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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Padre Juan Diego Ruiz Arango.
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    Reflexión domingo 22 de marzo de 2026. Jesús vence la muerte.

    22/03/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Ez 37, 12-14

    Pondré mi espíritu en ustedes y vivirán

    Lectura de la profecía de Ezequiel.

    Salmo
    Sal 129, 1b-2. 3-4. 5-7ab. 7cd-8 (R.: 7cd)

    R. Del Señor viene la misericordia,
    la redención copiosa.

    Segunda lectura
    Rom 8, 8-11

    El Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en ustedes

    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos.

    Aclamación
    V. Yo soy la resurrección y la vida —dice el Señor—; el que cree en mí no morirá para siempre.

    Evangelio
    Jn 11, 1-45

    Yo soy la resurrección y la vida

    Lectura del santo Evangelio según san Juan.
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    Reflexión sábado 21 de marzo de 2026. No somos monedita de oro.

    22/03/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Jer 11, 18-20

    Yo, como manso cordero, era llevado al matadero

    Lectura del libro de Jeremías.

    EL Señor me instruyó, y comprendí,
    me explicó todas sus intrigas.
    Yo, como manso cordero,
    era llevado al matadero;
    desconocía los planes
    que estaban urdiendo contra mí:
    «Talemos el árbol en su lozanía,
    arranquémoslo de la tierra de los vivos,
    que jamás se pronuncie su nombre».
    Señor del universo,
    que juzgas rectamente,
    que examinas las entrañas y el corazón,
    deja que yo pueda ver
    cómo te vengas de ellos,
    pues a ti he confiado mi causa.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 7, 2-3. 9bc-10. 11-12 (R.: 2a)

    R. Señor, Dios mío, a ti me acojo.

    V. Señor, Dios mío, a ti me acojo,
    líbrame de mis perseguidores y sálvame;
    que no me atrapen como leones
    y me desgarren sin remedio. R.

    V. Júzgame, Señor, según mi justicia,
    según la inocencia que hay en mí.
    Cese la maldad de los culpables,
    y apoya tú al inocente,
    tú que sondeas el corazón y las entrañas,
    tú, el Dios justo. R.

    V. Mi escudo es Dios,
    que salva a los rectos de corazón.
    Dios es un juez justo,
    Dios amenaza cada día. R.
    Aclamación
    V. Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios con un corazón noble y generoso, la guardan y dan fruto con perseverancia.
    Evangelio
    Jn 7, 40-53

    ¿Es que de Galilea va a venir el Mesías?

    Lectura del santo Evangelio según san Juan.

    EN aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían:
    «Este es de verdad el profeta».
    Otros decían:
    «Este es el Mesías».
    Pero otros decían:«¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?».
    Y así surgió entre la gente una discordia por su causa.
    Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima.
    Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y estos les dijeron:
    «¿Por qué no lo han traído?».
    Los guardias respondieron:
    «Jamás ha hablado nadie como ese hombre».
    Los fariseos les replicaron:
    «¿También ustedes se han dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la ley son unos malditos».
    Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo:
    «¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?».
    Ellos le replicaron:
    «¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas».
    Y se volvieron cada uno a su casa.

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión viernes 20 de marzo de 2026. El gran valor de la libertad en Dios.

    20/03/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Sab 2, 1a. 12-22

    Lo condenaremos a muerte ignominiosa

    Lectura del libro de la Sabiduría.

    SE decían los impíos, razonando equivocadamente:
    «Acechemos al justo, que nos resulta fastidioso:
    se opone a nuestro modo de actuar,
    nos reprocha las faltas contra la ley
    y nos reprende contra la educación recibida;
    presume de conocer a Dios
    y se llama a sí mismo hijo de Dios.
    Es un reproche contra nuestros criterios,
    su sola presencia nos resulta insoportable.
    Lleva una vida distinta de todos los demás
    y va por caminos diferentes.
    Nos considera moneda falsa
    y nos esquiva como a impuros.
    Proclama dichoso el destino de los justos,
    y presume de tener por padre a Dios.
    Veamos si es verdad lo que dice,
    comprobando cómo es su muerte.
    Si el justo es hijo de Dios, él lo auxiliará
    y lo librará de las manos de sus enemigos.
    Lo someteremos a ultrajes y torturas,
    para conocer su temple y comprobar su resistencia.
    Lo condenaremos a muerte ignominiosa,
    pues, según dice, Dios lo salvará».
    Así discurren, pero se equivocan,
    pues los ciega su maldad.
    Desconocen los misterios de Dios,
    no esperan el premio de la santidad,
    ni creen en la recompensa de una vida intachable.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 33, 17-18. 19-20. 21 y 23 (R.: 19a)

    R. El Señor está cerca de los atribulados.

    V. El Señor se enfrenta con los malhechores,
    para borrar de la tierra su memoria.
    Cuando uno grita, el Señor lo escucha
    y lo libra de sus angustias. R.

