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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Padre Juan Diego Ruiz Arango.
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    Reflexión lunes 1º de junio de 2026. Las promesas de Dios.

    01/06/2026 | 5 min
    Primera lectura
    2 Pe 1, 2-7

    Se nos han concedido las preciosas promesas, para que, por medio de ellas, sean partícipes de la naturaleza divina

    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro.

    QUERIDOS hermanos:
    A ustedes gracia y paz abundantes por el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor.
    Pues su poder divino nos ha concedido todo lo que conduce a la vida y a la piedad, mediante el conocimiento del que nos ha llamado con su propia gloria y potencia, con las cuales se nos han concedido las preciosas y sublimes promesas, para que, por medio de ellas, sean partícipes de la naturaleza divina, escapando de la corrupción que reina en el mundo por la ambición; en vista de ello, pongan todo empeño en añadir a su fe la virtud, a la virtud el conocimiento, al conocimiento la templanza, a la templanza la paciencia, a la paciencia la piedad, a la piedad el cariño fraterno, y al cariño fraterno el amor.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 90, 1-2. 14-15ab. 15c-16 (R.: cf. 2b)

    R. Dios mío, confío en ti.

    V. Tú que habitas al amparo del Altísimo,
    que vives a la sombra del Omnipotente,
    di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
    Dios mío, confío en ti». R.

    V. «Se puso junto a mí: lo libraré;
    lo protegeré porque conoce mi nombre;
    me invocará y lo escucharé.
    Con él estaré en la tribulación». R.

    V. «Lo defenderé, lo glorificaré,
    lo saciaré de largos días
    y le haré ver mi salvación». R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Jesucristo, eres el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos; nos amaste y nos has librado de nuestros pecados
    con tu sangre. R.
    Evangelio
    Mc 12, 1-12

    Agarrando al hijo amado, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    EN aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos:
    «Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo azotaron y lo despidieron con las manos vacías. Les envió de nuevo otro criado; a este lo descalabraron e insultaron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos, a los que azotaron o los mataron.
    Le quedaba uno, su hijo amado. Y lo envió el último, pensando:
    “Respetarán a mi hijo”.
    Pero los labradores se dijeron:
    “Este es el heredero. Venga, lo matamos y será nuestra la herencia”.
    Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.
    ¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, hará perecer a los labradores y arrendará la viña a otros.
    ¿No han leído aquel texto de la Escritura: “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente”?».
    Intentaron echarle mano, porque comprendieron que había dicho la parábola por ellos; pero temieron a la gente y, dejándolo allí, se marcharon.

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión domingo 31 de mayo de 2026. Lo inmenso de la verdad de Dios.

    31/05/2026 | 5 min
    Primera lectura
    Éx 34, 4b-6. 8-9

    Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso

    Lectura del libro del Éxodo.

    EN aquellos días, Moisés madrugó y subió a la montaña del Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra.
    El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor.
    El Señor pasó ante él proclamando:
    «Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad».
    Moisés al momento se inclinó y se postró en tierra.
    Y le dijo:
    «Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque es un pueblo de dura cerviz; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya».

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Dan 3, 52a y c. 53a. 54a. 55a. 56a (R.: 52b)

    R. ¡A ti gloria y alabanza por los siglos!

    V. Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres.
    Bendito tu nombre, santo y glorioso. R.

    V. Bendito eres en el templo de tu santa gloria. b

    V. Bendito eres sobre el trono de tu reino. R.

    V. Bendito eres tú, que sentado sobre querubines
    sondeas los abismos. R.

    V. Bendito eres en la bóveda del cielo. R.
    Segunda lectura
    2 Cor 13, 11-13

    La gracia de Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo

    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

    HERMANOS, alégrense, trabajen por su perfección, anímense; tengan un mismo sentir y vivan en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con ustedes.
    Salúdense mutuamente con el beso santo.
    Los saludan todos los santos.
    La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo estén siempre con todos ustedes.

    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo; al Dios que es, al que era y al que ha de venir. R.
    Evangelio
    Jn 3, 16-18

    Dios envió a su Hijo para que el mundo se salve por él

    Lectura del santo Evangelio según san Juan.

    TANTO amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
    Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
    El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    El mejor diálogo es con Dios. Hablar con Él cambia el corazón. 30 de mayo de 2026.

    30/05/2026 | 5 min
    Primera lectura
    Jds 17. 20b-25

    Dios puede preservarlos de tropiezos y presentarlos intachables ante su gloria

    Lectura de la carta del apóstol san Judas.

