EL HOMBRE DE MI PROPÓSITO
5º Aniversario APR Alcantarilla
“Yo llamo del oriente un ave de rapiña, de tierra lejana al hombre de mi propósito. En verdad he hablado, ciertamente haré que suceda; lo he planeado, así lo haré” (Isaías 46:11, LBLA).
El profeta Isaías nos introduce en una de las declaraciones más contundentes sobre la soberanía divina. Dios declara el fin desde el principio, anuncia desde la antigüedad lo que aún no ha sido hecho y afirma sin titubeos: “Mi propósito será establecido, y todo lo que quiero realizaré” (Isaías 46:10).
Dios no improvisa. Dios no reacciona a la historia: Dios la dirige. Y cuando habla de “el hombre de mi propósito”, nos revela que su plan no es abstracto; es personal. Siempre hay un propósito, y siempre hay un hombre o una mujer a quien Dios llama desde lejos para encarnarlo.
Hoy, al celebrar cinco años de APR Alcantarilla, no estamos celebrando simplemente una fecha en el calendario; estamos celebrando la fidelidad de Dios a su propósito.
Cuando Dios decide levantar una obra, primero prepara corazones; cuando establece un propósito, primero llama a personas. Para cada propósito hay un hombre, y para cada hombre hay un propósito.
El ejemplo del pr Ernesto: 2011 y la valentía de Ernesto.
Y estar en el propósito afecta positivamente a nuestras generaciones.
1) David sirvió al propósito de Dios en su generación
Hechos 13:36 (RVR60)
“Porque a la verdad David, habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios, durmió, y fue reunido con sus padres, y vio corrupción.”
De David se dice algo extraordinario: “Porque David, después de haber servido el propósito de Dios en su propia generación, durmió…” (Hechos 13:36). No se afirma que David sirviera a su comodidad, ni a su reputación, ni a su agenda personal. Sirvió al propósito de Dios en su generación. Esa frase debería ser suficiente meta para una vida entera.
Esto significa que:
• Dios tiene un propósito para una generación.
• Y Dios busca hombres y mujeres que se alineen con ese propósito.
2) Para cada propósito hay un hombre, y para cada hombre un propósito
Dios, sin embargo, no deja el propósito al azar. “Antes que te formara en el seno materno, te conocí” (Jeremías 1:5). “Somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas” (Efesios 2:10). El salmista declara que en el libro de Dios estaban escritos todos sus días antes de existir (Salmo 139:16). Si Dios tiene un camino preparado, entonces nuestra tarea no es inventar un destino, sino descubrirlo y caminarlo. Incluso cuando la Escritura dice: “Instruye al niño en su camino” (Proverbios 22:6), implica que hay un camino particular diseñado por Dios para cada vida.
3) Vivir sin propósito es vivir sin corazón ni dirección
Vivir sin propósito es vivir sin corazón ni dirección. Es dejar que la vida nos arrastre por impulsos, emociones, comodidad o miedo. Es permitir que otros definan nuestra identidad y nuestro rumbo. “Sin visión el pueblo se desenfrena” (Proverbios 29:18). Cuando el propósito se pierde, el alma se dispersa.
Por eso Pablo exhorta a cuidar espíritu, alma y cuerpo (1 Tesalonicenses 5:23), porque el propósito no solo se recibe: se sostiene. Él mismo describía su vida como una carrera (1 Corintios 9), consciente de que muchos corren, pero no todos terminan bien. Se puede quedar uno a mitad del propósito por descuidar áreas esenciales.
1 Corintios 9: 24-27
24 ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. 25 Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 26 Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, 27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.
4) Tres ideas claves del libro “Una vida con propósito” (Rick Warren)
Tres ideas claves del libro ‘Una vida con propósito’ de Rick Warren (todo un best seller).
1. No se trata de ti.
(Tu vida no gira alrededor de tus sueños; gira alrededor de Dios.)
2. Fuiste creado con un propósito eterno.
(No solo para existir, sino para impactar.)
3. Tu propósito se descubre en relación con Dios, no solo en introspección.
(No es “¿qué me gusta?”, es “¿para qué me hizo Dios?”)
