La semana pasada, en la prisión de alta seguridad de Canaleta, en Ciego de Ávila, estalló un motín protagonizado por más de un centenar de reclusos, motivado —según relatan ellos mismos— por el "hambre" y los "malos tratos". En conversación con RFI, Armando Labrador, fundador del Movimiento Cuba Primero, denuncia el secretismo oficial que rodea los hechos, en los que, al parecer, una persona habría muerto y al menos diez permanecen desaparecidas.
De acuerdo con testimonios recogidos por las ONG Prisoners Defenders y el Centro de Documentación de Prisiones Cubanas (CDPC), las fuerzas policiales habrían utilizado "balas de goma", "gas pimienta" y violencia física para controlar la revuelta. El episodio reaviva antiguas denuncias sobre las condiciones penitenciarias en la isla: hacinamiento, insalubridad, falta de atención médica, corrupción interna y prácticas represivas.
Danibel Labrada, preso político cubano, envió desde la prisión de Canaleta el siguiente testimonio dirigido a Armando Labrador, fundador del Movimiento Cuba Primero:
"Mi nombre es Danibel Labrada Morales. Me encuentro preso en la Prisión Provincial de Ciego de Ávila (Canaleta). Pertenezco a la organización 'Cuba primero'. Fui trasladado el 18 de diciembre a esta prisión. Te felicito, Armando Labrador, por el buen trabajo que haces dentro de la prisión y fuera. En estos momentos, Armando, estamos pasando por una crisis muy grande en esta prisión. El hambre está doblegando a los hombres. Tenemos escasez de agua. El órgano represivo sigue torturando a los presos y dándoles grandes golpizas dentro de la celda como [lo hace] Noel Morales López. Te seguimos felicitando y vamos a vencer. Patria y vida y libertad".
"Ahí delante de todos, le dieron una golpiza"
Desde Miami, a través del canal Cántalo TV, Armando Labrador ha denunciado reiteradamente las violaciones de derechos humanos contra presos políticos en la isla. Sobre el amotinamiento del jueves pasado, de la Nuez, líder opositor y una de las pocas personas con contacto directo con los reclusos de Canaleta, explicó a RFI:
"Danibel Labrada empezó a exigir atención médica y mejor alimentación. Cogió una sábana y escribió en ella: 'Suelten a los del cuartico, Cuba primero, patria y vida, libertad'. Cuando la guarnición vio la sábana, lo sacaron de la celda y ahí, delante de los presos, le dieron una golpiza. Esto provocó que los destacamentos 3 y 2 de la prisión de Canaleta empezaran a protestar y se amotinaron totalmente. Amarraron la puerta y la tumbaron. La guarnición no pudo sostener aquello y mandaron a buscar las brigadas antimotines. Éstas dieron una golpiza salvaje a todo el destacamento número 3, totalmente todos ellos, ciento y pico de personas fueron golpeadas".
Exigencia de transparencia
Cinco días después del suceso, organizaciones de derechos humanos continúan exigiendo claridad al régimen cubano. Los familiares de muchos presos aún no han logrado comunicación alguna con ellos y se desconoce cuántos fallecidos dejó la represión.
Labrador resume así la situación: "Hay un supuesto ahorcado. Se trata de una persona que había recibido una golpiza. Hay más de diez personas que están desaparecidas. Todos fueron golpeados, pero la guarnición no da información sobre su paradero. Las autoridades no esclarecen, dicen que van a haber traslados, que están en instrucción penal. Hay un secretismo muy grande", concluye.
Mientras tanto, continúan las denuncias internacionales sobre muertes por negligencia, malos tratos, problemas de salubridad y castigos en las cárceles cubanas. Prisoners Defenders, con sede en Madrid, ha registrado hasta la fecha 1.207 presos por motivos políticos en la isla.