Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, directora de la Facultad de Medicina de la UNAM y la primera mujer en ocupar ese cargo en casi 450 años, comparte su trayectoria profesional y personal, marcada por la curiosidad científica y la influencia familiar. Relata cómo la serendipia la llevó de la atención clínica a la educación médica, donde ha impulsado la formación y la investigación a nivel nacional.
A través de anécdotas con pacientes, Sepúlveda destaca que la medicina se aprende en la interacción humana, no solo en los libros. Subraya la importancia de la gratitud, la empatía y la capacidad de pensar fuera de lo establecido, así como el valor de aprender de la experiencia y de los propios errores.
Aborda temas actuales como la obesidad infantil, la prevención desde la infancia y el impacto de los hábitos familiares y sociales en la salud. Reflexiona sobre el papel de la inteligencia artificial en la medicina, enfatizando la necesidad de un uso ético y humano de la tecnología.
También habla sobre la equidad de género en la ciencia, la importancia de acercar a niñas y niños a las disciplinas científicas y el legado de mujeres pioneras en la medicina mexicana. Finalmente, invita a asumir la salud como una responsabilidad compartida, que involucra a individuos, familias, comunidades y el entorno, recordando que el bienestar humano está ligado al de los ecosistemas.