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Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Misioneros Digitales Católicos
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
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  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 22, 1-14: Jesús, en cada misa, te invita a una gran fiesta

    11/10/2026 | 3 min
    1) Celebra: Jesús te invita a celebrar la vida, el misterio de la fe. Seguramente lo habrás escuchado cada vez que el sacerdote, cuando termina de consagrar dice: “Este es el misterio de la fe”. Porque la Santa Misa, cada domingo que la celebramos, es una fiesta, es la fiesta de la fe. Es por eso que tenemos esa música, esa celebración. Estamos invitados, aunque muchas veces tengamos un poquito de cara de funeral más que de fiesta. Es Jesús el que cada domingo nos dice: “Aleluya, que estoy vivo”. Es que estamos invitados a celebrar esta fiesta, a compartir el Pan vivo y partido. Jesús es vida y te invita a celebrarla. Cada domingo te espera y te propone que, luego de celebrar juntos esta fiesta, podamos volver a nuestro hogar con paz. Te acordás aquella parte: “Pueden ir en paz”. Esa paz que solo da Él, el Señor, quien te alienta a mantenerla durante la semana.

    2) Excusas: Somos muchas veces como estos tipos que aparecen en el evangelio: “Sabes qué, me gustaría ir, pero justo tengo esto que …”. A Dios también le ponemos excusas e, incluso, ponemos por encima de Él nuestros propios intereses: “No puedo, porque justo estoy preparando el fueguito para el asado; no, no puedo porque justo tienen que venir a ver esta cosa”. Qué difíciles somos. Nos invita a su fiesta, a una gran fiesta. Y encima, que no hay que poner ni un mango, le ponemos excusas. Parece que nuestra prioridad no es Dios. Pero, cuando las papas queman, cómo lo llamamos. En vez de celebrar con Él la vida, anteponemos nuestras cosas, que nos llevan a preocuparnos más por la vida que por disfrutarla. ¿Cuándo va a ser el día que veas a la misma vida de otra manera? ¿Cuándo vas a cambiar de actitud? ¿Cuándo vas a enfrentar a la vida desde otro punto? No podés seguir siempre así.

    3) El traje: Es cómo disponemos nuestra alma y nuestro corazón para ir al encuentro de Jesús en esta fiesta que celebramos, que es la misma Eucaristía. La gran propuesta de la liturgia es llegar un ratito antes, hacer silencio y preparar el corazón y el alma para ese encuentro. Es ir con la ropa de humildad, los zapatos de tu nada y ese peinado que muestra alegría. Hoy celebremos la fiesta de la Vida. Cristo vive, Cristo reina y Cristo está. No te olvides de ir a misa,, que es la fiesta de la fe y no te olvides de rezar el rosario. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Lucas 11, 27-28: Ser felices en Cristo

    10/10/2026 | 1 min
    1) Una mujer: ¡Qué grande es la intuición femenina! Hoy me pongo a pensar en tantas mujeres que forjaron la fe de la Iglesia en tantos lugares. En esa abuela que enseñó a rezar a sus nietos, en esa mujer catequista que se da el tiempo para enseñar sobre Jesús, e incluso tiene que dejar solos a sus hijos para darse ese tiempito. Gracias a tantas mujeres que hoy brindan su espacio y recuerdan a tantos que vos y yo somos Iglesia.

    2) Feliz quien te llevó: Es un halago a María, no tan solo por lo material y la labor propiamente maternal, sino que estamos hablando de esa fe que María contagia. En María aprendemos a confiar y a tener fe, a ser esclavos del Señor para vivir en esa misma libertad que el mismo Señor nos da.

    3) Escuchar y practicar: Estamos llamados a escuchar, a aprender a escuchar y saber que uno debe callar, darse el tiempo de escuchar. Por eso, para darse el tiempo de escuchar, uno debe callar. Por ahora, esperemos. Baja un cambio y aprende a escuchar. Date tu tiempo, pero, en ese tiempo que te das, déjate escuchar por Dios y por vos. Date esa oportunidad de escuchar a Dios y escucharte. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Lucas 11, 15-26: No dividirnos

    09/10/2026 | 2 min
    1) La muchedumbre: La gente habla y siempre hablará. Vos tenés que seguir adelante, cumpliendo tu misión, haciendo la voluntad de Dios siempre. No te marees con los comentarios de la gente, ni te detengas por aquello que hablan a los costados. Seguro que afecta y también duele, pero que no te paralice lo que otros digan y hablen de vos. Por eso, cuida tu identidad y, por sobre todo, recordá que estás aquí por y para algo. A no dejarte llevar por la “lengua a la vinagreta” y olvídate de los comentarios que a veces te hacen doler.

