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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Padre Juan Diego Ruiz Arango.
Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.
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  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión martes 3 de marzo de 2026. Lo bueno de volver.

    03/03/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Is 1, 10. 16-20

    Aprendan a hacer el bien, busquen la justicia

    Lectura del libro de Isaías.

    OIGAN la palabra del Señor,
    príncipes de Sodoma,
    escucha la enseñanza de nuestro Dios,
    pueblo de Gomorra.
    «Lávense, purifíquense, aparten de mi vista
    sus malas acciones.
    Dejen de hacer el mal,
    aprendan a hacer el bien.
    Busquen la justicia,
    socorran al oprimido,
    protejan el derecho del huérfano,
    defiendan a la viuda.
    Vengan entonces, y discutiremos
    —dice el Señor—.
    Aunque sus pecados sean como escarlata,
    quedarán blancos como nieve;
    aunque sean rojos como la púrpura,
    quedarán como lana.
    Si saben obedecer,
    comerán de los frutos de la tierra;
    si rehúsan y se rebelan,
    los devorará la espada
    —ha hablado la boca del Señor—».

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 49, 8-9. 16bc-17. 21 y 23 (R.: 23cd)

    R. Al que sigue buen camino
    le haré ver la salvación de Dios.

    V. No te reprocho tus sacrificios,
    pues siempre están tus holocaustos ante mí.
    Pero no aceptaré un becerro de tu casa,
    ni un cabrito de tus rebaños. R.

    V. ¿Por qué recitas mis preceptos
    y tienes siempre en la boca mi alianza,
    tú que detestas mi enseñanza
    y te echas a la espalda mis mandatos? R.

    V. Esto haces, ¿y me voy a callar?
    ¿Crees que soy como tú?
    Te acusaré, te lo echaré en cara.
    El que me ofrece acción de gracias,
    ese me honra;
    al que sigue buen camino
    le haré ver la salvación de Dios. R.
    Aclamación
    V. Aparten de ustedes todos sus delitos —dice el Señor—,
    renueven su corazón y su espíritu.
    Evangelio
    Mt 23, 1-12

    Ellos dicen, pero no hacen

    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

    EN aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a los discípulos, diciendo:
    «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: hagan y cumplan todo lo que les digan; pero no hagan lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen.
    Atan cargas pesadas y se las cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.
    Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbí”.
    Ustedes, en cambio, no se dejen llamar “rabbí”, porque uno solo es su maestro y todos ustedes son hermanos.
    Y no llamen padre de ustedes a nadie en la tierra, porque uno solo es su Padre, el del cielo.
    No se dejen llamar maestros, porque uno solo es su maestro, el Mesías.
    El primero entre ustedes será su servidor.
    El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión lunes 2 de marzo de 2026. No rompamos la relación con Dios.

    02/03/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Dan 9, 4b-10

    Hemos pecado, hemos cometido crímenes

    Lectura de la profecía de Daniel.

    ¡AY, mi Señor, Dios grande y terrible, que guarda la alianza y es leal con los que lo aman y cumplen sus mandamientos!
    Hemos pecado, hemos cometido crímenes y delitos, nos hemos rebelado apartándonos de tus mandatos y preceptos. No hicimos caso a tus siervos los profetas, que hablaban en tu nombre a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra.
    Tú, mi Señor, tienes razón y a nosotros nos abruma la vergüenza, tal como sucede hoy a los hombres de Judá, a los habitantes de Jerusalén y a todo Israel, a los de cerca y a los de lejos, en todos los países por donde los dispersaste a causa de los delitos que cometieron contra ti.
    Señor, nos abruma la vergüenza: a nuestros reyes, príncipes y padres, porque hemos pecado contra ti.
    Pero, mi Señor, nuestro Dios, es compasivo y perdona, aunque nos hemos rebelado contra él. No obedecimos la voz del Señor, nuestro Dios, siguiendo las normas que nos daba por medio de sus siervos, los profetas.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 78, 8. 9. 11. 13 (R.: cf. Sal 102, 10a)

    R. Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados.

    V. No recuerdes contra nosotros las culpas de nuestros padres;
    que tu compasión nos alcance pronto,
    pues estamos agotados. R.

    V. Socórrenos, Dios, Salvador nuestro,
    por el honor de tu nombre;
    líbranos y perdona nuestros pecados
    a causa de tu nombre. R.

    V. Llegue a tu presencia el gemido del cautivo:
    con tu brazo poderoso, salva a los condenados a muerte. R.

    V. Nosotros, pueblo tuyo, ovejas de tu rebaño,
    te daremos gracias siempre,
    cantaremos tus alabanzas de generación en generación. R.
    Aclamación
    V. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida;
    tú tienes palabras de vida eterna.
    Evangelio
    Lc 6, 36-38

    Perdonen, y serán perdonados

    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Sean misericordiosos como su Padre es misericordioso; no juzguen, y no serán juzgados; no condenen, y no serán condenados; perdonen, y serán perdonados; den, y se les dará: les verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida con que midan se les medirá a ustedes».

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión Domingo 1º de marzo de 2026. Lo inmenso de Dios.

    01/03/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Gén 12, 1-4a

    Vocación de Abrahán, padre del pueblo de Dios

    Lectura del libro del Génesis.

    EN aquellos días, el Señor dijo a Abrán:
    «Sal de tu tierra, de tu patria, y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré.
    Haré de ti una gran nación, te bendeciré, haré famoso tu nombre y serás una bendición.
    Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan, y en ti serán benditas todas las familias de la tierra».
    Abrán marchó, como le había dicho el Señor.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 32, 4-5. 18-19. 20 y 22 (R.: 22)

    R. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
    como lo esperamos de ti.

