Resulta que no todos los extraditables se ajustan a los mismos estándares de la crítica oficial.
Después de solazarse con la extradición de Celso Gamboa, cuya conducta delictiva le achaca el Ejecutivo directamente al Poder Judicial, la detención esta semana del #18 de apellidos Solórzano Campos, dejo a Zapote sin reacción, sobre todo por el reconocimiento de cercanía con él, su bufete y su familia que hizo el controvertido electo diputado oficialista José Miguel Villalobos que -dicho sea de paso- aspira a presidir la comisión de Seguridad y Narcotráfico del nuevo Congreso.
Mientras tanto, la presidenta electa doña Laura Fernández aduce que -aun cuando los especialistas aseguren que el modelo no es replicable en Costa Rica- ella hará lo propio por emular las políticas de prisionalización de Bukele, tanto como la peligrosa suspensión de garantías individuales que es aspiración del nuevo gobierno que inicia en seis semanas.
Conversamos sobre gobernabilidad y seguridad, política interna e internacional con el penalista Rodolfo Brenes y el periodista Eduardo Ulibarri.