PodcastsCristianismoReflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Misioneros Digitales Católicos
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
Último episodio

2405 episodios

  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 8, 1-4: Lo quiero

    26/06/2026 | 4 min
    1) Montaña: Hace unos años tuve un gran amigo que se llamaba Lalo. Lalo es un tipo que siempre cae bien, con una sonrisa siempre en la boca, siempre simpático y con algún chiste por contar. Creo que ninguna fiesta o asado es lo mismo con él que sin él. Contaba sus historias y nos descostillábamos de la risa, era una máquina de hacer chistes. Es de esas personas que en primera instancia las necesitamos siempre, pero nunca imaginé el infierno que vivía. Comprendí con el tiempo que Lalo cada mañana hace un esfuerzo sobrehumano para salir de la cama, le cuesta un horror tener que vivir un día más. Por fuera, a la vista de todos, parece un tipo feliz y superado con las cosas que le tocó vivir, pero en su interior se siente desesperanzado, agotado y hasta dolido. Asustado y solo, me animo a decirte que sufre de una depresión crónica que lo paraliza y le va cortando ese espíritu alegre en cuotas, mientras pasa el tiempo, pero, no hay prótesis para un espíritu amputado. El famoso Robbie Williams, antes de quitarse la vida, puso la frase “ Todo lo que se necesita para esconder un alma herida, es una sonrisa falsa, y nunca se darán cuenta de lo lastimado que estás”. Él también dijo en otra ocasión: “Pensé que lo peor en la vida era terminar solo, y no lo era, lo peor en la vida es terminar con gente que te hace sentir solo”. También, como mi amigo Lalo, vivía un infierno, por eso para sanar hay que ver el todo.

    2) Leproso: Hay gente que tiene la lepra de vivir aparentando y buscando agradar, pero vos no sos como los demás. Por eso ponete las pilas, amigo, amiga. Pasas el día intentando parecerte a ellos, y eso es agotador. Hay veces que uno se hace el interesante, pero, más que interesante, uno parece perdido. Eso ocurre cuando uno pasa demasiado tiempo mirando a los demás y muy poco tiempo mirándose a sí mismo. Esa es la lepra que te quita lo hermoso del rostro de tu vida. Hay veces que empiezas a construirte, en vez de descubrirte. Aprendí en estos años que no tengo que querer ser el mejor, tengo que aprender a ser único. Dios y yo creemos en ti.

    3) Digas: Una vez me tocó predicar a sacerdotes. Era lo más duro para mí, porque son gente sabia y medio que “difícil de entrar”. Entonces, mi guía espiritual, me contó una historia: Había una vez un hombre muy inteligente. Había estudiado muchísimo, se había formado con los mejores, había leído millones de libros, sabía muchos idiomas y hasta se licenció en Biblia. Él sabía que era muy inteligente. Un día decidió ir a visitar a un sabio del cual muchas personas hablaban. Llegó a la casa, era muy simple, no había libros a la vista, el sabio lo invitó a pasar y le empezó a servir té. El hombre se sentó y aceptó el té, mientras le contaba al sabio todo lo que él sabía, con quién había estudiado, todo lo que había leído. El sabio mientras servía la taza de té lo escuchaba, pero algo pasó… el té rebasó la taza y empezó a caer todo el té al piso y ensució todo. El hombre lo miraba y no entendía, pero le gritó al sabio diciéndole “Espere, ¿no ve que la taza está llena? Sigue cayendo té”. El sabio dejó la tetera, dejó de servir y le dijo “Igual que esta taza, vos llegaste lleno. Cómo voy a enseñarte algo si no hay espacio adentro tuyo para recibir algo nuevo.” El hombre se quedó en silencio. Era la primera vez en años que no tenía nada que decir. La moraleja del cuento es que el mayor obstáculo para aprender no es la ignorancia, es creer que ya lo sabemos todo. Así que, para aprender algo nuevo, hay que soltar algo viejo. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 7, 21-29: Entrarán en el Reino

