Una mañana, la radio soviética interrumpió su programación habitual y una voz solemne anunció que Joseph Stalin, quien había gobernado la Unión Soviética con puño de hierro durante casi tres décadas, había fallecido. En las calles de Moscú, miles de ciudadanos rompieron en llanto. Algunos por dolor genuino, otros quizás por alivio…
Lo que el pueblo soviético no sabía, era que su líder había pasado sus últimos días abandonado en el suelo de su propia casa de campo, incapaz de hablar…
Pero no nos adelantemos…
Para conocer todas las polémicas que rodearon a este hombre, los invitamos a que escuchen el siguiente informe.
Distribuido por Genuina Media
Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.