Si fuera presidente, Ignacio Martínez de Pisón mandaría derribar la Casa Blanca para hacer un salón de baile, comparando con ironía el absolutismo puro y duro de Donald Trump con el del Rey Sol. Además, critica que, entre fantochadas y misiles, a él nada lo detiene, transformando sedes como la OTAN o la ONU en una discoteca o un after para seguir bailando.