5) Para cada propósito hay proceso
Ahora bien, para cada propósito hay un proceso. Nadie llega al cumplimiento sin ser trabajado por el Alfarero. Romanos 8:28-29 nos recuerda que todas las cosas cooperan para bien a los que aman a Dios y son llamados conforme a su propósito, y que ese bien tiene una meta concreta: ser conformados a la imagen de su Hijo.
El proceso incluye pruebas, ajustes, confrontaciones y crecimiento. Santiago dice que la prueba produce paciencia, y la paciencia obra carácter. El propósito no se improvisa: se forja.
Y se forja en decisiones pequeñas. Un gran propósito se construye con muchos “sí” y muchos “no”. Sí a lo que edifica, no a lo que desvía. Sí al sacrificio, no a la comodidad que paraliza. Sí a la obediencia diaria, no al atajo atractivo.
Jesús lo resumió con claridad: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame” (Lucas 9:23).
Un gran propósito incluye fracasos, tropiezos y momentos de debilidad, pero también la determinación de levantarse. “Siete veces cae el justo y vuelve a levantarse” (Proverbios 24:16). Lo que define al hombre del propósito no es que nunca cae, sino que nunca se queda caído.
6) Los amigos del propósito
Los amigos del propósito: otra gente de propósito; las profecías que antes se nos dieron para que por ellas peleemos; nuestros padres, maestros, tutores y mentores; la gente que nos procesó; el súper enfoque de los hábitos devocionales (oración y Palabra); sobre todo el Espíritu Santo. Es el Espíritu del propósito. Perder al Espíritu es perder el propósito.
6.1) Otra gente de propósito
Proverbios 13:20 (RVR60)
“El que anda con sabios, sabio será;
Mas el que se junta con necios será quebrantado.”
1 Corintios 15:33 (RVR60)
“No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.”
6.2) Profecías para pelear por ellas
1 Timoteo 1:18 (RVR60)
“Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia.”
6.3) Padres, maestros, mentores
2 Timoteo 1:5 (RVR60)
“Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.”
6.4) Hábitos devocionales (oración y Palabra)
Josué 1:8 (RVR60)
“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él…”
Marcos 1:35 (RVR60)
“Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.”
6.5) Sobre todo: el Espíritu Santo
Zacarías 4:6 (RVR60)
“No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.”
Romanos 8:14 (RVR60)
“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”
“Es el Espíritu del propósito. Perder al Espíritu es perder el propósito.”
7) Para cada propósito hay enemigos del propósito
Pero, así como hay amigos del propósito, también hay enemigos. Otros caminos que parecen rectos, pero conducen a muerte (Proverbios 14:12). Relaciones que enfrían la visión. La comodidad que adormece. La incredulidad que aparta del Dios vivo (Hebreos 3:12).
David es un ejemplo poderoso. Mientras estuvo centrado en el propósito, fue lámpara de luz para Israel. Pero cuando se quedó donde no debía estar —“en el tiempo en que los reyes salen a la guerra… David se quedó en Jerusalén” (2 Samuel 11:1)— comenzó la trampa del desvío. La caída con Betsabé no empezó en el tejado; empezó en la desconexión con su llamado.
Fuera del propósito, el mismo hombre puede convertirse en algo irreconocible. Es impresionante constatar que el mismo hombre dentro y fuera del propósito es como la noche y el día. En el propósito eres oro; fuera del propósito eres latón.
1 Corintios 9:26-27 (RVR60)
“Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura… sino que golpeo mi cuerpo…”
Lo he visto en mi propia vida: cuando me enredé en negocios que no eran mi llamado, me sentía como un gatito; cuando me centré en lo que Dios me había encargado, me convertí en un león. No cambió mi personalidad; cambió mi alineación.
8) Dos profetas: el profeta viejo y el profeta joven (1 Reyes 13)
También lo vemos en 1 Reyes 13: el profeta joven, firme como un león de la jungla, obediente a la palabra recibida; y el profeta viejo, acomodado como mono de palacio, que termina desviándolo. Las relaciones incorrectas, la desobediencia sutil, el permitir pequeñas concesiones pueden frustrar un destino. El propósito requiere vigilancia.
