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Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Misioneros Digitales Católicos
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
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  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 7, 1-5: No juzguen

    22/06/2026 | 4 min
    1) Criterio: Un señor amigo podaba siempre los árboles y me decía que las podas sirven siempre. Y, por duro que pueda sonar, probablemente tengas alguna relación o relaciones que merecen podarse. Puede que tengas algunas amigas o amigos cuyas cosas se te están pegando porque, como decía mi papá, “La estupidez se pega” sean circunstanciales, amigos por conexiones o amigos para toda la vida. La estupidez es viral. A veces necesita uno recortar el tiempo que pasa con gente que tiene una estupidez viral que es más fuerte que el Coronavirus. Hay que reducir a propósito ciertas relaciones, para hacer lugar a relaciones nuevas. La vida es demasiado rica en oportunidades como para caminar solo. Una vez leí que un tipo puso en su contestador de mensaje: “Buenas, como verás, no puedo atenderte. Estoy en una temporada de cambios y, si no te contesto tu mensaje en 48 horas, es porque vos sos parte del cambio”. Me pareció genial. Cuando era jovencito quería cambiar cierta gente porque era idealista y quería hacerlos reflexionar, para que fueran otro tipo de persona, pero cuando llegas a los cuarenta ves que el secreto es tratar de esquivarlos, porque ya uno se da cuenta que uno mismo no puede cambiarlos (solo Dios). Reza por ellos, pero sabé que no los puedes cambiar.

    2) Medidas: Los antiguos griegos tenían un atleta veloz que llegó segundo a la meta y se paró en la línea final, porque le sorprendió ver cómo la gente aclamaba al que llegó primero. Todos los honores giraban alrededor de quien había ganado. Tuvo que atravesar la ciudad escuchando las aclamaciones al nuevo ganador. Siempre él había ganado antes, pero esta vez no y parece que le dolió que al ganador le hicieran una estatua en su honor y justo en el medio de la ciudad. Entonces le empezó a molestar tener que verla cada día de su vida, tener que encontrarse con la estatua del otro. La leyenda relata que el resentimiento comenzó a hacerse cargo de su alma hasta que no pudo ser más que una persona resentida. Cada noche empezó a salir de su cama con un cincel y se iba a la estatua para rasparla y rasparla y, cada noche, la figura de mármol se hacía más débil. Una noche raspó demasiado la piedra y la figura maciza cayó hacia adelante. El atleta que había llegado segundo murió por la imagen que él mismo había raspado. Se le cayó encima. Los griegos cuentan esta leyenda sobre el orgullo. El hombre con el cincel no murió cuando la estatua se le cayó encima, sino que el peso del resentimiento es lo que lo destruyó día a día, el pensamiento, el rencor, la envidia, el desdén. Pensamiento tras pensamiento fueron matándolo. En la caída de la estatua sobre esta persona la muerte se hizo explícita, pero ya venía muriendo por el resentimiento. Transformó su alma de campeón en un celador celoso, en un raspador de la fortuna de alguien más.

    3) Ojo: Jesús te invita a volver a mirarte en tu corazón, a ver la visión sobrenatural que hay en ti. Es comprender que su amor está en todos nosotros y que cada persona fue creada con el don de la libertad, pues cada uno elige por dónde va su vida. Hay un solo Salvador que es Jesucristo, por lo tanto, no te pongas como el salvador de tu hermano, porque posiblemente termines crucificado. Algo bueno está por venir.
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    Mt 10, 26-33: No les teman

    21/06/2026 | 4 min
    1) Digan: Las personas que no han construido solidez, culpan. Pero las personas que han construido esa solidez, revisan dentro. Entonces o culpas fuera o revisas dentro. Había un filósofo que estudié y hasta, incluso, estuvo por Tucumán, que se llamaba Ortega y Gasset, y decía: “Yo soy yo y mis circunstancias”. Aprendí que las personas que dicen: “Yo soy yo”, y no les importa sus circunstancias o no quieren verlas, terminan siendo muy prepotentes, porque las circunstancias claro que nos influyen. Hay personas que están sometidas a circunstancias muy duras y claro que les importan. Pero también hay personas que creen que las circunstancias son lo único que cuenta. con lo cual ya no cuenta la persona y cuando la circunstancia está por encima de la persona, se termina poniendo a la persona en posición de víctima y esto le permite acusar afuera y no revisar dentro. Claro que nos cuesta revisar dentro, porque no queremos encontrarnos con todas esas emociones dolorosas que hay en nuestro interior. Entonces, para distraernos culpamos a gente de afuera nuestro y eso nos lleva a no mirar las sombras que hay en nosotros. Esto es muy típico en personas que pasan todo el día quejándose o siendo negativas, olvidándose de agradecer y ser agradecidos por todo lo que tenemos. Es más fácil buscar los ES QUE, que encontrar los HAY QUE.

