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La Biblia en Un Año (con el pastor Julian G.)

Julian Gamba
La Biblia en Un Año (con el pastor Julian G.)
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    DIA 118 - Saúl se Esconde

    03/05/2026 | 21 min
    Hoy estaremos leyendo 1 Samuel 9 y 10, Juan 20 y 21 y el Salmo 76:1-6. En 1 Samuel 9, conocemos a Saúl, un joven atractivo, alto, pero sin aspiraciones espirituales. Buscando unas asnas perdidas, se cruza con Samuel, el profeta, quien le revela que Dios lo ha escogido como primer rey de Israel.
    En 1 Samuel 10:1, Samuel unge a Saúl diciendo:
    “¿No te ha ungido el Señor para ser el líder de su pueblo Israel?” (NTV)
    Dios le da señales confirmatorias, y el Espíritu de Dios viene sobre Saúl y lo transforma. Sin embargo, cuando llega el momento de su proclamación pública, Saúl está escondido, mostrando su temor e inseguridad.
    Dios llama, capacita y confirma, pero también respeta los procesos de nuestro corazón.
    Reflexiona: ¿Estás escondiéndote de lo que Dios te ha llamado a ser? ¿Estás dudando de que Él te puede usar más allá de tus inseguridades? El llamado de Dios viene acompañado por Su Espíritu. No temas.
    En Juan 20, María Magdalena encuentra la tumba vacía y corre a avisar. Jesús se le aparece, resucitado, y más tarde se muestra a los discípulos, dándoles su paz y soplando sobre ellos el Espíritu Santo.
    En Juan 20:21, Jesús dice:
    “La paz sea con ustedes. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes.”
    En Juan 21, Jesús restaura a Pedro después de su negación. Le pregunta tres veces: “¿Me amas?”, y cada vez le encarga: “Apacienta mis ovejas.”
    Pedro no es descartado por su fracaso, sino restaurado por el amor incondicional de Cristo.
    Reflexiona: ¿Estás permitiendo que tu pasado o tus errores definan tu futuro? Jesús no te desecha por tus caídas. Él te restaura, te envía y te confirma en su amor.
    El Salmo 76 celebra el poder de Dios en la batalla. Dios no necesita grandes ejércitos ni estrategias humanas. Basta Su palabra para traer victoria. En verso 3, dice:
    “Quebró las flechas del enemigo, los escudos, las espadas y las armas de guerra.” (NTV)
    Y en el verso 4, declara:
    “Tú eres glorioso; eres más majestuoso que los montes eternos.”
    Cuando Dios se levanta, todo enemigo es reducido a nada. Él es quien pelea por su pueblo y demuestra su gloria incomparable.
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    DIA 117 - Hasta Aquí Nos Ayudó el Señor

    02/05/2026 | 20 min
    Hoy estaremos leyendo 1 Samuel 7 y 8, Juan 18 y 19 y el Salmo 75:6-10. En 1 Samuel 7, después de años de derrota y confusión, Israel finalmente se vuelve a Dios con todo el corazón. Bajo el liderazgo de Samuel, el pueblo ayuna, se arrepiente y abandona sus ídolos. Y entonces, cuando los filisteos atacan de nuevo, Dios mismo pelea por ellos:
    “Ese mismo día el Señor tronó desde el cielo con un fuerte estruendo contra los filisteos y los llenó de pánico” (1 Samuel 7:10, NTV).
    Samuel establece una piedra llamada Eben-ezer, diciendo:
    “¡Hasta aquí nos ayudó el Señor!” (v. 12).
    Pero en 1 Samuel 8, el pueblo vuelve a desviarse. Piden un rey humano, rechazando así el reinado directo de Dios. Aunque Samuel se entristece, Dios le dice que no es a él a quien rechazan, sino a Dios mismo.
    Reflexiona: ¿Estás buscando a Dios como tu Rey o pidiendo que otros ocupen Su lugar en tu vida? ¿Estás dispuesto a confiar en que Su gobierno es mejor que cualquier sistema humano?
    En Juan 18, Jesús es arrestado injustamente y llevado ante Anás, Caifás y Pilato. Aunque es el inocente perfecto, permanece en silencio muchas veces, sabiendo que su entrega forma parte del plan de redención.
    Pilato no encuentra culpa en Él, pero cede a la presión de la multitud. En Juan 19:30, Jesús en la cruz declara:
    “¡Todo está cumplido!”
    Luego entrega su espíritu.
    La cruz no fue un accidente. Fue el trono desde el cual Jesús venció al pecado y a la muerte. Su aparente derrota fue en realidad su victoria.
    Reflexiona: ¿Ves a Jesús solo como víctima de la injusticia o como el Rey soberano que entregó su vida voluntariamente por amor a ti? ¿Estás viviendo a la luz de su victoria final?
    El salmista reafirma una verdad profunda: la promoción no viene del este, ni del oeste, ni del desierto. En el verso 7 dice:
    “Dios es el único juez; a uno humilla y a otro exalta.” (NTV)
    Y en el verso 10 añade:
    “Derribaré la fuerza de los perversos, pero aumentaré el poder de los justos.”
    Todo poder humano es temporal. Toda autoridad verdadera es delegada por Dios. Y al final, el justo será exaltado por la mano de Dios.
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    DIA 116 - Yo he Vencido al Mundo

