PodcastsReligión y espiritualidadReflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Padre Juan Diego Ruiz Arango.
Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.
Último episodio

1753 episodios

  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión lunes 9 de febrero de 2026. La real presencia de Dios.

    09/2/2026 | 4 min
    Primera lectura
    1 Re 8, 1-7. 9-13

    Acarrearon el Arca de la Alianza al Santo de los Santos, y la nube llenó el templo del Señor

    Lectura del primer libro de los Reyes.

    EN aquellos días, congregó Salomón a los ancianos de Israel en Jerusalén —todos los jefes de las tribus y los cabezas de familia de los hijos de Israel ante el rey—, para hacer subir el Arca de la Alianza del Señor desde la ciudad de David, Sion.
    En torno al rey Salomón se congregaron todos los varones de Israel. En el mes de etanín, el mes séptimo, por la fiesta, vinieron todos los ancianos de Israel y los sacerdotes condujeron el Arca e hicieron subir el Arca del Señor y la Tienda del Encuentro, con todos los objetos sagrados que había en ella.
    El rey Salomón y todo Israel, la comunidad de Israel reunida en torno a él ante el Arca, sacrificaron ovejas y bueyes en número no calculable ni contable.
    Los sacerdotes acarrearon el Arca de la Alianza del Señor al santuario del templo, el Santo de los Santos, a su lugar propio bajo las alas de los querubines. Estos extendían sus alas sobre el lugar del Arca, cubriendo el Arca y sus varales.
    No había en el Arca más que las dos tablas de piedra que Moisés depositó allí en el Horeb: las tablas de la alianza que estableció el Señor con los hijos de Israel cuando salieron
    de la tierra de Egipto.
    Cuando salieron los sacerdotes del santuario —pues ya la nube había llenado el templo del Señor—, no pudieron permanecer ante la nube para completar el servicio, ya que la gloria del Señor llenaba el templo del Señor.
    Dijo entonces Salomón:
    «El Señor puso el sol en los cielos,
    mas ha decidido habitar en densa nube.
    He querido erigirte una casa para morada tuya,
    un lugar donde habites para siempre».

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 131, 6-7. 8-10 (R.: 8a)

    R. ¡Levántate, Señor, ven a tu mansión!

    V. Oímos que estaba en Efratá,
    la encontramos en el Soto de Jaar:
    entremos en su morada,
    postrémonos ante el estrado de sus pies. R.

    V. Levántate, Señor, ven a tu mansión,
    ven con el arca de tu poder:
    que tus sacerdotes se vistan de justicia,
    que tus fieles vitoreen.
    Por amor a tu siervo David,
    no niegues audiencia a tu Ungido. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Jesús proclamaba el evangelio del reino, y curaba toda dolencia del pueblo. R.
    Evangelio
    Mc 6, 53-56

    Los que lo tocaban se curaban

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    EN aquel tiempo, terminada la travesía, Jesús y sus discípulos llegaron a Genesaret y desembarcaron.
    Apenas desembarcados, lo reconocieron y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos en camillas.
    En los pueblos, ciudades o aldeas donde llegaba colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos la orla de su manto; y los que lo tocaban se curaban.

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión domingo 8 de febrero de 2026. ¿Qué es lo conveniente para ti?

    08/2/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Is 58, 7-10

    Surgirá tu luz como la aurora

    Lectura del libro de Isaías.

    ESTO dice el Señor:
    «Parte tu pan con el hambriento,
    hospeda a los pobres sin techo,
    cubre a quien ves desnudo
    y no te desentiendas de los tuyos.
    Entonces surgirá tu luz como la aurora,
    enseguida se curarán tus heridas,
    ante ti marchará la justicia,
    detrás de ti la gloria del Señor.
    Entonces clamarás al Señor y te responderá;
    pedirás ayuda y te dirá: “Aquí estoy”.
    Cuando alejes de ti la opresión,
    el dedo acusador y la calumnia,
    cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo
    y sacies al alma afligida,
    brillará tu luz en las tinieblas,
    tu oscuridad como el mediodía».

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 111, 4-5. 6-7. 8a y 9 (R.: cf. 4a)

    R. El justo brilla en las tinieblas como una luz.

    O bien:

    R. Aleluya.

    V. En las tinieblas brilla como una luz
    el que es justo, clemente y compasivo.
    Dichoso el que se apiada y presta,
    y administra rectamente sus asuntos. R.

    V. Porque jamás vacilará.
    El recuerdo del justo será perpetuo.
    No temerá las malas noticias,
    su corazón está firme en el Señor. R.