    V. La palabra del Señor es sincera,
    y todas sus acciones son leales;
    él ama la justicia y el derecho,
    y su misericordia llena la tierra. R.

    V. Los ojos del Señor están puestos en quien le teme,
    en los que esperan su misericordia,
    para librar sus vidas de la muerte
    y reanimarlos en tiempo de hambre. R.

    V. Nosotros esperamos en el Señor:
    él es nuestro auxilio y escudo.
    Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
    como lo esperamos de ti. R.
    Segunda lectura
    2 Tim 1, 8b-10

    Dios nos llama y nos ilumina

    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo.

    QUERIDO hermano:
    Toma parte en los padecimientos por el Evangelio, según la fuerza de Dios.
    Él nos salvó y nos llamó con una vocación santa, no por nuestras obras, sino según su designio y según la gracia que nos dio en Cristo Jesús desde antes de los siglos, la cual se ha manifestado ahora por la aparición de nuestro Salvador, Cristo Jesús, que destruyó la muerte e hizo brillar la vida y la inmortalidad por medio del Evangelio.

    Palabra de Dios.
    Aclamación
    V. En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre:
    «Este es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo».
    Evangelio
    Mt 17, 1-9

    Su rostro resplandecía como el sol

    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

    EN aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto.
    Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.
    De repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
    Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús:
    «Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».
    Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y una voz desde la nube decía:
    «Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escúchenlo».
    Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
    Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo:
    «Levántense, no teman».
    Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
    Cuando bajaban del monte, Jesús les mandó:
    «No cuenten a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión sábado 28 de febrero de 2026. ¿Qué es ser Cristiano?

    28/02/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Dt 26, 16-19

    Serás el pueblo santo del Señor, tu Dios

    Lectura del libro del Deuteronomio.

    MOISÉS habló al pueblo, diciendo:
    «Hoy el Señor, tu Dios, te manda que cumplas estos mandatos y decretos. Acátalos y cúmplelos con todo tu corazón y con toda tu alma.
    Hoy has elegido al Señor para que él sea tu Dios y tú vayas por sus caminos, observes sus mandatos, preceptos y decretos, y escuches su voz. Y el Señor te ha elegido para que seas su propio pueblo, como te prometió, y observes todos sus preceptos.
    Él te elevará en gloria, nombre y esplendor, por encima de todas las naciones que ha hecho, y serás el pueblo santo del Señor, tu Dios, como prometió».

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 118, 1-2. 4-5. 7-8 (R.: 1b)

    R. Dichoso el que camina en la ley del Señor.

    V. Dichoso el que, con vida intachable,
    camina en la ley del Señor;
    dichoso el que, guardando sus preceptos,
    lo busca de todo corazón. R.

    V. Tú promulgas tus mandatos
    para que se observen exactamente.
    Ojalá esté firme mi camino,
    para cumplir tus decretos. R.

    V. Te alabaré con sincero corazón
    cuando aprenda tus justos mandamientos.
    Quiero guardar tus decretos exactamente,
    tú no me abandones. R.
    Aclamación
    V. Ahora es el tiempo favorable,
    ahora es el día de la salvación.
    Evangelio
    Mt 5, 43-48

    Sean perfectos como su Padre celestial

    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Han oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo”.
    Pero yo les digo: amen a sus enemigos y recen por los que los persiguen, para que ustedes sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
    Porque, si aman a los que los aman, ¿qué premio tendrán? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludan solo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto».

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión viernes 27 de febrero de 2026. Lo mejor del perdón.

    27/02/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Ez 18, 21-28

    ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado, y no que se convierta de su conducta y viva?

    Lectura de la profecía de Ezequiel.

    ESTO dice el Señor Dios:
    «Si el malvado se convierte de todos los pecados cometidos y observa todos mis preceptos, practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá. No se tendrán en cuenta los delitos cometidos; por la justicia que ha practicado, vivirá. ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado —oráculo del Señor Dios—, y no que se convierta de su conducta y viva?
    Si el inocente se aparta de su inocencia y comete maldades, como las acciones detestables del malvado, ¿acaso podrá vivir? No se tendrán en cuenta sus obras justas. Por el mal que hizo y por el pecado cometido, morirá.
    Ustedes insisten: “No es justo el proceder del Señor”. Escucha, casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder? ¿No es más bien su proceder el que es injusto?
    Cuando el inocente se aparta de su inocencia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él salva su propia vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá».

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 129, 1b-2. 3-4. 5-7ab. 7cd-8 (R.: 3)

    R. Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
    ¿quién podrá resistir?

    V. Desde lo hondo a ti grito, Señor;
    Señor, escucha mi voz;
    estén tus oídos atentos
    a la voz de mi súplica. R.

    V. Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
    ¿quién podrá resistir?
    Pero de ti procede el perdón,
    y así infundes temor. R.

    V. Mi alma espera en el Señor,
    espera en su palabra;
    mi alma aguarda al Señor,
    más que el centinela la aurora.
    Aguarde Israel al Señor,
    como el centinela la aurora. R.

    V. Porque del Señor viene la misericordia,
    la redención copiosa;
    y él redimirá a Israel
    de todos sus delitos. R.
    Aclamación
    V. Aparten de ustedes todos sus delitos —dice el Señor—,
    renueven su corazón y su espíritu.
    Evangelio
    Mt 5, 20-26

    Vete primero a reconciliarte con tu hermano

    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entrarán en el reino de los cielos.
    Han oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo les digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil”, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehenna” del fuego.
    Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
    Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras van todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo».

    Palabra del Señor.

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Acerca de Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango. Todos los días subimos la palabra de Dios y su reflexión. En Youtube: https://youtube.com/@padrejuandiegoruiz?si=Ef-6xZfwSSj-VsCd
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Generated: 3/4/2026 - 7:11:15 PM