    25/06/2026 | 5 min
    1) Cumplen:

    2) Manifestaré:

    3) Enseñanza:
    Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Lucas 1, 57-66. 80: Juan el Bautista

    24/06/2026 | 3 min
    1) Tiempo: La persona que te reta a salir de tu zona de confort es la que más te quiere, pero toda la vida nos han hecho creer que quien más nos quiere es quien nos alimenta el ego. Quien te quiere te ayuda a que des más y te impulsa a que des lo mejor de vos, ayudándote a que des tu mejor versión y que puedas ver más allá. Preocúpate el día que te dejen de insistir y aprende a decir que no. Es ese el trabajo del profeta, por eso celebramos hoy a san Juan Bautista como el profeta que ayuda a salir adelante con la mirada en Dios.

    2) Misericordia: Siempre me pongo a pensar que Jesus no eligió a sus discípulos en las universidades de Oxford o en la de la Santa Cruz de Roma. Jesús eligió de la zona pesquera a los más brutos. A esa destartalada cuadrilla de laicos, poco instruidos, Jesús les hizo el trato de “Si ustedes me siguen, yo les haré pescadores de hombres”. Es el mismo trato que se mantiene hasta la fecha con nosotros: seguir a Jesús no significa que nosotros tenemos que ser los sanadores o los que hacemos el milagro, porque nuestro único trabajo consiste en no poner excusas y en hacer lo que pide que hagamos, porque no hay alternativa a la obediencia. La obediencia a Dios inmediata y sin cuestionamiento es lo que vemos en este pasaje de la escritura con san Juan Bautista.

    3) Fortalecía: Me gustaría presentarte tres definiciones. Primero me gustas, luego te quiero y por fin te amo. Son tres escalones o formas de mirar a la misma persona, con ojos completamente distintos. Porque “gustar” es un incendio que empieza en la piel y es impulso, pero “querer” ya es otra cosa, porque querer es quedarse y es elegirte incluso cuando no me impresionas. “Amar” es un salto al vacío, porque no necesitas que el otro te llene. Es cuando dejas de buscar y empiezas a sostener. Pero aquí viene el problema, hay mucha gente que pasa toda su vida en el primer escalón, confundiendo intensidad con verdad. Otros quisieron ser queridos, pero la otra parte ni supo ni quiso. Porque no es lo mismo que te amen mal a que te quieran poco, no es lo mismo gustar que ser reelegido, no es lo mismo estar que quedarse. No todo lo que empieza fuerte merece terminar profundo y no todo lo que tarda en llegar, llega tarde. Por eso, primero me gustas, luego te quiero y por fin te amo. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 7, 6. 12-14: No den cosas

    22/06/2026 | 2 min
    1) Pisoteen: No es necesario enfocarte en sacar gente de tu vida. Enfócate más bien en crecer y en aprender, pero por sobretodo, en encontrarte, y ya verás que esas personas van a caer solas.

    2) Deseen: Una de las cosas que tenemos que aprender es aceptar y respetar los procesos. Pablo dirá “Lloren con los que lloran”. Hay veces que sacamos la tarjeta de la doctrina a las personas y nos olvidamos de que tenemos que acompañar procesos. Es entender el dolor del otro sin juzgar y sin disparar versículos o capítulos de algunos de los documentos de la Doctrina para la fe. Lo primero que hacemos es sermonear en vez de escuchar.

    3) Camino: Hay veces que es sano disociarnos de lo que nos pasa, sacar afuera lo que estamos llevando dentro y no tomar identidad de ella. Algo que me enseñó mi psicóloga alguna vez es “Tú tienes que decirte… Tú no eres la depresión, sino la persona que la sufre”. Por eso no te auto estigmatices, auto etiquetes, no te auto segregues, eres como eres pero eso no te hace a tu esencia. Si vos podés separar lo que sientes de lo que eres, lo que sientes puede empezar a cambiar. Es importante recordar de que estamos experimentando tristeza o depresión pero quizá esto sirva como señal para hacer ajustes en nuestras vidas, incluso en nuestra forma de pensar. Hay que aprender a vivir un día a la vez. Estamos a tiempo de vivir la mejor versión de nosotros mismos. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 7, 1-5: No juzguen