Profeta joven: cuidado con las relaciones incorrectas (el profeta viejo); cuidado con desobedecer la instrucción (siempre es retroceso); cuidado con mirar y comer de la ciudad del pecado (dar cabida al mal y al pecado).
9) Abrazar el propósito es…
Sin embargo, abrazar el propósito es honrar a Dios. Es entrar en el camino preparado de antemano. Es permitir que lo de Dios te abrace a ti. Es vivir con destino y dirección. Es conectar con gente que comparte visión y formar relaciones trascendentes. “Mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos” (Salmo 84:10). Mejor un día en el propósito que cien años fuera de él.
10) Gente que descubrió para qué nació
Pensemos en gente que descubrió para qué había nacido y se entregó a ese propósito: dentro y fuera de la fe. Son los que han hecho del mundo un lugar mejor.
A lo largo de la historia, los que han descubierto para qué nacieron han transformado su entorno. Incluso fuera del ámbito estrictamente eclesial vemos ejemplos: Marie Curie en la ciencia, artistas que descubrieron su vocación, atletas como Carl Lewis que dedicaron su vida a la excelencia, o D. L. Moody, que pasó de vender zapatos a ganar almas. Todos entendieron algo: la vida cobra sentido cuando se alinea con un llamado.
Los mejores ejemplos son Juan el Bautista o Jesús (lo descubren jóvenes). Juan el Bautista entendió su misión siendo joven. Jesús declaró: “Debo estar en los asuntos de mi Padre” (Lucas 2:49) y más tarde afirmó haber completado la obra que le fue encomendada (Juan 17:4).
11) Una advertencia: no idolatres tu propósito
Una advertencia: no idolatres tu propósito. No te emborraches con tu viña (Noé). No endioses a Isaac (Abraham). No hagas culto a las redes de pesca (aunque seas buen pescador). Los caldeos: HABACUC 1:16 (RVR1960)
Por esto hará sacrificios a su red, y ofrecerá sahumerios a sus mallas; porque con ellas engordó su porción, y engrasó su comida.
Nuestro amor y devoción es al Dios del propósito y si Él nos lo pide diremos amén.
Otra vez aquí, el pastor Ernesto es un poderoso ejemplo: cuando el Señor le pidió Águilas.
12) Tu propósito comienza hoy
Tu propósito comienza hoy: “mañana, mañana y nunca es mañana”. Aunque va madurando, vive el propósito de Dios hoy. Porque quizás hoy es tu gran día y no lo sabes hasta que es tarde…
Hebreos 3:15 (RVR60)
“Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones…”
2 Corintios 6:2 (RVR60)
“…He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.”
13) Termino con tres consejos prácticos
Termino con tres consejos prácticos:
1º Si aún no te has casado busca alguien con quien compartir propósitos. Si ya estás casado poneos de acuerdo en el propósito, porque Amós 3:3 (RVR60) dice:
“¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?”
2º Ora por tu propósito (¿cuál es? ¿Estás en él? ¿Se está cumpliendo?)
3º No te obsesiones: Dios lo hará y solo busca tu disposición
Filipenses 2:13 (RVR60)
“Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”
14) Llamado final: dar un paso al frente
Esta palabra es para dar un paso al frente y decir sí al propósito de Dios.
Josué 24:15 (RVR60)
“…escogeos hoy a quién sirváis…”
15) Cierre
Cinco años después, APR Alcantarilla no es solo una historia que contamos; es una declaración viva de que Dios sigue trayendo desde lejos al hombre y a la mujer de su propósito. Y si algo debemos recordar al cerrar esta celebración es esto: no con ejército, no con fuerza, sino con su Espíritu. Zacarías 4:6 solo en el poder del Espíritu podemos cumplir el propósito y busquemos la unción que nos hace útiles para Dios.
Señor, no queremos una vida exitosa fuera de tu voluntad. Queremos una vida útil dentro de tu propósito. Y decimos hoy, como iglesia, como familia y como generación: sí a ser hombres y mujeres de tu propósito, sí a tu voluntad, sí a tu Espíritu.