Hay un refrán que dice que 'madre no hay más que una'. Ynormalmente, lo decimos con una sonrisa, pensando en el cuidado, en el consejo o en ese plato de comida que nos reconforta el alma. Pero hoy, vamos a explorar la cara B de esa moneda. Esa que surge cuando el amor se transforma en un ajusticia fría e implacable.