En la actualidad han surgido más alternativas para trabajar el tema del cuerpo, se puede resaltar la relación que tienen las emociones con las enfermedades y se le ha dado un lugar dentro del cuidado de la salud. Pero sobre todo, relacionado con el lenguaje: las palabras que se les da un lugar para poder comprender aquello que está oculto, que en el momento en que el paciente entra al consultorio, con emociones y toda una historia detrás de, con una sola pregunta, se apertura a utilizar la expresión en sus múltiples formas para verbalizar aquello que su cuerpo ha callado, guardado, sentido por mucho tiempo, días semanas meses hasta años. Verbaliza, le pone un nombre, lo nombra, eso que duele, incomoda, cala, mueve y es ahí, en ese espacio en dónde comienza el camino hacia el trabajo personal, comenzando por dejar a flote lo que se encuentra en el interior. Bienvenidos a el espacio terapéutico, donde las palabras adquieren un sentido cuando llevan de la mano la vivencia del individuo y todo lo que conlleva haberlo experienciado.