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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Padre Juan Diego Ruiz Arango.
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    Reflexión sábado 14 de febrero de 2026. Cuidado con dañar al otro.

    14/2/2026 | 4 min
    Primera lectura
    1 Re 12, 26-32; 13, 33-34

    Jeroboán fundió dos becerros de oro

    Lectura del primer libro de los Reyes.

    EN aquellos días, Jeroboán pensó para sus adentros:
    «El reino podría volver todavía a la casa de David. Si el pueblo continúa subiendo para ofrecer sacrificios en el templo del Señor en Jerusalén, el corazón del pueblo se volverá a su señor, a Roboán, rey de Judá, y me matarán».
    Y tras pedir consejo, el rey fundió dos becerros de oro y dijo al pueblo:
    «Basta ya de subir a Jerusalén. Este es tu dios, Israel, el que te hizo subir de la tierra de Egipto»,
    e instaló uno en Betel y otro en Dan. Este hecho fue ocasión de pecado. El pueblo marchó delante de uno a Betel y delante del otro hasta Dan.
    Construyó lugares de culto en los altos e instituyó sacerdotes del común del pueblo que no eran descendientes de Leví.
    Jeroboán estableció una fiesta en el mes octavo, el día quince del mes, a semejanza de la que se celebraba en Judá. Subió al altar que había edificado en Betel a ofrecer sacrificios a los becerros que había esculpido y estableció en Betel sacerdotes para los lugares de culto que instituyó.
    Después de esto, Jeroboán no se convirtió de su mal camino y siguió consagrando para los lugares de culto sacerdotes tomados de entre el pueblo común; a todo el que deseaba, lo consagraba sacerdote de los lugares de culto.
    Este proceder condujo a la casa de Jeroboán al pecado y a su perdición y exterminio de la superficie de la tierra.

    Palabra de dios.
    Salmo
    Sal 105, 6-7ab. 19-20. 21-22 (R.: 4ab)

    R. Acuérdate de mí, Señor,
    por amor a tu pueblo.

    V. Hemos pecado como nuestros padres,
    hemos cometido maldades e iniquidades.
    Nuestros padres en Egipto
    no comprendieron tus maravillas. R.

    V. En Horeb se hicieron un becerro,
    adoraron un ídolo de fundición;
    cambiaron su gloria por la imagen
    de un toro que come hierba. R.

    V. Se olvidaron de Dios, su salvador,
    que había hecho prodigios en Egipto,
    maravillas en la tierra de Cam,
    portentos junto al mar Rojo. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. R.
    Evangelio
    Mc 8, 1-10

    La gente comió hasta quedar saciada

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    POR aquellos días, como de nuevo se había reunido mucha gente y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:
    «Siento compasión de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer, y si los despido a sus casas en ayunas, van a desfallecer por el camino. Además, algunos han venido desde lejos».
    Le replicaron sus discípulos:
    «¿Y de dónde se puede sacar pan, aquí, en despoblado, para saciar a tantos?».
    Él les preguntó:
    «¿Cuántos panes tienen?».
    Ellos contestaron:
    «Siete».
    Mandó que la gente se sentara en el suelo y tomando los siete panes, dijo la acción de gracias, los partió y los fue dando a sus discípulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la gente.
    Tenían también unos cuantos peces; y Jesús pronunció sobre ellos la bendición, y mandó que los sirvieran también.
    La gente comió hasta quedar saciada y de los trozos que sobraron llenaron siete canastas; eran unos cuatro mil y los despidió; y enseguida montó en la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta.

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión viernes 13 de febrero de 2026. Hay que soltar en la vida.

    14/2/2026 | 4 min
    Primera lectura
    1 Re 11, 29-32; 12, 19

    Israel se rebeló contra la casa de David

    Lectura del primer libro de los Reyes.

    SUCEDIÓ entonces que Jeroboán salía de Jerusalén y se le presentó el profeta Ajías de Siló cubierto con un manto nuevo.
    Estando los dos solos en campo abierto, tomó Ajías el manto nuevo que llevaba puesto, lo rasgó en doce jirones y dijo a Jeroboán:
    «Toma diez jirones para ti, porque así dice el Señor, Dios de Israel: “Rasgaré el reino de manos de Salomón y te daré diez tribus. La otra tribu será para él, en atención a mi siervo David y a Jerusalén, la ciudad que me elegí entre todas las tribus de Israel”».
    Así Israel se rebeló contra la casa de David, hasta el día de hoy.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 80, 10-11ab. 12-13. 14-15 (R.: cf. 11a y 9a)

    R. Yo soy el Señor, Dios tuyo:
    escucha mi voz.

    V. No tendrás un dios extraño,
    no adorarás un dios extranjero;
    yo soy el Señor, Dios tuyo,
    que te saqué de la tierra de Egipto. R.

    V. Mi pueblo no escuchó mi voz,
    Israel no quiso obedecer:
    los entregué a su corazón obstinado,
    para que anduviesen según sus antojos. R.

