Continuando con la condición humana, en esta oportunidad nos adentramos en la humanidad de Cristo. Hombre entre los hombres, nos detenemos en cómo Él siendo Dios, se despoja de sí mismo y comparte nuestra humanidad en todo menos en el pecado. Y a la inversa, reflexionamos yendo al Génesis, sobre cómo el hombre, siendo de condición humana, aspira a ser como Dios como algo digno de ser robado.