En este episodio hablamos de algo fundamental: no todas las decisiones nacen del mismo lugar. Antes de decidir, es importante observar desde dónde viene la energía que nos mueve.
Si una decisión nace del miedo, del enojo, de los celos o de la venganza, primero necesita ser vista, no actuada. Reflexionamos sobre la importancia de pausar antes de reaccionar y de tener una práctica diaria que nos ayude a observar lo que estamos sintiendo.
Para eso, necesitamos regresar la atención al cuerpo, salir de la mente y dejar de vivir en automático. Hablamos de cómo conectar respiración y movimiento, usar la meditación y permitirnos "descongelarnos" emocionalmente para volver a sentir.
Porque cuando estamos presentes en el cuerpo, las decisiones dejan de ser reacciones y empiezan a convertirse en elecciones conscientes.