Pasadas las elecciones, nos queda la convivencia cotidiana. Nos queda la familia, los quedan los amigos, los vecinos, los compañeros de trabajo.
¿Cómo reencontrarnos pese a nuestras diferencias, que a veces lucen como abismos muy profundos?
Bajar la velocidad, hacer silencio, escuchar y centrarnos menos en nuestro individualismo y más en lo colectivo, son algunas claves que pueden ayudarnos a recuperar nuestros lazos.
Con la psicóloga Lisbeth Araya y el investigador social Carlos Sandoval conversamos en Hablando Claro.