Los protocolos de familia son mucho más que un documento: Son una herramienta preventiva y estratégica para orientar la relación entre la familia y su empresa, anticiparse a tensiones y proteger el legado a largo plazo. Edwin Cortés, socio, y Diana Serrano, abogada corporativa, explican de manera clara y práctica la estructura típica de un protocolo, incluyendo órganos como la asamblea de familia, el consejo de familia, la oficina familiar y los fondos familiares, y cómo estos habilitan una sólida gobernanza. Además, abordan cláusulas menos comunes — pero cada vez más solicitadas — que contemplan planes de acción ante situaciones críticas como secuestros, robos u otras calamidades, reflejando un enfoque moderno, realista y accionable para las familias empresarias.