    2) Unidos: En estos tiempos no tenés que olvidarte de que debemos estar más unidos que nunca. No podemos seguir dividiéndonos entre nosotros. Hoy tenemos que apuntar hacia adelante y seguir una misma línea de acción. Reconozco que tenemos una gran crisis (aparte de la unión): crisis de líderes. Nos faltan líderes que sepan guiar y forjar la unidad, que sepan trabajar por el bien común. Como el capitán de un equipo de fútbol, deben estar atentos a cada jugador dentro de la cancha para ayudarlo en su función, pero también el capitán debe estar atento a cómo está personalmente ese jugador (si está con ánimo o no, si es conveniente que entre o no). Hoy, para crecer en unidad entre nosotros, debemos ser más humanos y cercanos. Vos, ¿podés ser líder? ¿Tenés pasta para ello?

    3) Recoger o desparramar: En este camino podemos tener la actitud de trabajar en la obra de Dios juntos y sabiendo nuestro bien como Iglesia, o podemos desparramar, generando discordias o dobles discursos. Pidamos por una sociedad más unida, por un país más unido, por una Iglesia unida; pues, como dice Martín Fierro, que tanto me gusta leer: “Que los hermanos sean unidos, esa es la ley primera, porque si entre ellos se pelean, los comen los de afuera”. Algo bueno está por venir.
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    Lucas 11, 5-13: La fuerza de la oración

    08/10/2026 | 4 min
    1) Amigo: Todos vamos a decepcionar. Hasta te profetizo que yo voy a decepcionar a mi comunidad, a mi feligresía. Vos vas a decepcionar a los tuyos, por muy buen papá o mamá que te consideres. En algún momento, tus hijos te van a reclamar cosas que hiciste o que no hiciste, lo tienes que asumir. Tus hijos van a decepcionar a tus nietos, pero nos enseñaron con la creencia de que no hay que decepcionar a nadie. Hay tanta presión por agradar, que tenemos que reconfigurar nuestra personalidad para agradar a todo el mundo, porque no nos permitimos decepcionar. Uno trata de hacer lo mejor, pero un día te dirán: “No fuiste buen papá en esto”, o “Mira, padre Luis, no fuiste buen cura conmigo”, pero bueno: ¿quién se recibe de padre para ser padre? Nadie dice: “Ahora que soy buena mamá, voy a parir hijos”. Cuando aprendemos a vivir nos tenemos que ir. Hay gente que cree que, si me cae gordo a mí, le cae gordo a Dios, y no es así. Hace poco alguien me escribió “¡Luis, hace poco te conozco, qué decepción! Te vi en un video y no estabas con la camisa de cura”. Nunca vamos a agradar a todos, porque vendrá el día en que no estés de acuerdo conmigo y el día que decidas creer chismes de mi vida o un rumor. El día que no te guste cómo me visto o que no logre el ancho de santidad que vos quieras que tenga o te hartes de escucharme. Soy consciente, por mi salud mental que va a ser así, porque yo soy así. No importa si ganamos mil peleas sobre el ring, porque la gente nos va a juzgar por esa que perdimos. Pero no pidas perfección cuando vos tampoco podés darla.

