En abril de 2021, doce clubes europeos anunciaron la creación de la Superliga como un proyecto “irreversible”, concebido para salvar a un fútbol que, según sus promotores, caminaba hacia la ruina. Sin embargo, en menos de 48 horas, la reacción de aficionados, jugadores, entrenadores, medios y responsables políticos, especialmente en Inglaterra, convirtió aquella proclamada revolución en una crisis sin precedentes.La fractura interna en los clubes ingleses y la presión social desencadenaron un efecto dominó que hizo caer el proyecto casi de inmediato. Este episodio reconstruye cómo la Superliga no murió ahora, sino aquel 20 de abril, en el instante en que la afición del fútbol dejó claro que su voz también contaba.