    V. ¡Ojalá me escuchase mi pueblo
    y caminase Israel por mi camino!:
    en un momento humillaría a sus enemigos
    y volvería mi mano contra sus adversarios. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Abre, Señor, nuestro corazón, para que aceptemos las palabras de tu Hijo. R.
    Evangelio
    Mc 7, 31-37

    Hace oír a los sordos y hablar a los mudos

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    EN aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo, que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga la mano.
    Él, apartándolo de la gente, a solas, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua.
    Y mirando al cielo, suspiró y le dijo:
    «Effetá» (esto es, «ábrete»).
    Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba correctamente.
    Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos.
    Y en el colmo del asombro decían:
    «Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos».

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión jueves 12 de febrero de 2026. Lo malo de los accesos.

    12/2/2026 | 4 min
    Primera lectura
    1 Re 11, 4-13

    Por no guardar la alianza, voy a arrancar el reino de tus manos; pero daré a tu hijo una tribu, en atención a David

    Lectura del primer libro de los Reyes.

    CUANDO el rey Salomón llegó a viejo, sus mujeres desviaron su corazón tras otros dioses y su corazón no fue por entero del Señor, su Dios, como lo había sido el corazón de David, su padre.
    Salomón iba en pos de Astarté, diosa de los sidonios, y de Milcón, abominación de los amonitas. Salomón hizo así lo malo a los ojos del Señor, no manteniéndose del todo al lado del Señor como David, su padre.
    Edificó Salomón por entonces un altar a Camós, abominación de Moab, sobre el monte que está frente a Jerusalén, y otro a Milcón, abominación de los amonitas.
    Lo mismo hizo con todas sus mujeres extranjeras que quemaban incienso y sacrificaban a sus dioses.
    Y se enojó el Señor contra Salomón por haber desviado su corazón del Señor, Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces, dándole instrucciones sobre este asunto: que no fuera en pos de otros dioses. Pero no guardó lo que el Señor le había ordenado.
    El Señor dijo a Salomón:
    «Por haber actuado así y no guardar mi alianza y las leyes que te ordené, voy a arrancar el reino de tus manos y lo daré a un siervo tuyo. Pero no lo haré en vida tuya, en atención a David, tu padre, sino que lo arrancaré de manos de tu hijo. Tampoco le arrancaré todo el reino, en atención a David, mi siervo, sino que daré a tu hijo una tribu en consideración a Jerusalén, a la que he elegido».

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 105, 3-4. 35-36. 37 y 40 (R.: 4ab)

    R. Acuérdate de mí, Señor,
    por amor a tu pueblo.

    V. Dichosos los que respetan el derecho
    y practican siempre la justicia.
    Acuérdate de mí
    por amor a tu pueblo,
    visítame con tu salvación. R.

    V. Emparentaron con los gentiles,
    imitaron sus costumbres;
    adoraron sus ídolos
    y cayeron en sus lazos. R.

    V. Inmolaron a los demonios
    sus hijos y sus hijas.
    La ira del Señor se encendió contra su pueblo,
    y aborreció su heredad. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Acojan con docilidad la palabra, que ha sido injertada en ustedes y es capaz de salvar sus vidas. R.
    Evangelio
    Mc 7, 24-30

    Los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    EN aquel tiempo, Jesús fue a la región de Tiro.
    Entró en una casa procurando pasar desapercibido, pero no logró ocultarse.
    Una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró enseguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies.
    La mujer era pagana, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija.
    Él le dijo:
    «Deja que se sacien primero los hijos. No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».
    Pero ella replicó:
    «Señor, pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños».
    Él le contestó:
    «Anda, vete, que por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija».
    Al llegar a su casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se había marchado.

    Palabra del Señor.
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    Reflexión miércoles 11 de febrero de 2026. Donde esta tu tesoro ahí está su corazón.

    12/2/2026 | 4 min
    Primera lectura
    1 Re 10, 1-10

    La reina de Saba percibió la sabiduría de Salomón

    Lectura del primer libro de los Reyes.

    EN aquellos días, la reina de Saba oyó la fama de Salomón, en honor del nombre del Señor, y vino a ponerlo a prueba con enigmas.
    Llegó a Jerusalén con una gran fuerza de camellos portando perfumes, oro en cantidad y piedras preciosas. Ante Salomón se presentó para plantearle cuanto había ideado. El rey resolvió sus preguntas todas, pues no había cuestión tan arcana que él no pudiese desvelar. Cuando la reina de Saba percibió la sabiduría de Salomón, el palacio que había construido, los manjares de su mesa, las residencias de sus servidores, el porte y vestimenta de sus ministros, sus coperos y los holocaustos que ofrecía en el templo del Señor, se quedó sin respiración y dijo al rey:
    «Era verdad cuanto oí en mi tierra acerca de tus enigmas y tu sabiduría. No daba crédito a lo que se decía, pero ahora he venido y mis propios ojos lo han visto. ¡Ni la mitad me narraron! Tu conocimiento y prosperidad superan con mucho las noticias que yo escuché. Dichosas tus mujeres, dichosos estos servidores tuyos siempre en tu presencia escuchando tu sabiduría. Bendito sea el Señor, tu Dios, que se ha complacido en ti y te ha situado en el trono de Israel. Pues, por el amor eterno del Señor a Israel, te ha puesto como rey para administrar derecho y justicia».
    Ofreció al rey ciento veinte talentos de oro y gran cantidad de esencias perfumadas y piedras preciosas. Jamás llegaron en tal abundancia perfumes como los que la reina de Saba dio a Salomón.

