En este episodio tuve una conversación necesaria con Saskia Niño de Rivera. No es cómoda, pero sí urgente.
Hablamos de un país que ha normalizado llegar tarde: tarde a la prevención, tarde a la justicia, tarde a la infancia. Un país donde la violencia no empieza con un delito, sino mucho antes… cuando un niño crece sin opciones, sin acompañamiento y sin dignidad.
Saskia nos confronta con una realidad que muchas veces preferimos no mirar: niñas y niños que encuentran en el crimen organizado lo que el Estado no supo garantizarles. Pertenencia, identidad, incluso protección.
Pero también hablamos de lo que sí se puede hacer. De la importancia de fortalecer comunidades, de apostar por la educación temprana, de construir sistemas que no reaccionen cuando ya es tarde, sino que acompañen desde el inicio.
Este episodio no busca señalar culpables, sino hacernos responsables. Porque cuando dejamos de ver al otro, cuando normalizamos la indiferencia, todos perdemos.
Ojalá esta conversación nos ayude a mirar distinto.
A entender que el servicio no es caridad, es conciencia.
Y que el cambio empieza en lo que decidimos hacer —o dejar de ignorar— todos los días.