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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Padre Juan Diego Ruiz Arango.
Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.
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  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Mantener viva la fé. No dejes que se apague tu esperanza. Domingo 10 de mayo de 2026.

    10/05/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Hch 8, 5-8. 14-17

    Les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo

    Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

    EN aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaría y les predicaba a Cristo. El gentío unánimemente escuchaba con atención lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría.
    Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaría había recibido la palabra de Dios, enviaron
    a Pedro y a Juan; ellos bajaron hasta allí y oraron por ellos, para que recibieran el Espíritu Santo; pues aún no había bajado sobre ninguno; estaban solo bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 65, 1b-3a. 4-5. 6-7a. 16 y 20 (R.: 1b)

    R. Aclama al Señor, tierra entera.

    O bien:

    R. Aleluya.

    V. Aclama al Señor, tierra entera;
    toquen en honor de su nombre,
    canten himnos a su gloria.
    Digan a Dios: «¡Qué temibles son tus obras!». R.

    V. Que se postre ante ti la tierra entera,
    que toquen en tu honor,
    que toquen para tu nombre.
    Vengan a ver las obras de Dios,
    sus temibles proezas en favor de los hombres. R.

    V. Transformó el mar en tierra firme,
    a pie atravesaron el río.
    Alegrémonos en él.
    Con su poder gobierna eternamente. R.

    V. Los que temen a Dios, vengan a escuchar,
    les contaré lo que ha hecho conmigo.
    Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica
    ni me retiró su favor. R.
    Segunda lectura
    1 Pe 3, 15-18

    Muerto en la carne pero vivificado en el Espíritu

    Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro.

    QUERIDOS hermanos:
    Glorifiquen a Cristo el Señor en sus corazones, dispuestos siempre para dar explicación a todo el que les pida una razón de su esperanza, pero con delicadeza y con respeto, teniendo buena conciencia, para que, cuando los calumnien, queden en ridículo los que atentan contra su buena conducta en Cristo.
    Pues es mejor sufrir haciendo el bien, si así lo quiere Dios, que sufrir haciendo el mal.
    Porque también Cristo sufrió su pasión, de una vez para siempre, por los pecados, el justo por los injustos, para conducirlos a Dios. Muerto en la carne pero vivificado en el Espíritu.

    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. El que me ama guardará mi palabra —dice el Señor—, y mi Padre lo amará, y vendremos a él. R.
    Evangelio
    Jn 14, 15-21

    Le pediré al Padre que les dé otro Paráclito

    Lectura del santo Evangelio según san Juan.

    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Si me aman, guardarán mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que les dé otro Paráclito, que esté siempre con ustedes, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; ustedes, en cambio, lo conocen, porque mora con ustedes y está en ustedes.
    No los dejaré huérfanos, volveré a ustedes. Dentro de poco el mundo no me verá, pero ustedes me verán y vivirán, porque yo sigo viviendo. Entonces sabrán que yo estoy en mi Padre, y ustedes en mí y yo en ustedes. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Debemos ser luz, llevar esperanza. Reflexión sábado 9 de mayo de 2026.

    10/05/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Hch 16, 1-10

    Pasa a Macedonia y ayúdanos

    Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

    EN aquellos días, Pablo llegó a Derbe y luego a Listra. Había allí un discípulo que se llamaba Timoteo, hijo de una judía creyente, pero de padre griego. Los hermanos de Listra y de Iconio daban buenos informes de él. Pablo quiso que fuera con él y, puesto que todos sabían que su padre era griego, por consideración a los judíos de la región, lo tomó y lo hizo circuncidar.
    Al pasar por las ciudades, comunicaban las decisiones de los apóstoles y presbíteros de Jerusalén, para que las observasen. Las Iglesias se robustecían en la fe y crecían en número de día en día.
    Atravesaron Frigia y la región de Galacia, al haberles impedido el Espíritu Santo anunciar la palabra en Asia. Al llegar cerca de Misia, intentaron entrar en Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo consintió. Entonces dejaron Misia a un lado y bajaron a Tróade.
    Aquella noche Pablo tuvo una visión: se le apareció un macedonio, de pie, que le rogaba: «Pasa a Macedonia y ayúdanos».
    Apenas tuvo la visión, inmediatamente tratamos de salir para Macedonia, seguros de que Dios nos llamaba a predicarles el Evangelio.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 99, 1-2. 3. 5 (R.: 1)

    R. Aclama al Señor, tierra entera.

    O bien:

    R. Aleluya.

    V. Aclama al Señor, tierra entera,
    sirvan al Señor con alegría,
    entren en su presencia con vítores. R.

    V. Sepan que el Señor es Dios:
    que él nos hizo y somos suyos,
    su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

    V. El Señor es bueno,
    su misericordia es eterna,
    su fidelidad por todas las edades. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Si han resucitado con Cristo, busquen los bienes de allá arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios. R.
    Evangelio
    Jn 15, 18-21

    No son del mundo, sino que yo los he escogido sacándolos del mundo

    Lectura del santo Evangelio según san Juan.