    2) Ofrecerle: En esta sociedad que vivimos estamos con vidas cada vez más solitarias, gente que come sola, familias que se arman de otra forma. En la época de la comunicación, la gente está más incomunicada. Creo que la gente valora mucho cuando alguien la escucha de verdad. No me refiero a las redes, porque en las redes el 80% es filtro. En el 80 % de lo que vos subís no estás vos, sino un personaje que vos querés que miren. Está alguien que te gustaría ser, pero no sos (te lo digo yo, que publico todos los días en redes) y quien vos sos es alguien que se queda ahí, encerrado. Encerrado en tu pequeño mundo, en donde están esos tres o cuatro o cinco que te conocen de verdad y que saben que no sos eso. Lo más complejo es que uno se preocupa por mostrar al mundo algo que no es, en vez de mostrar lo que realmente es. Lo más hermoso que alguien puede hacer por tu vida hoy no es preguntar ¿Cómo te está yendo Luis?, sino “¿Cómo estás, Luis, qué te duele, cómo te sentís?”. Creo que cuanto más aplicaciones surjan y cuánto más exploten las redes, estos lugares serán más valorados.

    3) Busquen: Algo que aprendí, y te lo doy como consejo es “Reduce tu círculo relacional”, porque la poda es para producir más fruto y fortalecerte. No te digo que cortes con todo el mundo, sino con los que no te hacen crecer, con quien te hizo comer mal, con quien te lleva al alcohol, con el que te lleva a discutir con tu familia, con aquella persona que en lugar de hacerte orar más te lleva a ver más series y perder más el tiempo en cosas superfluas. No hablo de pecado, sino de influencia. Cuando te juntas con gente tóxica la toxina afecta tanto tu sistema inmunológico espiritual, que te lleva a ser poco espiritual y sin oración. Por eso, uno debe podar para que nazca el fruto. Que la oración fortalezca tu vida sobrenatural y busca amistades que te hagan una gran persona, no dependiente de otra persona. Algo bueno está por venir.
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    Lucas 11, 1-4: Enséñanos a orar

    07/10/2026 | 3 min
    1) Orando: El problema de la raza humana no es que tengamos algunas manzanas podridas, si fuera eso, sacamos a las manzanas podridas y listo. El problema es que todos tenemos algo podrido en nuestro interior. Todos estamos fallados y en proceso de recuperación. No hay manzanas sanas y menos en la iglesia. No hay familias superfelices, Iglesia santa, gente totalmente pura, porque todos los que sean pastores, curas, obispos o líderes religiosos nos van a decepcionar, porque todos nos enfrentamos a las mismas tentaciones abrumadoras y a todos nos han herido y, posiblemente, los más lastimados somos los que predicamos. A todos nos cuesta perdonar, y nos cuesta trabajo, porque no somos más santos ni mejores que los que se sientan en un banco de iglesia. No hay tentación distinta para ovejas y otra para líderes, todos somos increíblemente humanos, pero nos asusta admitirlo. Comprendí que es un alivio absoluto cuando un líder o (en mi caso) un cura confiesa su humanidad, pero nos asusta ser transparente y se comprende un poco en este mundo en que se busca conservar la imagen y la estética, donde todos disimulamos. Pero creo que no todas las comunidades de creyentes están listas para un líder sincero. Hay gente que prefiere depositar su seguridad en pequeños “curitas” o “monjitas”, que eventualmente le van a fallar. Como diría un cura amigo: “Si la prensa no está hablando de ti, no es porque eres más santo que los demás, sino porque no eres noticia”. No eres más santo, sino que eres más anónimo. La única diferencia es que si tienes un desliz moral no le interesa a nadie, excepto a tu cónyuge o a tu más cercano, pero si lo tiene el hombre o la mujer que está en los medios, eso es noticia global. Si dices una tontera lo sabrán tus amigos, pero, si lo dice el cura o el pastor, estallan las redes. Por eso, cuando me dicen “Vos sos parte de esa Iglesia de curas pedófilos y gente falsa”, antes me dolía y decía: “No, no, no”, pero ahora digo “Sí, soy parte de esa Iglesia rota y golpeada, porque nosotros no somos un museo de santos, sino un hospital de gente fallada”.

    2) Discípulos: La presión que uno se pone por estar a la altura de los demás y en el camino de los demás te está frenando a seguir tu propio camino, a tu propio paso y ritmo y en tu propio estilo de vida.

    3) Ofenden: El Padrenuestro es la oración por excelencia donde está el resumen de lo que pedimos y lo que necesitamos. Por eso, hoy proponete rezarlo despacio y encontrar la frase que más te motive. Por ejemplo, para mí hoy es: “Venga tu reino”. Algo bueno está por venir.
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Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
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