    22/06/2026 | 4 min
    1) Criterio: Un señor amigo podaba siempre los árboles y me decía que las podas sirven siempre. Y, por duro que pueda sonar, probablemente tengas alguna relación o relaciones que merecen podarse. Puede que tengas algunas amigas o amigos cuyas cosas se te están pegando porque, como decía mi papá, “La estupidez se pega” sean circunstanciales, amigos por conexiones o amigos para toda la vida. La estupidez es viral. A veces necesita uno recortar el tiempo que pasa con gente que tiene una estupidez viral que es más fuerte que el Coronavirus. Hay que reducir a propósito ciertas relaciones, para hacer lugar a relaciones nuevas. La vida es demasiado rica en oportunidades como para caminar solo. Una vez leí que un tipo puso en su contestador de mensaje: “Buenas, como verás, no puedo atenderte. Estoy en una temporada de cambios y, si no te contesto tu mensaje en 48 horas, es porque vos sos parte del cambio”. Me pareció genial. Cuando era jovencito quería cambiar cierta gente porque era idealista y quería hacerlos reflexionar, para que fueran otro tipo de persona, pero cuando llegas a los cuarenta ves que el secreto es tratar de esquivarlos, porque ya uno se da cuenta que uno mismo no puede cambiarlos (solo Dios). Reza por ellos, pero sabé que no los puedes cambiar.

    2) Medidas: Los antiguos griegos tenían un atleta veloz que llegó segundo a la meta y se paró en la línea final, porque le sorprendió ver cómo la gente aclamaba al que llegó primero. Todos los honores giraban alrededor de quien había ganado. Tuvo que atravesar la ciudad escuchando las aclamaciones al nuevo ganador. Siempre él había ganado antes, pero esta vez no y parece que le dolió que al ganador le hicieran una estatua en su honor y justo en el medio de la ciudad. Entonces le empezó a molestar tener que verla cada día de su vida, tener que encontrarse con la estatua del otro. La leyenda relata que el resentimiento comenzó a hacerse cargo de su alma hasta que no pudo ser más que una persona resentida. Cada noche empezó a salir de su cama con un cincel y se iba a la estatua para rasparla y rasparla y, cada noche, la figura de mármol se hacía más débil. Una noche raspó demasiado la piedra y la figura maciza cayó hacia adelante. El atleta que había llegado segundo murió por la imagen que él mismo había raspado. Se le cayó encima. Los griegos cuentan esta leyenda sobre el orgullo. El hombre con el cincel no murió cuando la estatua se le cayó encima, sino que el peso del resentimiento es lo que lo destruyó día a día, el pensamiento, el rencor, la envidia, el desdén. Pensamiento tras pensamiento fueron matándolo. En la caída de la estatua sobre esta persona la muerte se hizo explícita, pero ya venía muriendo por el resentimiento. Transformó su alma de campeón en un celador celoso, en un raspador de la fortuna de alguien más.

    3) Ojo: Jesús te invita a volver a mirarte en tu corazón, a ver la visión sobrenatural que hay en ti. Es comprender que su amor está en todos nosotros y que cada persona fue creada con el don de la libertad, pues cada uno elige por dónde va su vida. Hay un solo Salvador que es Jesucristo, por lo tanto, no te pongas como el salvador de tu hermano, porque posiblemente termines crucificado. Algo bueno está por venir.
Más podcasts de Cristianismo
Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
Sitio web del podcast

Escucha Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano, Esforzada y Valiente | Podcast cristiano y muchos más podcasts de todo el mundo con la aplicación de radio.net

Descarga la app gratuita: radio.net

  • Añadir radios y podcasts a favoritos
  • Transmisión por Wi-Fi y Bluetooth
  • Carplay & Android Auto compatible
  • Muchas otras funciones de la app
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano: Podcasts del grupo