Desde que regresó a la Casa Blanca, Donald Trump no solo ha sacudido la política estadounidense, sino que también ha reordenando prioridades, alianzas, temores y cálculos dentro y fuera de este país. Y para México, eso importa por comercio, por migración, por seguridad, por inversión, y porque buena parte de lo que se decide Washington D.C. termina, tarde o temprano, teniendo consecuencias del otro lado de la frontera. Lila Abed, directora del Programa de México en el Inter-American Dialogue, nos habla al respecto.