Hoy oramos para que el primer mandamiento sea realidad en nosotros: amar a Dios primero y por encima de todo. Jesús nos confronta con dos escenas: el joven rico (Mc 10:17–22), que decía guardar los mandamientos pero eligió sus riquezas; y Pedro (Jn 21:15–17), restaurado por tres preguntas: “¿Me amas?”. Amar a Dios ordena nuestras elecciones, madrugadas, trabajos y relaciones: “Busquen primero el reino…” (Mt 6:33).