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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Padre Juan Diego Ruiz Arango.
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    Reflexión jueves 12 de febrero de 2026. Lo malo de los accesos.

    12/2/2026 | 4 min
    Primera lectura
    1 Re 11, 4-13

    Por no guardar la alianza, voy a arrancar el reino de tus manos; pero daré a tu hijo una tribu, en atención a David

    Lectura del primer libro de los Reyes.

    CUANDO el rey Salomón llegó a viejo, sus mujeres desviaron su corazón tras otros dioses y su corazón no fue por entero del Señor, su Dios, como lo había sido el corazón de David, su padre.
    Salomón iba en pos de Astarté, diosa de los sidonios, y de Milcón, abominación de los amonitas. Salomón hizo así lo malo a los ojos del Señor, no manteniéndose del todo al lado del Señor como David, su padre.
    Edificó Salomón por entonces un altar a Camós, abominación de Moab, sobre el monte que está frente a Jerusalén, y otro a Milcón, abominación de los amonitas.
    Lo mismo hizo con todas sus mujeres extranjeras que quemaban incienso y sacrificaban a sus dioses.
    Y se enojó el Señor contra Salomón por haber desviado su corazón del Señor, Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces, dándole instrucciones sobre este asunto: que no fuera en pos de otros dioses. Pero no guardó lo que el Señor le había ordenado.
    El Señor dijo a Salomón:
    «Por haber actuado así y no guardar mi alianza y las leyes que te ordené, voy a arrancar el reino de tus manos y lo daré a un siervo tuyo. Pero no lo haré en vida tuya, en atención a David, tu padre, sino que lo arrancaré de manos de tu hijo. Tampoco le arrancaré todo el reino, en atención a David, mi siervo, sino que daré a tu hijo una tribu en consideración a Jerusalén, a la que he elegido».

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 105, 3-4. 35-36. 37 y 40 (R.: 4ab)

    R. Acuérdate de mí, Señor,
    por amor a tu pueblo.

    V. Dichosos los que respetan el derecho
    y practican siempre la justicia.
    Acuérdate de mí
    por amor a tu pueblo,
    visítame con tu salvación. R.

    V. Emparentaron con los gentiles,
    imitaron sus costumbres;
    adoraron sus ídolos
    y cayeron en sus lazos. R.

    V. Inmolaron a los demonios
    sus hijos y sus hijas.
    La ira del Señor se encendió contra su pueblo,
    y aborreció su heredad. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Acojan con docilidad la palabra, que ha sido injertada en ustedes y es capaz de salvar sus vidas. R.
    Evangelio
    Mc 7, 24-30

    Los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    EN aquel tiempo, Jesús fue a la región de Tiro.
    Entró en una casa procurando pasar desapercibido, pero no logró ocultarse.
    Una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró enseguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies.
    La mujer era pagana, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija.
    Él le dijo:
    «Deja que se sacien primero los hijos. No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».
    Pero ella replicó:
    «Señor, pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños».
    Él le contestó:
    «Anda, vete, que por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija».
    Al llegar a su casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se había marchado.

    Palabra del Señor.
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    Reflexión miércoles 11 de febrero de 2026. Donde esta tu tesoro ahí está su corazón.

    12/2/2026 | 4 min
    Primera lectura
    1 Re 10, 1-10

    La reina de Saba percibió la sabiduría de Salomón

    Lectura del primer libro de los Reyes.

    EN aquellos días, la reina de Saba oyó la fama de Salomón, en honor del nombre del Señor, y vino a ponerlo a prueba con enigmas.
    Llegó a Jerusalén con una gran fuerza de camellos portando perfumes, oro en cantidad y piedras preciosas. Ante Salomón se presentó para plantearle cuanto había ideado. El rey resolvió sus preguntas todas, pues no había cuestión tan arcana que él no pudiese desvelar. Cuando la reina de Saba percibió la sabiduría de Salomón, el palacio que había construido, los manjares de su mesa, las residencias de sus servidores, el porte y vestimenta de sus ministros, sus coperos y los holocaustos que ofrecía en el templo del Señor, se quedó sin respiración y dijo al rey:
    «Era verdad cuanto oí en mi tierra acerca de tus enigmas y tu sabiduría. No daba crédito a lo que se decía, pero ahora he venido y mis propios ojos lo han visto. ¡Ni la mitad me narraron! Tu conocimiento y prosperidad superan con mucho las noticias que yo escuché. Dichosas tus mujeres, dichosos estos servidores tuyos siempre en tu presencia escuchando tu sabiduría. Bendito sea el Señor, tu Dios, que se ha complacido en ti y te ha situado en el trono de Israel. Pues, por el amor eterno del Señor a Israel, te ha puesto como rey para administrar derecho y justicia».
    Ofreció al rey ciento veinte talentos de oro y gran cantidad de esencias perfumadas y piedras preciosas. Jamás llegaron en tal abundancia perfumes como los que la reina de Saba dio a Salomón.

    Palabra de Dios.

