Andrew Grepe, abogado, agente de futbolistas y fundador de una iniciativa que apuesta por algo que muchas veces no vemos: el fútbol también puede ser una herramienta de acompañamiento, formación y reconstrucción social.Hablamos del camino que viven muchas jugadoras antes de llegar al profesionalismo, de las desigualdades que todavía enfrenta el fútbol femenil y de algo que me parece de fondo: el talento no siempre basta cuando no hay contención, guía y una red que sostenga.Esta conversación también pone sobre la mesa una verdad incómoda pero necesaria: el deporte no solo se juega en la cancha. Se juega en la mente, en la casa, en la manera en que una joven aprende a cuidar su cuerpo, su dinero, sus decisiones y su futuro.Creo profundamente que cuando una niña toma en serio un balón, no solo entrena para competir: empieza a construir carácter, disciplina y una posibilidad real de cambiar su historia.Este episodio es una invitación a mirar el fútbol desde otro lugar. No solo como espectáculo, sino como una oportunidad concreta para acompañar, formar y abrir camino.