En este tiempo especial de oración levantaremos un clamor por Colombia, en un momento decisivo para el futuro de la nación. En vísperas de las elecciones presidenciales del 2026, nos unimos como iglesia para interceder por el país, por sus gobernantes, por el pueblo y por las decisiones que marcarán el rumbo de las próximas generaciones. Más allá de posiciones o preferencias humanas, creemos en el poder de la oración para traer dirección, sabiduría y paz sobre Colombia, confiando en que Dios sigue teniendo el control y llamando a Su pueblo a ponerse en la brecha por la nación.