    Salmo
    Sal 36, 5-6. 30-31. 39-40 (R.: 30a)

    R. La boca del justo expone la sabiduría.

    V. Encomienda tu camino al Señor,
    confía en él, y él actuará:
    hará tu justicia como el amanecer,
    tu derecho como el mediodía. R.

    V. La boca del justo expone la sabiduría,
    su lengua explica el derecho;
    porque lleva en el corazón la ley de su Dios,
    y sus pasos no vacilan. R.

    V. El Señor es quien salva a los justos,
    él es su alcázar en el peligro;
    el Señor los protege y los libra,
    los libra de los malvados y los salva
    porque se acogen a él. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Tu palabra, Señor, es verdad; santifícanos en la verdad. R.
    Evangelio
    Mc 7, 14-23

    Lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    EN aquel tiempo, llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo:
    «Escuchen y entiendan todos: nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre».
    Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les explicara la parábola.
    Él les dijo:
    «¿También ustedes siguen sin entender? ¿No comprenden? Nada que entre de fuera puede hacer impuro al hombre, porque no entra en el corazón sino en el vientre y se echa en la letrina».
    (Con esto declaraba puros todos los alimentos).
    Y siguió:
    «Lo que sale de dentro del hombre, eso sí hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro».

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión martes 10 de febrero de 2026. Nadie como tú, Dios.

    10/2/2026 | 4 min
    Primera lectura
    1 Re 8, 22-23. 27-30

    Declaraste: «Allí estará mi Nombre». Escucha la súplica de tu pueblo Israel

    Lectura del primer libro de los Reyes.

    EN aquellos días, Salomón se puso en pie ante el altar del Señor frente a toda la asamblea de Israel, extendió las manos al cielo y dijo:
    «Señor, Dios de Israel, no hay Dios como tú arriba en los cielos ni abajo en la tierra, tú que guardas la alianza y la fidelidad a tus siervos que caminan ante ti de todo corazón.
    ¿Habitará Dios con los hombres en la tierra? Los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte, ¡cuánto menos este templo que yo te he erigido!
    Inclínate a la plegaria y a la súplica de tu siervo, Señor, Dios mío. Escucha el clamor y la oración que tu siervo entona hoy en tu presencia. Que día y noche tus ojos se hallen abiertos hacia este templo, hacia este lugar del que declaraste: “Allí estará mi Nombre”. Atiende la plegaria que tu servidor entona en este lugar. Escucha la súplica que tu siervo y tu pueblo Israel entonen en este lugar. Escucha tú, hacia el lugar de tu morada, hacia el cielo, escucha y perdona».

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 83, 3. 4. 5 y 10. 11 (R.: 2)

    R. ¡Qué deseables son tus moradas,
    Señor del universo!

    V. Mi alma se consume y anhela
    los atrios del Señor,
    mi corazón y mi carne
    se alegran por el Dios vivo. R.

    V. Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
    la golondrina, un nido
    donde colocar sus polluelos:
    tus altares, Señor del universo,
    Rey mío y Dios mío. R.

    V. Dichosos los que viven en tu casa,
    alabándote siempre.
    Fíjate, oh, Dios, escudo nuestro,
    mira el rostro de tu Ungido. R.

    V. Vale más un día en tus atrios
    que mil en mi casa,
    y prefiero el umbral de la casa de Dios
    a vivir con los malvados. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Inclina mi corazón, oh, Dios, a tus preceptos; y dame la gracia de tu ley. R.
    Evangelio
    Mc 7, 1-13

    Dejan a un lado el mandamiento de Dios para aferrarse a la tradición de los hombres

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    EN aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén; y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Pues los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).
    Y los fariseos y los escribas le preguntaron:
    «¿Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?».
    Él les contestó:
    «Bien profetizó Isaías de ustedes, hipócritas, como está escrito:
    “Este pueblo me honra con los labios,
    pero su corazón está lejos de mí.
    El culto que me dan está vacío,
    porque la doctrina que enseñan
    son preceptos humanos”.
    Dejan a un lado el mandamiento de Dios para aferrarse a la tradición de los hombres».
    Y añadió:
    «Anulan el mandamiento de Dios por mantener su tradición. Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre” y “el que maldiga a su padre o a su madre es reo de muerte”. Pero ustedes dicen: “Si uno le dice al padre o a la madre: los bienes con que podría ayudarte son ‘corbán’, es decir, ofrenda sagrada”, ya no le permiten hacer nada por su padre o por su madre; invalidando la palabra de Dios con esa tradición que ustedes se trasmiten; y hacen otras muchas cosas semejantes».

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión lunes 9 de febrero de 2026. La real presencia de Dios.

    09/2/2026 | 4 min
    Primera lectura
    1 Re 8, 1-7. 9-13

    Acarrearon el Arca de la Alianza al Santo de los Santos, y la nube llenó el templo del Señor

    Lectura del primer libro de los Reyes.

