Usando el ejemplo bíblico de Agar (a quien Dios le abrió los ojos para ver una fuente de agua que ya existía en su desierto), este mensaje nos insta a activar nuestra visión espiritual para transformar los problemas en plataformas de fe y cambiar la queja por expectativa. En resumen: lo que necesitas ya está ahí, solo necesitas fe para verlo.