"¡Parece una avispa!" se escuchó decir en el nacimiento, hace ochenta años, de la que sería una de las motocicletas más famosas de la historia. En la Italia de la posguerra el empresario Enrico Piaggio quiso revolucionar la movilidad con un vehículo a dos ruedas barato, ágil, que pudiera ser conducido por hombres, mujeres y hasta por un cura con sotana. Y vaya si lo consiguió. De ese deseo nació la Vespa, todo un icono del país que sigue rodando por las calles del mundo, ensalzada en la cultura popular desde el cine, la música o el arte.