    QUERIDOS hermanos:
    Acúerdense de las predicciones de los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo.
    Basándose en la santísima fe de ustedes y orando movidos por el Espíritu Santo, manténganse en el amor de Dios, aguardando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para la vida eterna.
    Tengan compasión con los que titubean, a unos sálvenlos arrancándolos del fuego, a otros muéstrenles compasión, pero con cautela, aborreciendo hasta el vestido que esté manchado por el vicio.
    Al que puede preservarlos de tropiezos y presentarlos intachables y exultantes ante su gloria, al Dios único, nuestro Salvador, por medio de Jesucristo, nuestro Señor, sea la gloria y majestad, el poder y la soberanía desde siempre, ahora y por todos los siglos. Amén.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 62, 2. 3-4. 5-6 (R.: cf. 2b)

    R. Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.

    V. Oh, Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
    mi alma está sedienta de ti;
    mi carne tiene ansia de ti,
    como tierra reseca, agostada, sin agua. R.

    V. ¡Cómo te contemplaba en el santuario
    viendo tu fuerza y tu gloria!
    Tu gracia vale más que la vida,
    te alabarán mis labios. R.

    V. Toda mi vida te bendeciré
    y alzaré las manos invocándote.
    Me saciaré de manjares exquisitos,
    y mis labios te alabarán jubilosos. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. La Palabra de Cristo habite entre ustedes en toda su riqueza, dando gracias a Dios Padre por medio de Cristo. R.
    Evangelio
    Mc 11, 27-33

    ¿Con qué autoridad haces esto?

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    EN aquel tiempo, Jesús y los discípulos volvieron a Jerusalén y, mientras este paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le decían:
    «¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad para hacer esto?».
    Jesús les replicó:
    «Les voy a hacer una pregunta y, si me contestan, les diré con qué autoridad hago esto. El bautismo de Juan ¿era del cielo o de los hombres? Contéstenme».
    Se pusieron a deliberar:
    «Si decimos que es del cielo, dirá: “¿Y por qué no le han creído?”. ¿Pero cómo vamos a decir que es de los hombres?».
    (Temían a la gente, porque todo el mundo estaba convencido de que Juan era un profeta).
    Y respondieron a Jesús:
    «No sabemos».
    Jesús les replicó:
    «Pues tampoco yo les digo con qué autoridad hago esto».

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Lo material se acaba. Lo verdadero permanece en Dios. Reflexión viernes 29 de mayo de 2026.

    30/05/2026 | 5 min
    Primera lectura
    1 Pe 4, 7-13

    Sean buenos administradores de la multiforme gracia de Dios

    Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro.

    QUERIDOS hermanos:
    El fin de todas las cosas está cercano. Así pues, sean sensatos y sobrios para la oración. Ante todo, mantengan un amor intenso entre ustedes, porque el amor tapa multitud de pecados. Sean hospitalarios unos con otros sin protestar.
    Como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios, pongan al servicio de los demás el carisma que cada uno ha recibido. Si uno habla, que sean sus palabras como palabras de Dios; si uno presta servicio, que lo haga con la fuerza que Dios le concede, para que Dios sea glorificado en todo, por medio de Jesucristo, a quien corresponden la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.
    Queridos míos, no se extrañen del fuego que ha prendido en ustedes y sirve para probarlos, como si ocurriera algo extraño. Al contrario, estén alegres en la medida que comparten los sufrimientos de Cristo, de modo que, cuando se revele su gloria, gocen de alegría desbordante.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 95, 10. 11-12. 13 (R.: cf. 13b)

    R. Llega el Señor a regir la tierra.

    V. Digan a los pueblos: «El Señor es rey:
    él afianzó el orbe, y no se moverá;
    él gobierna a los pueblos rectamente». R.

    V. Alégrese el cielo, goce la tierra,
    retumbe el mar y cuanto lo llena;
    vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
    aclamen los árboles del bosque. R.