    01/05/2026 | 16 min
    Hoy estaremos leyendo 1 Samuel 5 y 6, Juan 16 y 17 y el Salmo 75:1-5. Después de haber capturado el arca del pacto, los filisteos la colocan en el templo de su dios Dagón. Pero en 1 Samuel 5:3, ocurre algo sorprendente:
    “A la mañana siguiente, cuando la gente de Asdod fue a ver, Dagón había caído con el rostro en tierra delante del arca del Señor” (NTV).
    Dios no necesita que lo defiendan. No necesita el poder de hombres o ejércitos. Su gloria es invencible. Luego, plagas y enfermedades azotan a los filisteos hasta que deciden devolver el arca a Israel.
    En 1 Samuel 6, los filisteos reconocen que fue la mano de Dios quien los castigó y envían el arca de regreso, junto con una ofrenda de culpa.
    Reflexiona: ¿Estás tratando de controlar o manipular a Dios para tus fines? Él no se deja usar. Él es soberano y santo. Lo que Él quiere es tu rendición, no tu manipulación.
    En Juan 16, Jesús prepara a sus discípulos para el dolor que viene. Les promete el Espíritu Santo, quien los guiará a toda verdad. Y en Juan 16:33, les deja una declaración poderosa:
    “Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo.” (NTV)
    Jesús no promete una vida sin problemas. Promete victoria en medio de ellos.
    En Juan 17, Jesús ora. Es una de las oraciones más íntimas registradas en la Biblia. Ora por su glorificación, por la unidad de sus discípulos, y también por nosotros, los que creeríamos en Él a través de su mensaje. En verso 17, pide:
    “Hazlos santos con tu verdad; enséñales tu palabra, la cual es verdad.”
    Y en el verso 21 clama por unidad:
    “Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno.”
    Reflexiona: ¿Estás buscando una vida sin conflictos o una vida llena del Espíritu en medio de los conflictos? ¿Estás viviendo en unidad con otros creyentes como Jesús oró que viviéramos?
    El salmista nos recuerda que el ascenso o la caída de alguien no viene de la suerte ni de la manipulación humana. En verso 6–7, dice:
    “Pues ni de oriente ni de occidente, ni del desierto, viene la exaltación. Es Dios quien juzga; a unos humilla y a otros exalta.” (NTV)
    Dios tiene el control absoluto de quién sube y quién baja. Él mira el corazón y promueve a quien permanece humilde y fiel.
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    DIA 115 - Permanezcan en mí

    30/04/2026 | 15 min
    Hoy estaremos leyendo 1 Samuel 3 y 4, Juan 15 y el Salmo 74:14-23. En 1 Samuel 3, encontramos una de las escenas más especiales del Antiguo Testamento. Samuel, aún niño, escucha la voz de Dios por primera vez. En una época donde la Palabra de Dios escaseaba, Dios decide hablar… y lo hace a través de un niño. En el verso 10, Samuel responde:
    “Habla, Señor, que tu siervo escucha” (NTV).
    Este momento marcará su llamado profético. Pero el mensaje que recibe no es fácil: Dios está a punto de juzgar la casa de Elí por su negligencia.
    En el capítulo 4, Israel pierde el arca del pacto ante los filisteos. Intentaron usar el arca como un amuleto de victoria, pero Dios no bendice la manipulación espiritual. La derrota es dolorosa, y cuando Elí se entera de que el arca fue capturada, muere.
    Y una mujer da a luz un hijo al que llama Icabod, que significa:“La gloria se ha apartado de Israel.”
    Reflexiona: ¿Estás escuchando la voz de Dios… o viviendo de recuerdos espirituales? ¿Estás tratando de forzar la presencia de Dios sin vivir rendido a Su voluntad? La obediencia siempre precede al respaldo.
    En Juan 15, Jesús usa una imagen poderosa: la vid y los pámpanos. Él dice:
    “Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid”(v. 4).
    Y en el verso 5 reafirma:
    “Separados de mí, no pueden hacer nada.”
    Jesús no está hablando solo de religión. Está hablando de una relación constante, vital, diaria. Permanecer en Él es mantenernos conectados por medio de la Palabra, la obediencia, la oración y el amor. También nos recuerda que ser sus discípulos implicará oposición:
    “Si el mundo los odia, recuerden que a mí me odió primero” (v. 18).
    Pero el que permanece en Él, produce fruto que permanece.
    Reflexiona: ¿Estás pegado a la vid… o desconectado, seco, tratando de dar fruto por tu cuenta? Jesús no quiere que te esfuerces más, quiere que permanezcas más. El fruto será el resultado.
    El salmista continúa su clamor en medio de la destrucción. Describe cómo Dios derrotó monstruos del caos, partió el mar, abrió manantiales, y ordenó el universo.
    En verso 16–17, dice:
    “Tuyo es el día, y tuya también es la noche; tú estableciste la luna y el sol. Tú fijaste los límites de la tierra y creaste las estaciones del verano y del invierno.”
    Y concluye con un ruego:
    “Levántate, oh Dios, y defiende tu causa” (v. 22).
    El pueblo se siente atacado, humillado, olvidado. Pero el salmista recuerda lo que Dios ha hecho antes, y eso le da esperanza para clamar por lo que puede hacer otra vez.
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    DIA 114 - La Paz de Dios