    2) Arrojar: La vergüenza, la desesperanza y la impotencia también tienen impacto en la salud. Por eso es importante que cuides prácticas sencillas en tu vida: romper con el sedentarismo, ponerse a caminar y tener ya cuidado con lo que comes, dormir por lo menos siete horas al día. Por otra parte, busca ese espacio de oración y de meditación. Vi gente que salió adelante gracias a ese momento de oración y meditación, escuchar estos audios, hasta ayuda al sistema inmune y puede hacerte ver la vida distinta. Por eso, aprovecha ese tiempo para meditar y quedarte con esos momentos de Jesús en tu vida.

    3) Tierra: Séneca decía que la mejor venganza no es devolver el golpe, porque si un perro te mordiera no lo perseguirías para morderlo de vuelta, simplemente entenderías que eso es lo que hacen los perros. Entonces ¿por qué cuando alguien te hiere o te traiciona o te falta el respeto sientes la necesidad de actuar igual que esa persona? Porque cuando respondes con odio o rencor o venganza, terminas convirtiéndote en aquello que te hizo daño. Son las acciones de los demás las que les pertenecen a ellos, pero tu carácter te pertenece a vos. Por eso, si alguien actúa mal, deja que eso hable de quién es esa persona y que tu respuesta hable de quién eres tú. No te conviertas en aquello que te lastimó, más bien conviértete en saberte valioso por ser hijo de Dios. Algo bueno está por venir.
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    Mt 6, 24-34: Dos señores

    20/06/2026 | 4 min
    1) Servir: Creo que todos creamos estereotipos sin darnos cuenta. En una prestigiosa universidad, en un día de clase, se encontraba en la biblioteca un señor en jeans con camiseta negra, pelo largo y un poco descuidada su barba, usaba zapatillas y tenía varios libros en sus manos. Todos se preguntaban quién era ese tipo. La respuesta es que era un profesor de física que venía de España. Este señor se dirigió a las oficinas de la Secretaría Académica buscando al decano de la universidad. El señor le dijo al decano: “Vengo a pedir trabajo como profesor de física”. El decano lo miró de arriba a abajo y se dijo para sí: “Esta es la antítesis de lo que tiene que ser un profesor universitario”. El decano lo lleva a una sala donde había media docena de profesores universitarios con título de doctores y licenciados, en saco y corbata y bien peinados. Delante de ellos le dijo: “Mire, señor, hace poco recibimos este libro como texto guía. Y estamos aquí todos los profesores intentando resolver estos problemas de física que trae el libro. Si usted es capaz de resolver alguno yo lo contrato como profesor de esta prestigiosa universidad”. El hombre toma el texto, va a la pizarra y comienza a resolver todos los problemas que le habían indicado uno tras del otro. Todos los profesores cambiaron la sonrisa de burla, de un principio, a cara de asombro, cuando terminó el decano lo miró y le dice: “¿Cómo lo hizo?”, “Aquí estuvimos mucho tiempo para resolver esto y no lo logramos resolver” Y el hombre le dijo: “Es que yo soy el autor del libro”.

    2) Graneros: La mejor forma de equivocarnos con las personas es juzgarlas por cómo lucen. Jesús nos sigue enseñando que Él mira el corazón. Si queremos de verdad valorar a las personas como son, no tenemos que fiarnos de la apariencia, sino más bien de las obras. Si los frutos son buenos el árbol es bueno y si los frutos son malos el árbol es malo. Creo que pocas veces nos quedamos a reflexionar de lo mucho que nos puede ayudar no dejarnos llevar por la primera impresión. Hay gente que hasta se casó por una aparente buena impresión y luego se querían matar. Como así también por primera impresión alguien dijo: “No, no me gusta, no va a ser para mi vida”, y luego entró en el amor. La experiencia muestra que si uno toma el trabajo de mirar dos veces redescubre otras facetas para bien o para mal, pero el instinto primitivo y cultural nos hace vincular la belleza con la bondad y la fealdad con la maldad. Muchos toman a la gente como las novelas mexicanas del canal de las estrellas, que mi mamá veía cuando yo era chico, en donde el villano es feo y el galán es el héroe. Incluso rotulamos que el mexicano está metido en cosas raras, que el argentino es soberbio y anda en cosas turbias, etc…. No podemos andar por la vida prejuzgando, porque eso nos termina empobreciendo como personas y hasta incluso como creyentes.

    3) Inquieten: Creo que es necesario que no te andes preocupando tanto por tantas cosas que no son necesarias. Por ende, aprende a discernir lo importante de lo urgente. Mira la vida en su totalidad y valora lo que verdaderamente aporta a tu vida y no lo que le da ciertos fuegos artificiales. La riqueza no pasa por lo que tienes en el banco en tu cuenta bancaria, sino en el corazón. Acordate que pobre no es quien tiene poco, sino aquel que carece de mucho. Algo bueno está por venir.
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    Mt 6, 19-23: Acumulen

    19/06/2026 | 2 min
    1) Consumen: Una vez escuché una frase que me dejó pensando “Si tienes algo que puede ayudar realmente a las personas y no hablas de ello, no le estás haciendo ningún favor”. Desde entonces comprendí que tengo que seguir anunciando la fuerza de la Buena Noticia con la vida misma. Por eso te animo a que seas ese evangelizador con propia tu vida. Sos el único evangelio que muchos pueden leer. Sos una persona que puede mostrar las heridas y demostrar que todo golpe se puede superar. Siempre me quedo pensando que Jesús, en su poder, no se quitó las llagas al resucitar, para mostrarnos que siempre se puede salir de la cruz.