    V. Delante del Señor, que ya llega,
    ya llega a regir la tierra:
    regirá el orbe con justicia
    y los pueblos con fidelidad. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Yo los he elegido del mundo —dice el Señor—, para que vayan y den fruto, y su fruto permanezca. R.
    Evangelio
    Mc 11, 11-25

    Mi casa será casa de oración para todos los pueblos. Tengan fe en Dios

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    DESPUÉS que el gentío lo hubo aclamado, entró Jesús en Jerusalén, en el templo, lo estuvo observando todo y, como era ya tarde, salió hacia Betania con los Doce.
    Al día siguiente, cuando salían de Betania, sintió hambre. Vio de lejos una higuera con hojas, y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo:
    «Nunca jamás coma nadie frutos de ti».
    Los discípulos lo oyeron.
    Llegaron a Jerusalén y, entrando en el templo, se puso a echar a los que vendían y compraban en el templo, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo.
    Y los instruía diciendo:
    «¿No está escrito: “Mi casa será casa de oración para todos los pueblos”? Ustedes en cambio la han convertido en cueva de bandidos».
    Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo, porque todo el mundo admiraba su enseñanza, buscaban una manera de acabar con él.
    Cuando atardeció, salieron de la ciudad.
    A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz. Pedro cayó en la cuenta y dijo a Jesús:
    «Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado».
    Jesús contestó:
    «Tengan fe en Dios. En verdad les digo que si uno dice a este monte: “Quítate y arrójate al mar”, y no duda en su corazón, sino que cree en que sucederá lo que dice, lo obtendrá.
    Por eso les digo: todo cuanto pidan en la oración, crean que se lo han concedido y lo obtendrán.
    Y cuando se pongan a orar, perdonen lo que tengan contra otros, para que también su Padre del cielo les perdone a ustedes sus culpas».

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    ¿Qué estás dispuesto a sacrificar? Reflexión jueves 28 de mayo de 2026.

    30/05/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Gen 22, 9-18

    El sacrificio de Abrahán, nuestro padre en la fe

    Lectura del libro del Génesis.

    EN aquellos días, llegaron Abrahán e Isaac al sitio que le había dicho Dios, Abrahán levantó allí el altar y apiló la leña, luego ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña. Entonces Abrahán alargó la mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. Pero el ángel del Señor le gritó desde el cielo:
    «¡Abrahán, Abrahán!».
    Él contestó:
    «Aquí estoy».
    El ángel le ordenó:
    «No alargues la mano contra el muchacho ni le hagas nada. Ahora he comprobado que temes a Dios, porque no te has reservado a tu hijo, a tu único hijo».
    Abrahán levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Se acercó, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo.
    Abrahán llamó aquel sitio «El Señor ve», por lo que se dice aún hoy «En el monte el Señor es visto».
    El ángel del Señor llamó a Abrahán por segunda vez desde el cielo y le dijo:
    «Juro por mí mismo, oráculo del Señor: por haber hecho esto, por no haberte reservado tu hijo, tu hijo único, te colmaré de bendiciones y multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistarán las puertas de sus enemigos. Todas las naciones de la tierra se bendecirán con tu descendencia, porque has escuchado mi voz».

    Palabra de Dios.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 39, 7-8a. 8b-9. 10-11ab. 17 (R.: cf. 8a. 9a)

    R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

    V. Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
    y, en cambio, me abriste el oído;
    no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios;
    entonces yo digo: «Aquí estoy». R.

    V. «—Como está escrito en mi libro—
    para hacer tu voluntad.
    Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas». R.

    V. He proclamado tu justicia
    ante la gran asamblea;
    no he cerrado los labios, Señor, tú lo sabes.
    No me he guardado en el pecho tu justicia,
    he contado tu fidelidad y tu salvación. R.

    V. Alégrense y gocen contigo
    todos los que te buscan;
    digan siempre: «Grande es el Señor»,
    los que desean tu salvación. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Cristo se ha hecho por nosotros obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo exaltó sobre todo y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre. R.
    Evangelio
    Mt 26, 36-42

    Mi alma está triste hasta la muerte

    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

    JESÚS fue con sus discípulos a un huerto, llamado Getsemaní, y les dijo:
    «Siéntense aquí, mientras voy allá a orar».
    Y llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a sentir tristeza y angustia.
    Entonces les dijo:
    «Mi alma está triste hasta la muerte; quédense aquí y velen conmigo».
    Y adelantándose un poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo:
    «Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú».
    Y volvió a los discípulos y los encontró dormidos.
    Dijo a Pedro:
    «¿No han podido velar una hora conmigo? Velen y oren para no caer en la tentación, pues el espíritu está pronto, pero la carne es débil».
    De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo:
    «Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad».

    Palabra del Señor.
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Acerca de Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.
Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango. Todos los días subimos la palabra de Dios y su reflexión. En Youtube: https://youtube.com/@padrejuandiegoruiz?si=Ef-6xZfwSSj-VsCd
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