    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Si el mundo los odia, sepan que me han odiado a mí antes que a ustedes.
    Si fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya, pero como no son del mundo, sino que yo los he escogido sacándolos del mundo, por eso el mundo los odia.
    Recuerden lo que les dije: “No es el siervo más que su amo”. Si a mí me han perseguido, también a ustedes les perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la de ustedes.
    Y todo eso lo harán con ustedes a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió».

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Abrirnos al amor ❤️ deja que Dios transforme tu corazón. 8 de mayo de 2026.

    08/05/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Hch 15, 22-31

    Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponerles más cargas que las indispensables

    Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

    EN aquellos días, los apóstoles y los presbíteros con toda la Iglesia acordaron elegir a algunos de ellos para mandarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas, llamado Barsabás, y a Silas, miembros eminentes entre los hermanos, y enviaron por medio de ellos esta carta:
    «Los apóstoles y los presbíteros hermanos saludan a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia provenientes de la gentilidad. Habiéndonos enterado de que algunos de aquí, sin encargo nuestro, los han alborotado con sus palabras, desconcertando sus ánimos, hemos decidido, por unanimidad, elegir a algunos y enviárselos con nuestros queridos Bernabé y Pablo, hombres que han entregado su vida al nombre de nuestro Señor Jesucristo. Les mandamos, pues, a Silas y a Judas, que les referirán de palabra lo que sigue: Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponerles más cargas que las indispensables: que se abstengan de carne sacrificada a los ídolos, de sangre, de animales estrangulados y de uniones ilegítimas. Harán bien en apartarse de todo esto. Saludos».
    Los despidieron, y ellos bajaron a Antioquía, donde reunieron a la comunidad y entregaron la carta. Al leerla, se alegraron mucho por aquellas palabras alentadoras.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 56, 8-9. 10-12 (R. : 10 a)

    R. Te daré gracias ante los pueblos, Señor.

    O bien:

    R. Aleluya.

    V. Mi corazón está firme, Dios mío,
    mi corazón está firme.
    Voy a cantar y a tocar:
    despierta, gloria mía;
    despierten, cítara y arpa;
    despertaré a la aurora. R.

    V. Te daré gracias ante los pueblos, Señor;
    tocaré para ti ante las naciones:
    por tu bondad, que es más grande que los cielos;
    por tu fidelidad, que alcanza las nubes.
    Elévate sobre el cielo, Dios mío,
    y llene la tierra tu gloria. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. A ustedes los llamo amigos —dice el Señor—, porque todo lo que he oído a mi Padre se lo he dado a conocer. R.
    Evangelio
    Jn 15, 12-17

    Esto les mando: que se amen unos a otros

    Lectura del santo Evangelio según san Juan.

    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado.
    Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
    Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.
    Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a ustedes los llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre se lo he dado a conocer.
    No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los he elegido y los he destinado para que vayan y den fruto, y su fruto permanezca.
    De modo que lo que pidan al Padre en mi nombre se lo dé. Esto les mando: que se amen unos a otros».

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Nada debe imponerse en la vida, la libertad de elegir. 7 de mayo de 2026.

