Personas que generan engagement a través de sus propios hijos, que cuentan su aborto a las pocas horas de que suceda con vistas a la monetización, mujeres que cuentan sus operaciones de estética (que les han hecho gratis a cambio de stories) y regalan a sus seguidores códigos de descuento para que ellas también se las hagan... A Lorena Macías, publicista, profesora de creatividad y marketing digital, creadora de la cuenta "Hazmeunafotoasí" y autora de "Cien años de mendigram" (editorial Roca) le parece que muchas influencers (casi todas son mujeres) deben de estar muy disociadas entre lo que es su vida real y lo que es su vida en redes como para hacer algunas de las cosas que comenta en su cuenta. Aunque ("¡por lo que sea!") no conoce a ninguna de las grandes personalmente, ha observado suficiente los tejemanejes que se dan en torno a las prácticas publicitarias de los influencers como para darse cuenta de que, detrás, también hay problemas psicológicos y sociales. La conversación con Àngels, Nacho Carretero y Aitana Castaño pasa por la perplejidad, el desconcierto, la indignación y la preocupación, porque la legislación va muy por detrás del fenómeno y porque, como teme Nacho, en un futuro diremos: pero cómo pudimos ser tan salvajes de permitir este uso tan desregulado de las rrss. Medidas como las que ha anunciado hoy Francia, a imitación de Australia, de prohibir el acceso a redes sociales a menores de 15 años parecen ir en la buena dirección.