Tomás Roncero compareció con un discurso cargado de matices tras el partido entre el Real Madrid y el Alavés, abordando dos de los momentos más comentados de la noche: el gesto de perdón de Vinicius Jr. hacia la afición y los sonoros pitos que recibió Eduardo Camavinga por parte de los aficionados del Bernabéu. Un discurso que ha generado una enorme reacción entre los madridistas y que refleja la compleja situación que viven algunos jugadores del equipo blanco con su propia afición.