    EN aquellos días, congregó Salomón a los ancianos de Israel en Jerusalén —todos los jefes de las tribus y los cabezas de familia de los hijos de Israel ante el rey—, para hacer subir el Arca de la Alianza del Señor desde la ciudad de David, Sion.
    En torno al rey Salomón se congregaron todos los varones de Israel. En el mes de etanín, el mes séptimo, por la fiesta, vinieron todos los ancianos de Israel y los sacerdotes condujeron el Arca e hicieron subir el Arca del Señor y la Tienda del Encuentro, con todos los objetos sagrados que había en ella.
    El rey Salomón y todo Israel, la comunidad de Israel reunida en torno a él ante el Arca, sacrificaron ovejas y bueyes en número no calculable ni contable.
    Los sacerdotes acarrearon el Arca de la Alianza del Señor al santuario del templo, el Santo de los Santos, a su lugar propio bajo las alas de los querubines. Estos extendían sus alas sobre el lugar del Arca, cubriendo el Arca y sus varales.
    No había en el Arca más que las dos tablas de piedra que Moisés depositó allí en el Horeb: las tablas de la alianza que estableció el Señor con los hijos de Israel cuando salieron
    de la tierra de Egipto.
    Cuando salieron los sacerdotes del santuario —pues ya la nube había llenado el templo del Señor—, no pudieron permanecer ante la nube para completar el servicio, ya que la gloria del Señor llenaba el templo del Señor.
    Dijo entonces Salomón:
    «El Señor puso el sol en los cielos,
    mas ha decidido habitar en densa nube.
    He querido erigirte una casa para morada tuya,
    un lugar donde habites para siempre».

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 131, 6-7. 8-10 (R.: 8a)

    R. ¡Levántate, Señor, ven a tu mansión!

    V. Oímos que estaba en Efratá,
    la encontramos en el Soto de Jaar:
    entremos en su morada,
    postrémonos ante el estrado de sus pies. R.

    V. Levántate, Señor, ven a tu mansión,
    ven con el arca de tu poder:
    que tus sacerdotes se vistan de justicia,
    que tus fieles vitoreen.
    Por amor a tu siervo David,
    no niegues audiencia a tu Ungido. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Jesús proclamaba el evangelio del reino, y curaba toda dolencia del pueblo. R.
    Evangelio
    Mc 6, 53-56

    Los que lo tocaban se curaban

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    EN aquel tiempo, terminada la travesía, Jesús y sus discípulos llegaron a Genesaret y desembarcaron.
    Apenas desembarcados, lo reconocieron y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos en camillas.
    En los pueblos, ciudades o aldeas donde llegaba colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos la orla de su manto; y los que lo tocaban se curaban.

    Palabra del Señor.
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    Reflexión domingo 8 de febrero de 2026. ¿Qué es lo conveniente para ti?

    08/2/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Is 58, 7-10

    Surgirá tu luz como la aurora

    Lectura del libro de Isaías.

    ESTO dice el Señor:
    «Parte tu pan con el hambriento,
    hospeda a los pobres sin techo,
    cubre a quien ves desnudo
    y no te desentiendas de los tuyos.
    Entonces surgirá tu luz como la aurora,
    enseguida se curarán tus heridas,
    ante ti marchará la justicia,
    detrás de ti la gloria del Señor.
    Entonces clamarás al Señor y te responderá;
    pedirás ayuda y te dirá: “Aquí estoy”.
    Cuando alejes de ti la opresión,
    el dedo acusador y la calumnia,
    cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo
    y sacies al alma afligida,
    brillará tu luz en las tinieblas,
    tu oscuridad como el mediodía».

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 111, 4-5. 6-7. 8a y 9 (R.: cf. 4a)

    R. El justo brilla en las tinieblas como una luz.

    O bien:

    R. Aleluya.

    V. En las tinieblas brilla como una luz
    el que es justo, clemente y compasivo.
    Dichoso el que se apiada y presta,
    y administra rectamente sus asuntos. R.

    V. Porque jamás vacilará.
    El recuerdo del justo será perpetuo.
    No temerá las malas noticias,
    su corazón está firme en el Señor. R.

    V. Su corazón está seguro, sin temor.
    Reparte limosna a los pobres;
    su caridad dura por siempre
    y alzará la frente con dignidad. R.
    Segunda lectura
    1 Cor 2, 1-5

    Les anuncié el misterio de Cristo crucificado

    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

    YO mismo, hermanos, cuando vine a ustedes a anunciarles el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre ustedes me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y este crucificado.
    También yo me presenté a ustedes débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que su fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Yo soy la luz del mundo —dice el Señor—; el que me sigue tendrá la luz de la vida. R.
    Evangelio
    Mt 5, 13-16

    Ustedes son la luz del mundo

    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
    No sirve más que para tirarla y que la pise la gente.
    Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
    Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
    Brille así su luz ante los hombres, para que vean sus buenas obras y den gloria a su Padre que está en los cielos».

    Palabra del Señor.

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Acerca de Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango. Todos los días subimos la palabra de Dios y su reflexión. En Youtube: https://youtube.com/@padrejuandiegoruiz?si=Ef-6xZfwSSj-VsCd
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Generated: 2/13/2026 - 8:35:08 AM