
Dios siempre ha estado presente
Es mentira que yo diga que
Este mundo me puede satisfacer
Más que nunca ahora sé que
Cristo resucitó de los muertos
Nunca más diré que
Dios me ha abandonado
Estoy totalmente seguro que
Dios va a usar mi vida
Cómo puedo yo creer que
Este mundo es producto del azar
Esta es la gran verdad de la vida
Dios es bueno
No me puedes obligar a creer que
Dios no me ama”.
3) Doctor: Podría decirte que esto es la vida al revés. Esto grafica cómo ve Dios los problemas de nuestra vida. Muchas de las cosas por las que en este mundo pasamos son similares a este poema. Todo lo que vemos lo leemos delante de nosotros, pero, si lo vemos desde abajo, no podremos explicar tantas cosas que nos pasan. Con tiempo y con paciencia, con enfoque y un propósito claro, empieza uno a leer la vida al revés. Y nos damos cuenta de que Dios ha sacado algo maravilloso de entre las cenizas de nuestra pérdida, de nuestras caídas o de nuestro momento de depresión. Alza la mirada y recordá que Dios está. Algo bueno está por venir. - Ay de nosotros
1) Fariseos: En una clase, el profesor de Filosofía, un excelente profesor, me planteó algo que me dejó pensando: “¿Qué pasaría si, cuando morimos, volviéramos a la misma vida, nacemos en quien fuimos y vivimos toda la vida que vivimos una y otra vez, sin poder cambiar nada?”. Simplemente somos partícipes de lo que nos pasa y lo que vivimos. Esta idea se llama en filosofía “el eterno retorno”. Te planteo esto porque creo que a uno lo lleva a hacerse la pregunta de ¿estoy eligiendo y tomando decisiones que me ayuden a vivir la vida que volvería a vivir una y otra vez?,o ¿es hora de cambiar y decir “basta”, esto no lo quiero más y no quiero repetirlo todo el resto de mi vida? Esta es la decisión que voy a tomar hoy en pos de la felicidad y del bienestar, si no, caes en ser doble cara como un fariseo.
2) Amor: Hace un tiempo me tocó viajar para dar una conferencia en un lugar lejano. Los argentinos sabemos lo difícil que es viajar con conexiones dentro del país y encima lo largo que es, ya que, en mi caso, debo salir desde Tucumán. Sí o sí tengo que ir a Buenos Aires y desde Buenos Aires conectar con las provincias y luego, por tierra, ir al pueblo a donde me toque dar la charla. Una vez me tocó un largo viaje, casi dieciséis horas, para dar una conferencia. En el vehículo que me busco el hombre me fue hablando en todo el camino de su hijo bebé. Obviamente, yo iba cansado, pero descubrí algo. Me hablaba de cada detalle y su alegría por lo que hacía su bebé. Ahí entendí el amor de Dios por nosotros, porque nos mira constantemente y está con nosotros viendo cada detalle nuestro con amor, como ese papá. Por eso, no caigas en esa imagen de un Dios atacante y juez que controla, sino que míralo desde esa actitud de “papá primerizo” que está atento a vos.
3) Sepulcro: Dostoyevsky en un escrito dirá “Nada destruye tanto el alma humana como estar en un lugar equivocado, rodeado de las personas equivocadas”. Por eso, querido amigo o amiga, mira tu vida desde Dios y aprende a vivir la vida tomando distancia de personas que solo te presentan la muerte y las pocas ganas de vivir. Algo bueno está por venir. - Lavan la copa
1) Cenar: Si queremos avanzar a nuestro destino, aprendí que hay que aprender a cerrar la boca. Parece que el problema empieza en la boca, pero está centrado en el corazón, porque lo que sale de la boca viene del corazón. De modo que nuestro problema es mirar qué reina en nuestro corazón, porque, si el orgullo está presente en el corazón, tarde o temprano va a querer salir por la boca. A veces tratamos de llegar al fruto en vez de a la raíz. Cuando vemos el fruto del orgullo, cortamos la rama, pero no la raíz. Cuando contamos lo que nos compramos o los logros adquiridos y vemos la cara que nos hacen, ahí recién decimos “Uh, no lo tendría que haber contado”. Creemos que es cambiar el fruto, pero si no tratamos con la raíz, va a continuar apareciendo en nuestras vidas retrasando nuestro destino. Te digo cuál es la raíz del orgullo: la inseguridad. Cuando yo comencé no era orgulloso, sino más bien inseguro, y la inseguridad se ve como orgullo. Yo quería recibir halagos y aplausos, pero no por ser orgulloso, sino por ser un hombre inseguro.
