En este episodio de Hazlo con Amor hablamos de un tema que veo muchísimo en consultorio: la frustración en los niños.
Y es que como papás, es totalmente natural querer evitar que nuestros hijos sufran… pero aquí hay algo muy importante que necesitamos entender: la frustración no es mala. De hecho, bien acompañada, es lo que ayuda a formar niños más fuertes, más seguros y más resilientes.
El problema no es la frustración, es el desborde. Es cuando el niño se siente solo, no comprendido, o cuando como adultos reaccionamos desde el enojo, la comparación o la exigencia.
En este episodio te explico cómo distinguir entre la frustración que ayuda a crecer y la que puede lastimar, y sobre todo, cómo acompañar mejor a tu hijo en esos momentos difíciles.
Vamos a hablar de:
La diferencia entre frustración que construye y frustración que daña
Cómo ayudar a tu hijo a intentar de nuevo sin romper su autoestima
Errores muy comunes que hacemos como papás
Y cómo formar niños emocionalmente fuertes desde casa
Si eres mamá o papá, este episodio puede ayudarte a ver la frustración desde otro lugar y a acompañar a tu hijo con más conciencia.
Cuéntame en comentarios: ¿cómo reacciona tu hijo cuando se frustra?