    V. Su corazón está seguro, sin temor.
    Reparte limosna a los pobres;
    su caridad dura por siempre
    y alzará la frente con dignidad. R.
    Segunda lectura
    1 Cor 2, 1-5

    Les anuncié el misterio de Cristo crucificado

    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

    YO mismo, hermanos, cuando vine a ustedes a anunciarles el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre ustedes me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y este crucificado.
    También yo me presenté a ustedes débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que su fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Yo soy la luz del mundo —dice el Señor—; el que me sigue tendrá la luz de la vida. R.
    Evangelio
    Mt 5, 13-16

    Ustedes son la luz del mundo

    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
    No sirve más que para tirarla y que la pise la gente.
    Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
    Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
    Brille así su luz ante los hombres, para que vean sus buenas obras y den gloria a su Padre que está en los cielos».

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión Sábado 7 de febrero de 2026. ¿Te conoces bien?

    07/2/2026 | 4 min
    Primera lectura
    1 Re 3, 4-13

    Concede a tu siervo un corazón atento para juzgar a tu pueblo

    Lectura del primer libro de los Reyes.

    EN aquellos días, el rey Salomón acudió a Gabaón a ofrecer mil holocaustos sobre aquel altar, pues era aún el santuario principal.
    Aquella noche el Señor se apareció allí en sueños a Salomón y le dijo:
    «Pídeme lo que deseas que te dé».
    Salomón respondió:
    «Has actuado con gran benevolencia hacia tu siervo David, mi padre, porque caminaba en tu presencia con lealtad, justicia y rectitud de corazón. Has tenido para con él una gran benevolencia, concediéndole un hijo que había de sentarse en su trono, como sucede en este día.
    Pues bien, Señor mi Dios: Tú has hecho rey a tu siervo en lugar de David mi padre, pero yo soy un muchacho joven y no sé por dónde empezar o terminar. Tu siervo está en medio de tu pueblo, el que tú te elegiste, un pueblo tan numeroso que no se puede contar ni calcular. Concede, pues, a tu siervo, un corazón atento para juzgar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal. Pues, cierto, ¿quién podrá hacer justicia a este pueblo tuyo tan inmenso?».
    Agradó al Señor esta súplica de Salomón.
    Entonces le dijo Dios:
    «Por haberme pedido esto y no una vida larga o riquezas para ti, por no haberme pedido la vida de tus enemigos sino inteligencia para atender a la justicia, yo obraré según tu palabra: te concedo, pues, un corazón sabio e inteligente, como no ha habido antes de ti ni surgirá otro igual después de ti.
    Te concedo también aquello que no has pedido, riquezas y gloria mayores que las de ningún otro rey mientras vivas».

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 118, 9. 10. 11. 12. 13. 14 (R.: 12b)

    R. Enséñame, Señor, tus decretos.

    V. ¿Cómo podrá un joven andar honestamente?
    Cumpliendo tus palabras. R.

    V. Te busco de todo corazón,
    no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R.

    V. En mi corazón escondo tus consignas,
    así no pecaré contra ti. R.

    V. Bendito eres, Señor,
    enséñame tus decretos. R.

    V. Mis labios van enumerando
    todos los mandamientos de tu boca. R.

    V. Mi alegría es el camino de tus preceptos,
    más que todas las riquezas. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Mis ovejas escuchan mi voz —dice el Señor—, y yo las conozco, y ellas me siguen. R.
    Evangelio
    Mc 6, 30-34

    Andaban como ovejas que no tienen pastor

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    EN aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.
    Él les dijo:
    «Vengan ustedes a solas a un lugar desierto a descansar un poco».
    Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer.
    Se fueron en barca a solas a un lugar desierto.
    Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.

    Palabra de Dios.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión viernes 6 de febrero de 2026. Cuando Dios está a nuestro Lado.

    06/2/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Eclo 47, 2-11

    Con todo su corazón David entonó himnos, demostrando el amor por su Creador

    Lectura del libro del Eclesiástico.

    COMO se separa la grasa en el sacrificio de comunión,
    así David fue separado de entre los hijos de Israel.
    Jugó con los leones como si fueran cabritos,
    y con los osos como si fueran corderos.
    ¿Acaso no mató de joven al gigante,
    y quitó el oprobio del pueblo,
    lanzando la piedra con la honda
    y abatiendo la arrogancia de Goliat?
    Porque invocó al Señor altísimo,
    quien dio vigor a su diestra,
    para aniquilar al potente guerrero
    y reafirmar el poder de su pueblo.
    Por eso lo glorificaron por los diez mil
    y lo alabaron por las bendiciones del Señor,
    ofreciéndole la diadema de gloria.
    Pues él aplastó a los enemigos del contorno,
    aniquiló a los filisteos, sus adversarios,
    para siempre quebrantó su poder.
    Por todas sus acciones daba gracias
    al Altísimo, el Santo, proclamando su gloria.
    Con todo su corazón entonó himnos,
    demostrando el amor por su Creador.
    Organizó coros de salmistas ante el altar,
    y con sus voces armonizó los cantos;
    y cada día tocarán su música.
    Dio esplendor a las fiestas,
    embelleció las solemnidades a la perfección,
    haciendo que alabaran el santo nombre del Señor,
    llenando de cánticos el santuario desde la aurora.
    El Señor le perdonó sus pecados
    y exaltó su poder para siempre:
    le otorgó una alianza real
    y un trono de gloria en Israel.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 17, 31. 47 y 50. 51 (R.: cf. 47b)

    R. Bendito sea mi Dios y Salvador.

    V. Perfecto es el camino de Dios,
    purísima es la promesa del Señor;
    él es escudo para los que a él se acogen. R.

    V. Viva el Señor, bendita sea mi Roca,
    sea ensalzado mi Dios y Salvador.
    Te daré gracias entre las naciones, Señor,
    y tañeré en honor de tu nombre. R.