    2) Acumulen: Ser libre no implica tener cosas o personas, solo se logra cuando uno conoce sus límites y acepta lo que es y quien es, asumiendo que la fuerza de Dios siempre te acompaña. Pero mientras estés dominado por el ego nunca podrás ser auténticamente feliz. Claro que tendrás momentos de placer, dopamina por minutos. Pero la felicidad está añadida a la serotonina, no a la dopamina. La libertad depende del carácter, y el carácter que se inculca nos permite ser libres.

    3) Luz: El único veneno que puede intoxicarte, si no te lo tragas, es el orgullo y es curioso, porque hay personas que llevan 20 años sin hablar con un hermano por orgullo. Personas que perdieron todo, incluso al amor de su vida por orgullo, personas que sostienen una vida que detestan por orgullo. Algunas son personas que se sienten incapaces de decir unas simples palabras que le podrían cambiar la vida, por ejemplo: “Me equivoqué” o “Lo siento”. Pero hay veces que por orgullo seguimos manteniendo tinieblas en vez de ir a la luz. Hay gente que piensa que el orgullo ayuda a sentirse superior a los demás. Pero el orgullo es lo que te impide reconocer que te sientes inferior. Porque alguien que verdaderamente está seguro de sí mismo no tiene problema en admitir que se equivocó. Incluso no tiene problema en pedir perdón, no tiene problema en pedir ayuda. Solo quien teme ver derrumbarse la imagen que tiene de sí mismo necesita defenderla constantemente. Por eso, no vivas en la oscuridad cuando frente a vos está la vela para que sea encendida. Algo bueno está por venir.
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    Mt 6, 7-15: Padrenuestro

    18/06/2026 | 3 min
    1) Hablen: Hace unos años me tocó escuchar una experiencia hermosa, la situación de un niño de 4 años que estuvo grave y pasó una operación de corazón tremenda, muy difícil. Cuando estuvo fuera de riesgo la mamá me llamó porque me quería contar una situación. La situación era que el niño le dijo a su mamá que en un momento lo ayudó una niña que le dijo “soy tu hermanita” que estaba en el cielo. Eso asombró a la madre ya que había perdido ese embarazo, pero cómo un niño de cuatro años iba a saber de su hermanita. Cuando el muchacho le habia preguntado cómo se llamaba, la niña le dijo que no le habían puesto nombre, pero que esperaba tener a toda la familia en el cielo con ella. Con esto me imagino a mi papá diciéndole al Señor: “¿falta mucho para que venga Luis?”, “¿ya viene mi hijo?” Siempre nos planteamos cómo estarán nuestros seres queridos ya fallecidos, pero hay demasiada luz en el cielo que no podemos comprender. Por eso, la pregunta no es si hay vida en el más allá. Sí, la hay, esa no es la pregunta. La única pregunta verdadera respecto al futuro es “¿Hay vida en el ahora?”, “¿Esto que vivo vale la pena?”, “¿Esto es verdaderamente vida?”. A tu historia le falta el mejor capítulo, al concierto le espera la mejor canción. Los finales son la mejor de las obras de tu teatro. Y, querido amigo o amiga, si te llega tu último vagón despedite y subí con una sonrisa y, los que veamos subir al ser querido al último vagón de su vida, lo dejemos subir con calma sabiendo que van a un lugar mejor.

    2) Ellos: La meditación es, como diría hoy la ciencia, “un estado de quietud”. Pero, como nos enseñan los monjes benedictinos, la meditación tiene dos momentos: a) aquietar: es cuando uno busca su momento fijo de calmarse y, de no ver nada, para verlo todo. Lo primero es aquietar la mente. El caos mental que hoy tenemos, que hasta nos genera enfermedad. Por eso busca aquietar tu mente. El objetivo no es parar los pensamientos, y allí viene lo segundo b) encontrar al Espíritu: allí es donde los pensamientos paran solos y entra la gracia y grandeza de Dios. Obvio que escapa a los sentidos o a lo subjetivo. Va más allá, porque Dios habla al corazón y no a la mente, la consecuencia es lo que descubre tu mente. Por eso date esos diez minutos en el día para meditar y ver qué es lo que Dios quiere de ti y lo que te quiere decir.

    3) Padre: Abraza la fuerza de saberte hijo de Dios y comprende que la vida es caminar con esta simple enseñanza, pero al mismo tiempo profunda, que es el “Padrenuestro”. En nuestra vida es clave el Padrenuestro, por eso los primeros cristianos lo rezaban siete veces al día, para recordar en su corazón por dónde va la vida. Algo bueno está por venir.
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Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
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