    29/04/2026 | 16 min
    Hoy estaremos leyendo 1 Samuel 1 y 2, Juan 14 y el Salmo 74:7-13. El libro de 1 Samuel comienza con una historia de angustia y fe. Ana, una mujer estéril y humillada, ora con amargura de alma pero también con total entrega. En el templo, hace un voto: si Dios le da un hijo, lo dedicará completamente a Él.
    Dios escucha su oración, y nace Samuel, cuyo nombre significa “pedido a Dios”. Ana cumple su promesa y lo entrega al servicio del Señor.
    En 1 Samuel 2, Ana eleva una oración de alabanza que se convierte en una declaración profética de la justicia y soberanía de Dios. En el verso 2 declara:
    “No hay santo como el Señor. No hay otro Dios, ni hay roca como nuestro Dios” (NTV).
    Esta historia nos recuerda que cuando entregamos a Dios lo más valioso, Él lo usa para propósitos eternos.
    Reflexiona: ¿Qué estás dispuesto a consagrar completamente a Dios? ¿Estás trayendo tu dolor a Sus pies o solo tu queja? La oración que nace del quebranto puede dar fruto para generaciones.
    En Juan 14, Jesús habla palabras de consuelo a sus discípulos. Él sabe que su partida los dejará confundidos y heridos. Pero les asegura:“No dejen que el corazón se les llene de angustia. Confíen en Dios, y confíen también en mí” (v. 1).
    Y en uno de los pasajes más poderosos del Evangelio, Jesús dice en el verso 6:
    “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí.”
    Luego promete enviar al Espíritu Santo como Consolador y Maestro. No los dejará huérfanos.
    Y en el verso 27, les deja una paz que el mundo no puede dar:
    “Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo.”
    Reflexiona: ¿Estás buscando paz en tus circunstancias o en Su presencia? ¿Estás confiando en Jesús como el único camino, o aún estás intentando construir el tuyo?
    El Salmo 74 sigue siendo una oración en medio de una gran devastación. El templo ha sido profanado, el enemigo ha destruido lo sagrado, y el pueblo siente que Dios está distante.
    En el verso 9, el salmista confiesa:
    “Ya no vemos señales de tu presencia; no hay nadie que sepa cuánto tiempo durará esto.”
    Pero en medio del dolor, aún hay memoria. En el verso 12, declara con fe:
    “Tú, oh Dios, eres mi rey desde tiempos antiguos; tú has traído la salvación sobre la tierra.”
    Y en el verso 13, recuerda el poder de Dios que abre los mares y derrota al caos.

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Acerca de La Biblia en Un Año (con el pastor Julian G.)

Únete al reto de leer juntos la Biblia en un año. Todos los días leeremos entre 1 a 5 capitulo diarios en este plan que esta cuidadosamente diseñado para acercarte a Dios y por sobre todo para escuchar su voz. Creo que Dios habla de una manera especial a través de Su Palabra, guiando a cada uno de nosotros a descubrir nuestro propósito único en Jesús. Al final de la lectura todos los días comparto una reflexión sobre lo que vamos leyendo, espero que sea de bendición para ti. (Version Reina Valera 1909 adaptada a español contemporáneo manteniendo intacto el mensaje original.)
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