    V. Tú diste gran victoria a tu rey,
    tuviste misericordia de tu ungido,
    de David y su linaje por siempre. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios con un corazón noble y generoso, la guardan y dan fruto con perseverancia. R.
    Evangelio
    Mc 6, 14-29

    Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    EN aquel tiempo, como la fama de Jesús se había extendido, el rey Herodes oyó hablar de él.
    Unos decían:
    «Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos y por eso las fuerzas milagrosas actúan en él».
    Otros decían:
    «Es Elías».
    Otros:
    «Es un profeta como los antiguos».
    Herodes, al oírlo, decía:
    «Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado».
    Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado.
    El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener a la mujer de su hermano.
    Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo defendía. Al escucharlo quedaba
    muy perplejo, aunque lo oía con gusto.
    La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea.
    La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven:
    «Pídeme lo que quieras, que te lo daré».
    Y le juró:
    «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino».
    Ella salió a preguntarle a su madre:
    «¿Qué le pido?».
    La madre le contestó:
    «La cabeza de Juan el Bautista».
    Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió:
    «Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».
    El rey se puso muy triste; pero por el juramento y los convidados no quiso desairarla. Enseguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre.
    Al enterarse sus discípulos fueron a recoger el cadáver y lo pusieron en un sepulcro.

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión jueves 5 de febrero de 2026. Descubrir a Jesús.

    06/2/2026 | 4 min
    Primera lectura
    1 Re 2, 1-4. 10-12

    Yo emprendo el camino de todos. Ten valor, Salomón, y sé hombre

    Lectura del primer libro de los Reyes.

    SE acercaban los días de la muerte de David y este aconsejó a su hijo Salomón:
    «Yo emprendo el camino de todos. Ten valor y sé hombre. Guarda lo que el Señor tu Dios manda guardar siguiendo sus caminos, observando sus preceptos, órdenes, instrucciones y sentencias, como está escrito en la ley de Moisés, para que tengas éxito en todo lo que hagas y adondequiera que vayas. El Señor cumplirá así la promesa que hizo diciendo: “Si tus hijos vigilan sus pasos, caminando fielmente ante mí, con todo su corazón y toda su alma, no te faltará uno de los tuyos sobre el trono de Israel”».
    David se durmió con sus padres y lo sepultaron en la Ciudad de David.
    Cuarenta años reinó David sobre Israel; siete en Hebrón y treinta y tres en Jerusalén.
    Salomón se sentó en el trono de David su padre y el reino quedó establecido sólidamente en su mano.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    1 Crón 29, 10bc. 11abc. 11d-12a. 12bcd (R.: 12b)

    R. Tú eres Señor del universo.

    V. Bendito eres, Señor, Dios de nuestro padre Israel,
    por los siglos de los siglos. R.

    V. Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,
    la gloria, el esplendor, la majestad,
    porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra. R.

    V. Tú eres rey y soberano de todo.
    De ti viene la riqueza y la gloria. R.

    V. Tú eres Señor del universo,
    en tu mano está el poder y la fuerza,
    tú engrandeces y confortas a todos. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Está cerca el reino de Dios; conviértanse y crean en el Evangelio. R.
    Evangelio
    Mc 6, 7-13

    Los fue enviando

    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

    EN aquel tiempo, Jesús llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto.
    Y decía:
    «Quédense en la casa donde entren, hasta que se vayan de aquel sitio. Y si un lugar no los recibe ni los escucha, al marcharse sacudan el polvo de los pies, en testimonio contra ellos».
    Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

    Palabra del Señor.

Más podcasts de Religión y espiritualidad

Acerca de Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango. Todos los días subimos la palabra de Dios y su reflexión. En Youtube: https://youtube.com/@padrejuandiegoruiz?si=Ef-6xZfwSSj-VsCd
Sitio web del podcast

Escucha Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia., LA DOSIS DIARIA ROKA y muchos más podcasts de todo el mundo con la aplicación de radio.net

Descarga la app gratuita: radio.net

  • Añadir radios y podcasts a favoritos
  • Transmisión por Wi-Fi y Bluetooth
  • Carplay & Android Auto compatible
  • Muchas otras funciones de la app
Aplicaciones
Redes sociales
v8.5.0 | © 2007-2026 radio.de GmbH
Generated: 2/10/2026 - 6:42:48 AM