Cuando Israel quiso adorar a Dios, Faraón respondió aumentando su carga de trabajo. Hoy ocurre algo similar: las ocupaciones, el cansancio y las múltiples responsabilidades buscan alejarnos de la presencia de Dios. Este devocional nos recuerda que buscar a Dios no es una pérdida de tiempo, sino una necesidad vital para vivir con propósito, sabiduría y dirección.