2) Sentó: Hace unos días fui a hacer unas compras en el supermercado. Fui a comprar varias cosas que me faltaban en la casa, porque había cobrado el sueldo. Había un mundo de gente ya que era el día de promociones. El tema es que había una cajera que no tenía muy buena voluntad. Le dije: “Buenos días”, y ella me contestó: “Hola”. Cuando la estaba ayudando se me cayeron unas cosas y me empezó a retar. Ahí se me subió la temperatura y ya estaba a punto de prenderme a lo de ella, hasta que alguien me dijo “Lo ayudo, Padre”. Entonces, me dije “Me tengo que portar bien”. Entonces, le dije a la señora: “Debe tener un día difícil” y ella me contestó: “Más que un día, una vida difícil, porque yo ya estaba jubilada, pero se murió mi hija hace unos años y estoy a cargo de sus tres hijos. Yo ya tenía pensado descansar.” Mientras me decía eso, se le salía una lágrima. Allí comprendí que todos llevamos una vida dura y difícil y que nadie sabe lo que el otro vive y sufre por dentro. Conclusión: ella fue a misa a mi parroquia hace dos domingos y me dijo “Soy evangélica, pero vengo a su misa para que rece por mí, porque no me preguntaron nunca en el trabajo por mi persona y usted me sorprendió “. Ahí me dije: “Con una simple pregunta se puede evangelizar y misionar”.
3) Afuera: Cuenta la historia que había tres hombres trabajando con piedras, se acercó un niño y le preguntó al primero: “Usted qué hace ? Y él le contestó: “Yo pico piedras”. El niño se acercó al otro y le preguntó: “Usted, señor, qué hace?”. Y este le contestó: “Yo me gano el pan para mis hijos”. Luego se acercó al tercero, y el niño le preguntó: “¿Tú qué haces?” y el señor le contestó: “Yo, construyendo una catedral”. Tres hombres distintos, una misma pregunta y distintas respuestas. ¿Vos qué estás haciendo por tu vida? ¿Construyendo un proyecto? ¿Pagando solo cuentas con tu vida? ¿O simplemente matando el tiempo? Construí catedrales de vida y no seas un fariseo que solo dice “hacer”, pero no sabe “ser”. Algo bueno está por venir. - Apretujaban
1) Multitud: Hay una historia de dos hombres que ven una pintura de ajedrez. En esa pintura hay una imagen de un hombre normal y otro se parecía al diablo. Al hombre le quedaba su última pieza por mover y el título del cuadro era “jaque mate”. Uno de los hombres que miraba la pintura era jugador profesional de ajedrez. Algo acerca del cuadro le intrigaba y lo empezó a estudiar. Quedó tan concentrado en la pintura que a su acompañante ya le molestaba y le preguntó qué le pasaba. Dijo que era algo de esa pintura que lo tenía intranquilo y, luego de un momento, le dijo “Hay que ubicar al hombre que hizo esta pieza y tenemos que decirle que cambie el cuadro o el título, porque hay algo errado en la pintura.
Soy campeón de ajedrez y allí dice jaque mate, pero veo que al rey le queda todavía una jugada”. Acordate que en la historia de la fe un niño llamado David enfrenta a un gigante Goliat, pero al rey le queda todavía una jugada; al profeta Daniel lo tiran a una fosa de leones, pero al rey le queda una jugada. Moisés convence a una nación de esclavos oprimidos a salir en búsqueda de la tierra prometida, estaba el faraón más poderoso en frente, pero “al rey le queda todavía una jugada”. Jesús fue crucificado y murió dolorosamente, pero al rey le queda todavía una jugada. Espero que te des cuenta que a vos te quedan muchas jugadas.
2) Signo: Dios usa personas para bendecirnos en momentos que nunca nos imaginaríamos. Dios usa a quien sea para bendecirte, porque, como dice un cura amigo “Cuando Dios manda, hasta el diablo obedece”. Dios usa a quien menos te imagines para abrir una puerta en tu vida.
3) Nínive: Te cuento una historia que conocí: José es un chofer de bus, conocido por su gentileza con los pasajeros. Siempre atento. Una vez, una señora anciana no podía subir al bus, él paró y se bajó para ayudarla a subir. Así logró que el bus se convirtiera en una comunidad. La gente esperaba ese bus, para subir y verlo a José. Antes de jubilarse fue a mi parroquia a pedirme la bendición y le pregunté cómo logró que tanta gente lo quiera y encima lo premiaran desde el periódico de la provincia. Me dijo “Yo me levanto a las 3 am y rezo media hora, medito la Palabra y le pido a Dios que me guíe. Le pido a Dios que me oriente para ayudar a la gente que me encuentro en la ruta. Por eso, cuando termino todo, digo “Esto es todo, cuídense”. El tema es que la gente le hizo la fama de que, cuando suben al bus, dicen “Aquí me encuentro con Dios”. Ahí aprendí que eso es amar sin esperar nada a cambio. En José encontré esa iglesia que está viva y que no pasa por tantas reuniones o estrategias o charlas interminables, en donde se habla, pero no se actúa. En José entendí que el hacer extraordinarias las cosas ordinarias refleja a Dios vivo. Algo bueno está por venir.
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La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
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