En este devocional meditamos en el Salmo 14, un texto que no solo confronta al que afirma con sus labios que Dios no existe, sino también a quienes, aunque dicen creer en Él, viven como si Dios no estuviera viendo, gobernando ni pidiendo cuentas. El Pastor Carlos Ríos explica cómo el salmista describe al necio por sus principios, sus objetivos y sus obras: corrupción, maldad, desprecio por el pueblo de Dios y una vida práctica sin temor del Señor; pero también muestra el contraste con los justos, cuyo refugio y esperanza están en Dios, aun cuando el mundo se burle de su fe. Este mensaje nos llama a examinar el corazón, a recuperar el temor de Dios y a no caer en el engaño de una vida que confiesa una cosa con la boca, pero niega a Dios con sus hechos.