    07/05/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Hch 15, 7-21

    A mi parecer, no hay que molestar a los gentiles que se convierten a Dios

    Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

    EN aquellos días, después de una larga discusión, se levantó Pedro y dijo a los apóstoles y a los presbíteros:
    «Hermanos, ustedes saben que, desde los primeros días, Dios me escogió entre ustedes para que los gentiles oyeran de mi boca la palabra del Evangelio, y creyeran. Y Dios, que penetra los corazones, ha dado testimonio a favor de ellos dándoles el Espíritu Santo igual que a nosotros. No hizo distinción entre ellos y nosotros, pues ha purificado sus corazones con la fe. ¿Por qué, pues, ahora intentan tentar a Dios, queriendo poner sobre el cuello de esos discípulos un yugo que ni nosotros ni nuestros padres hemos podido soportar? No; creemos que lo mismo ellos que nosotros nos salvamos por la gracia del Señor Jesús».
    Toda la asamblea hizo silencio para escuchar a Bernabé y Pablo, que les contaron los signos y prodigios que Dios había hecho por medio de ellos entre los gentiles. Cuando terminaron de hablar, Santiago tomó la palabra y dijo:
    «Escúchenme, hermanos: Simón ha contado cómo Dios por primera vez se ha dignado escoger para su nombre un pueblo de entre los gentiles. Con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito:
    “Después de esto volveré
    y levantaré de nuevo la choza caída de David;
    levantaré sus ruinas y la pondré en pie,
    para que los demás hombres busquen al Señor,
    y todos los gentiles sobre los que ha sido invocado
    mi nombre:
    lo dice el Señor, el que hace que esto sea conocido desde
    antiguo”.
    Por eso, a mi parecer, no hay que molestar a los gentiles que se convierten a Dios; basta escribirles que se abstengan de la contaminación de los ídolos, de las uniones ilegítimas, de animales estrangulados y de la sangre. Porque desde tiempos antiguos Moisés tiene en cada ciudad quienes lo predican, ya que es leído cada sábado en las sinagogas».

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 95, 1-2a. 2b-3. 10 (R.: cf. 3)

    R. Cuenten las maravillas del Señor a todas las naciones.

    O bien:

    R. Aleluya.

    V. Canten al Señor un cántico nuevo,
    canten al Señor, toda la tierra;
    canten al Señor, bendigan su nombre. R.

    V. Proclamen día tras día su victoria.
    Cuenten a los pueblos su gloria,
    sus maravillas a todas las naciones. R.

    V. Digan a los pueblos: «El Señor es rey:
    él afianzó el orbe, y no se moverá;
    él gobierna a los pueblos rectamente». R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Mis ovejas escuchan mi voz —dice el Señor—, y yo las conozco, y ellas me siguen. R.
    Evangelio
    Jn 15, 9-11

    Permanezcan en mi amor para que su alegría llegue a plenitud

    Lectura del santo Evangelio según san Juan.

    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Como el Padre me ha amado, así los he amado yo; permanezcan en mi amor.
    Si guardan mis mandamientos, permanecerán en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
    Les he hablado de esto para que mi alegría esté en ustedes, y su alegría llegue a plenitud».

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión miércoles 6 de mayo de 2026. Yo soy la vid y ustedes el sarmiento.

    06/05/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Hch 15, 1-6

    Se decidió que subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre esta controversia

    Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

    EN aquellos días, unos que bajaron de Judea se pusieron a enseñar a los hermanos que, si no se circuncidaban conforme al uso de Moisés, no podían salvarse. Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; y se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más de entre ellos subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre esta controversia. Ellos, pues, enviados por la Iglesia
    provistos de lo necesario, atravesaron Fenicia y Samaría, contando cómo se convertían los gentiles, con lo que causaron gran alegría a todos los hermanos. Al llegar a Jerusalén, fueron acogidos por la Iglesia, los apóstoles y los presbíteros; ellos contaron lo que Dios había hecho con ellos.
    Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían abrazado la fe, se levantaron, diciendo:
    «Es necesario circuncidarlos y ordenarles que guarden la ley de Moisés».
    Los apóstoles y los presbíteros se reunieron a examinar el asunto.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 121, 1bc-2. 3-4b. 4c-5 (R.: cf. 1bc)

    R. Vamos alegres a la casa del Señor.

    O bien:

    R. Aleluya.

    V. ¡Qué alegría cuando me dijeron:
    «Vamos a la casa del Señor»!
    Ya están pisando nuestros pies
    tus umbrales, Jerusalén. R.

    V. Jerusalén está fundada
    como ciudad bien compacta.
    Allá suben las tribus,
    las tribus del Señor. R.

    V. Según la costumbre de Israel,
    a celebrar el nombre del Señor;
    en ella están los tribunales de justicia,
    en el palacio de David. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Permanezcan en mí, y yo en ustedes —dice el Señor—; el que permanece en mí da fruto abundante. R.
    Evangelio
    Jn 15, 1-8

    El que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante

    Lectura del santo Evangelio según san Juan.

    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.
    Ustedes ya están limpios por la palabra que les he hablado; permanezcan en mí, y yo en ustedes.
    Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí.
    Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante; porque sin mí no pueden hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
    Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que desean, y se realizará.
    Con esto recibe gloria mi Padre, con que den fruto abundante; así serán discípulos míos».

    Palabra del Señor.

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Acerca de Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango. Todos los días subimos la palabra de Dios y su reflexión. En Youtube: https://youtube.com/@padrejuandiegoruiz?si=Ef-6xZfwSSj-VsCd
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Generated: 5/11/2026 - 8:48:12 AM