    V. El Señor está cerca de los atribulados,
    salva a los abatidos.
    Aunque el justo sufra muchos males,
    de todos lo libra el Señor. R.

    V. Él cuida de todos sus huesos,
    y ni uno solo se quebrará.
    El Señor redime a sus siervos,
    no será castigado quien se acoge a él. R.
    Aclamación
    V. No solo de pan vive el hombre,
    sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
    Evangelio
    Jn 7, 1-2. 10. 25-30

    Intentaban agarrarlo, pero todavía no había llegado su hora

    Lectura del santo Evangelio según san Juan.

    EN aquel tiempo, recorría Jesús Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo. Se acercaba la fiesta judía de las Tiendas.
    Una vez que sus hermanos se hubieron marchado a la fiesta, entonces subió él también, no abiertamente, sino a escondidas.
    Entonces algunos que eran de Jerusalén dijeron:
    «¿No es este el que intentan matar? Pues miren cómo habla abiertamente, y no le dicen nada. ¿Será que los jefes se han convencido de que este es el Mesías? Pero este sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías, cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene».
    Entonces Jesús, mientras enseñaba en el templo, gritó:
    «A mí me conocen, y conocen de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino que el Verdadero es el que me envía; a ese ustedes no lo conocen; yo lo conozco, porque procedo de él y él me ha enviado».
    Entonces intentaban agarrarlo; pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora.

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión jueves 19 de marzo de 2026. La solemnidad de San José.

    19/03/2026 | 4 min
    Primera lectura
    2 Sam 7, 4-5a. 12-14a. 16

    El Señor Dios le dará el trono de David, su padre

    Lectura del segundo libro de Samuel.

    EN aquellos días, vino esta palabra del Señor a Natán:
    «Ve y habla a mi siervo David:
    “Así dice el Señor: Cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, yo suscitaré descendencia tuya después de ti. Al que salga de tus entrañas le afirmaré su reino.
    Será él quien construya una casa a mi nombre y yo consolidaré el trono de su realeza para siempre.
    Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo.
    Tu casa y tu reino se mantendrán siempre firmes ante mí, tu trono durará para siempre”».

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 88, 2-3. 4-5. 27 y 29 (R.: 37a)

    R. Su linaje será perpetuo.

    V. Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
    anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
    Porque dijiste: «La misericordia es un edificio eterno»,
    más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R.

    V. «Sellé una alianza con mi elegido,
    jurando a David, mi siervo:
    Te fundaré un linaje perpetuo,
    edificaré tu trono para todas las edades». R.

    V. Él me invocará: “Tú eres mi padre,
    mi Dios, mi Roca salvadora”.
    Le mantendré eternamente mi favor,
    y mi alianza con él será estable. R.
    Segunda lectura
    Rom 4, 13. 16-18. 22

    Apoyado en la esperanza, creyó contra toda esperanza

    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos.

    HERMANOS:
    No por la ley sino por la justicia de la fe recibieron Abrahán
    y su descendencia la promesa de que iba a ser heredero del mundo.
    Por eso depende de la fe, para que sea según gracia; de este modo, la promesa está asegurada para toda la descendencia, no solamente para la que procede de la ley, sino también para la que procede de la fe de Abrahán, que es padre de todos nosotros.
    Según está escrito: «Te he constituido padre de muchos pueblos»; la promesa está asegurada ante aquel en quien creyó, el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia lo que no existe.
    Apoyado en la esperanza, creyó contra toda esperanza que llegaría a ser padre de muchos pueblos, de acuerdo con lo que se le había dicho:
    «Así será tu descendencia».
    Por lo cual le fue contado como justicia.

