A finales de enero de este año, Laura Posada decidió romper el silencio para hacer pública una situación angustiante que venía atravesando. Lo que comenzó como una oportunidad enriquecedora para su hijo Martín, terminó convirtiéndose en su peor pesadilla.
En 2025, Mario —su expareja y padre del niño, quien reside en Francia por motivos laborales— le propuso que el pequeño, de 3 años, viajara a Europa por cuatro meses para vivir una experiencia diferente. Bajo la premisa de facilitar el acceso a servicios sociales, Mario sugirió que Laura firmara un permiso de salida del país que fuera permanente e indefinido hasta los 18 años. A pesar de sus dudas e inseguridades, Laura accedió, depositando su confianza en Mario y en lo que creía que garantizaría el bienestar de su hijo.
Sin embargo, en diciembre de 2025, la realidad cambió drásticamente: Mario le comunicó que Martín no regresaría a Colombia, argumentando que el niño "estaba mejor allá". Ante la negativa de conciliar y el incumplimiento de lo pactado inicialmente, Laura ha revocado el permiso e iniciado una batalla legal y administrativa ante instituciones gubernamentales para recuperar a Martín.
Ha sido un proceso difícil, marcado por la burocracia tanto del sistema francés como del colombiano, sumado a las diferencias culturales y las barreras del idioma. Mientras Laura espera reunirse lo más pronto posible con su hijo, el temor por la salud emocional del pequeño y el impacto de su ausencia crece cada día.
@lauramariaposa