Este será el quinto y último programa dedicado a Sonny Rollins con actuaciones en vivo más recientes que suelen superar en intensidad y creatividad a sus grabaciones de estudio.
SONNY ROLLINS - WITHOUT A SONG (THE 9/11 CONCERT) - Berklee Performance Center, Boston, MA, September 15, 2001 - Without a song, Global warming - Clifton Anderson (tb) Sonny Rollins (ts) Stephen Scott (p,kalimba1) Bob Cranshaw (elb) Perry Wilson (d) Kimati Dinizulu (cga,perc)
El martes 11 de septiembre, Sonny se encontraba en su departamento a seis cuadras del World Trade Center, las torres gemelas- donde quedó atrapado hasta la noche siguiente, cuando efectivos de la Guardia Nacional llegaron para evacuarlo.
Rollins tenía programado desde mucho antes un concierto en Boston para el 15 de septiembre, y decidió que no lo cancelaría y debía continuar. “Era lo mejor que podíamos hacer”, dijo Sonny, “y además, para algunas personas fue beneficioso escucharnos tocar justo después de lo ocurrido”.
Aquella noche ofreció una de las interpretaciones más inspiradas de su carrera: sabía que debía hacerlo. La grabación del concierto se publicaría posteriormente bajo el título “Without a Song: The 9/11 Concert”.
SONNY ROLLINS ROAD SHOWS, VOL. 2 - Beacon Theatre, New York, September 10, 2010 - Sonnymoon For Two, St Thomas - Ornette Coleman (as) Sonny Rollins (ts) Christian McBride (b) Roy Haynes (d) Bob Cranshaw (b) Kobie Watkins (d) Sammy Figueroa (perc)
Carl Smith, un fanático seguido de Rollins, comenzó a grabar sus conciertos subrepticiamente. Diseñó un ingenioso sistema con diminutos micrófonos ocultos y un pequeño grabador DAT. Compraba entradas en segunda fila él y sus amigos y les pedía que no aplaudieran, de esta manera los micrófonos captaran el sonido directo de los instrumentos y no el de la amplificación de la sala.
Irónicamente, el mayor obstáculo para su iniciativa fue Lucille Rollins, su esposa y representante. Cuando descubrió las grabaciones, reaccionó con ira y advirtió a Smith si volvía a intentarlo sería expulsado.
Sin embargo, tiempo después de la muerte de Lucille, Rollins revisó el archivo reunido por Smith y decidió trabajar con ese material. De ese proceso surgió la serie Road Shows, una colección de grabaciones en vivo inéditas publicadas por Doxy Records, el sello creado por el propio Rollins. Para mantener el proyecto activo, Rollins decidió incorporar al ingeniero de sonido Richard Corsello a sus giras; su tarea consistía en revisar meses de conciertos y seleccionar las interpretaciones más logradas, que son además las grabaciones que usé para todo este programa.
El 10 de septiembre de 2010, Sonny Rollins celebró su 80 cumpleaños con un concierto histórico en el Beacon Theatre de Manhattan. Durante casi dos horas, acompañado por Bob Cranshaw, Russell Malone, Kobie Watkins y Sammy Figueroa, Rollins desplegó un sonido pleno y sin restricciones, demostrando que su genio estaba intacto.
El concierto fue una actuación de dos horas en el Beacon Theatre del Upper West Side de Manhattan, que eclipsó sus propias considerables expectativas. La celebración del 80° cumpleaños de Rollins en el Beacon fue el evento jazzístico del año.
Los músicos en escena.
Durante gran parte de la noche, Rollins actuó con un ensamble que incluía a Bob Cranshaw (bajo), Russell Malone (guitarra), Kobie Watkins (batería) y Sammy Figueroa (percusión). El guitarrista Jim Hall. Roy Hargrove añadió trompeta en varios momentos, y todos estos músicos convergieron en el escenario para el encore con la composición más conocida de Rollins, “St. Thomas”.
Sin duda, el punto culminante de la noche fue una sorpresa mayúscula. Rollins no supo si Coleman iba a actuar en el Beacon hasta el último momento, por lo que no hubo ensayo previo. Él lo introdujo en mitad de una ya apasionante interpretación del blues “Sonnymoon for Two”, con Roy Haynes y Christian McBride.
Ornette Coleman salió al escenario y el lugar enloqueció: todos de pie, gritando y aclamando. Coleman soloist, luego él y Sonny intercambiaron frases, lo que llevó a Rollins a un lugar más libre que en cualquier otro momento del espectáculo.
Ese momento fue también la primera colaboración en vivo de Sonny y Ornette Coleman, quienes eran mutuos admiradores e influencias recíprocas. No solo Sonny no sabía que Ornette saldría hasta que lo hizo — fue un instante de comunión espiritual entre dos gigantes de la improvisación.
“Sonnymoon for Two” — la pieza central
La pieza, de casi 22 minutos, fue el centro del concierto: no tanto un duelo como una inspirada conversación paralela entre dos de los saxofonistas más influyentes del jazz. Rollins la eligió pensando en Coleman, pues “el blues sería lo suficientemente abierto para que Ornette hiciera lo que quisiera”.
Sonny Rollins permaneció en el escenario durante casi dos horas a los ochenta años. Su sonido fue impresionante, pleno y sin restricciones. Un asistente comentó que tocó casi dos horas sin parar, con el saxofón fuera de su boca apenas diez minutos en total.
El legado del concierto
El concierto fue filmado por Dick Fontaine para el documental Sonny Rollins: Beyond the Notes, y la actuación completa de “Sonnymoon for Two” fue publicada en el álbum Road Shows, Vol. 2.
En resumen, fue una noche irrepetible: dos leyendas octogenarias del jazz tocando juntas en público por primera y única vez, rodeadas de algunos de los mejores músicos del género. Una velada que quedó grabada en la historia del jazz.
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