    Palabra de Dios.
    Aclamación
    V. Dichosos los que viven en tu casa, Señor, alabándote siempre.
    Evangelio
    Mt 1, 16. 18-21. 24a (opción 1)

    José hizo lo que le había mandado el ángel del Señor

    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

    JACOB engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
    La generación de Jesucristo fue de esta manera:
    María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
    José, su esposo, como era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
    «José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados».
    Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor.

    Palabra del Señor.
  • Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

    Reflexión miércoles 18 de marzo de 2026. La paternidad de Dios.

    18/03/2026 | 4 min
    Primera lectura
    Is 49, 8-15

    Te he constituido alianza del pueblo para restaurar el país

    Lectura del libro de Isaías.

    ESTO dice el Señor:
    «En tiempo de gracia te he respondido,
    en día propicio te he auxiliado;
    te he defendido y constituido alianza del pueblo,
    para restaurar el país,
    para repartir heredades desoladas,
    para decir a los cautivos: “Salgan”,
    a los que están en tinieblas: “Vengan a la luz”.
    Aun por los caminos pastarán,
    tendrán praderas en todas las dunas;
    no pasarán hambre ni sed,
    no les hará daño el bochorno ni el sol;
    porque los conduce el compasivo
    y los guía a manantiales de agua.
    Convertiré mis montes en caminos,
    y mis senderos se nivelarán.
    Mírenlos venir de lejos;
    mírenlos, del Norte y del Poniente,
    y los otros de la tierra de Sin.
    Exulta, cielo; alégrate, tierra;
    rompan a cantar, montañas,
    porque el Señor consuela a su pueblo
    y se compadece de los desamparados».
    Sion decía: «Me ha abandonado el Señor,
    mi dueño me ha olvidado».
    ¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta,
    no tener compasión del hijo de sus entrañas?
    Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré.

    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 144, 8-9. 13cd-14. 17-18 (R.: 8a)

    R. El Señor es clemente y misericordioso.

    V. El Señor es clemente y misericordioso,
    lento a la cólera y rico en piedad;
    el Señor es bueno con todos,
    es cariñoso con todas sus criaturas. R.

    V. El Señor es fiel a sus palabras,
    bondadoso en todas sus acciones.
    El Señor sostiene a los que van a caer,
    endereza a los que ya se doblan. R.

    V. El Señor es justo en todos sus caminos,
    es bondadoso en todas sus acciones.
    Cerca está el Señor de los que lo invocan
    de los que lo invocan sinceramente. R.
    Aclamación
    V. Yo soy la resurrección y la vida —dice el Señor—; el que cree en mí no morirá para siempre.
    Evangelio
    Jn 5, 17-30

    Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a los que quiere

    Lectura del santo Evangelio según san Juan.

    EN aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos:
    «Mi Padre sigue actuando, y yo también actúo».
    Por eso los judíos tenían más ganas de matarlo: porque no solo quebrantaba el sábado, sino también llamaba a Dios Padre suyo, haciéndose igual a Dios.
    Jesús tomó la palabra y les dijo:
    «En verdad, en verdad les digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta sino lo que viere hacer al Padre. Lo que hace este, eso mismo hace también el Hijo, pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que él hace, y le mostrará obras mayores que esta, para su asombro.
    Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a los que quiere.
    Porque el Padre no juzga a nadie, sino que ha confiado al Hijo todo el juicio, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió.
    En verdad, en verdad les digo: quien escucha mi palabra y cree al que me envió posee la vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado ya de la muerte a la vida.
    En verdad, en verdad les digo: llega la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que hayan oído vivirán.
    Porque, igual que el Padre tiene vida en sí mismo, así ha dado también al Hijo tener vida en sí mismo. Y le ha dado potestad de juzgar, porque es el Hijo del hombre.
    No los sorprenda esto, porque viene la hora en que los que están en el sepulcro oirán su voz: los que hayan hecho el bien saldrán a una resurrección de vida; los que hayan hecho el mal, a una resurrección de juicio.
    Yo no puedo hacer nada por mí mismo; según le oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió».

    Palabra del Señor.

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Acerca de Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango. Todos los días subimos la palabra de Dios y su reflexión. En Youtube: https://youtube.com/@padrejuandiegoruiz?si=Ef-6xZfwSSj-VsCd
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