    Palabra de Dios.

    Salmo
    Sal 36, 5-6. 30-31. 39-40 (R.: 30a)

    R. La boca del justo expone la sabiduría.

    V. Encomienda tu camino al Señor,
    confía en él, y él actuará:
    hará tu justicia como el amanecer,
    tu derecho como el mediodía. R.

    V. La boca del justo expone la sabiduría,
    su lengua explica el derecho;
    porque lleva en el corazón la ley de su Dios,
    y sus pasos no vacilan. R.

    V. El Señor es quien salva a los justos,
    él es su alcázar en el peligro;
    el Señor los protege y los libra,
    los libra de los malvados y los salva
    porque se acogen a él. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Tu palabra, Señor, es verdad; santifícanos en la verdad. R.
    Evangelio
    Mc 7, 14-23

    Lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    EN aquel tiempo, llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo:
    «Escuchen y entiendan todos: nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre».
    Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les explicara la parábola.
    Él les dijo:
    «¿También ustedes siguen sin entender? ¿No comprenden? Nada que entre de fuera puede hacer impuro al hombre, porque no entra en el corazón sino en el vientre y se echa en la letrina».
    (Con esto declaraba puros todos los alimentos).
    Y siguió:
    «Lo que sale de dentro del hombre, eso sí hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro».

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión martes 10 de febrero de 2026. Nadie como tú, Dios.

    10/2/2026 | 4 min
    Primera lectura
    1 Re 8, 22-23. 27-30

    Declaraste: «Allí estará mi Nombre». Escucha la súplica de tu pueblo Israel

    Lectura del primer libro de los Reyes.

    EN aquellos días, Salomón se puso en pie ante el altar del Señor frente a toda la asamblea de Israel, extendió las manos al cielo y dijo:
    «Señor, Dios de Israel, no hay Dios como tú arriba en los cielos ni abajo en la tierra, tú que guardas la alianza y la fidelidad a tus siervos que caminan ante ti de todo corazón.
    ¿Habitará Dios con los hombres en la tierra? Los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte, ¡cuánto menos este templo que yo te he erigido!
    Inclínate a la plegaria y a la súplica de tu siervo, Señor, Dios mío. Escucha el clamor y la oración que tu siervo entona hoy en tu presencia. Que día y noche tus ojos se hallen abiertos hacia este templo, hacia este lugar del que declaraste: “Allí estará mi Nombre”. Atiende la plegaria que tu servidor entona en este lugar. Escucha la súplica que tu siervo y tu pueblo Israel entonen en este lugar. Escucha tú, hacia el lugar de tu morada, hacia el cielo, escucha y perdona».

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 83, 3. 4. 5 y 10. 11 (R.: 2)

    R. ¡Qué deseables son tus moradas,
    Señor del universo!

    V. Mi alma se consume y anhela
    los atrios del Señor,
    mi corazón y mi carne
    se alegran por el Dios vivo. R.

    V. Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
    la golondrina, un nido
    donde colocar sus polluelos:
    tus altares, Señor del universo,
    Rey mío y Dios mío. R.

    V. Dichosos los que viven en tu casa,
    alabándote siempre.
    Fíjate, oh, Dios, escudo nuestro,
    mira el rostro de tu Ungido. R.

    V. Vale más un día en tus atrios
    que mil en mi casa,
    y prefiero el umbral de la casa de Dios
    a vivir con los malvados. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Inclina mi corazón, oh, Dios, a tus preceptos; y dame la gracia de tu ley. R.
    Evangelio
    Mc 7, 1-13

    Dejan a un lado el mandamiento de Dios para aferrarse a la tradición de los hombres

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    EN aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén; y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Pues los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).
    Y los fariseos y los escribas le preguntaron:
    «¿Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?».
    Él les contestó:
    «Bien profetizó Isaías de ustedes, hipócritas, como está escrito:
    “Este pueblo me honra con los labios,
    pero su corazón está lejos de mí.
    El culto que me dan está vacío,
    porque la doctrina que enseñan
    son preceptos humanos”.
    Dejan a un lado el mandamiento de Dios para aferrarse a la tradición de los hombres».
    Y añadió:
    «Anulan el mandamiento de Dios por mantener su tradición. Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre” y “el que maldiga a su padre o a su madre es reo de muerte”. Pero ustedes dicen: “Si uno le dice al padre o a la madre: los bienes con que podría ayudarte son ‘corbán’, es decir, ofrenda sagrada”, ya no le permiten hacer nada por su padre o por su madre; invalidando la palabra de Dios con esa tradición que ustedes se trasmiten; y hacen otras muchas cosas semejantes».

    Palabra del Señor.

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Acerca de Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango. Todos los días subimos la palabra de Dios y su reflexión. En Youtube: https://youtube.com/@padrejuandiegoruiz?si=Ef-6xZfwSSj-VsCd
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