Crecí escuchando palabras que no se traducen del todo.
En este episodio exploramos los conceptos chinos con los que crecí y cómo, sin darme cuenta, moldearon mi forma de relacionarme con el amor, el dolor, la paciencia y la incertidumbre.
No como filosofía lejana, sino como herencia emocional.
El idioma no solo sirve para comunicar ideas. Te enseña qué ideas existen. Cuando aprendes otro idioma, no solo aprendes palabras: aprendes otra manera de estar en el mundo.
Crecí hablando un idioma que nombra el destino, la pérdida y el tiempo de una forma distinta. Palabras que no buscan explicar la vida ni ordenarla, sino mirarla desde otro ángulo. Donde no todo es causa-efecto, donde perder no siempre es perder, y donde el control no es la meta.
📍Síguenos en nuestras redes y únete a la conversación:
- Instagram: @existoergopienso @jessiechenc @alonso.gz
- TikTok: @sumecogito